ESPECTACULAR EN EL CAMPO, PROBLEMÁTICO EN LA CALLE

Franck Ribéry, el controvertido hombre de las dos caras

"De pequeño, se burlaban de mí y me escondía a llorar en un rincón. Pero eso me ha endurecido y me ha ayudado en la vida.

Foto: Franck Ribéry, el controvertido hombre de las dos caras
Franck Ribéry, el controvertido hombre de las dos caras

"De pequeño, se burlaban de mí y me escondía a llorar en un rincón. Pero eso me ha endurecido y me ha ayudado en la vida. Jamás me haré la cirugía estética porque dejaría de ser yo". Así de claro habla Franck Ribéry, un gran jugador y una persona algo problemática fuera de los terrenos de juego, que ahora se ha visto envuelto en una nueva polémica extradeportiva.

 

Ribéry nació en Boulogne-sur-Mer (Francia) el 7 de abril de 1983. Con tan sólo dos años de edad sufrió un brutal accidente de tráfico cuando viajaba en coche junto a su padre. Tras la colisión, Ribéry salió disparado por el parabrisas del vehículo, un impacto que le provocó las cicatrices que ocupan gran parte de su cara.

 

Conocido como 'Scarface' por sus heridas -siendo un guiño a la película que protagoniza Al Pacino, que se estrenó el mismo año del nacimiento de Ribéry, en 1983-, este accidente marcaría radicalmente su vida, pues moldearía su carácter hasta límites insospechados. Criado en la calle, Ribéry pronto se convirtió en un joven problemático, metido en constantes líos. Estudiante en un internado con muy malas notas, Ribéry realizaba continuas escapadas a la calle para jugar al fútbol.

 

A los trece años, empezaron a aflorar sus virtudes futbolísticas, ingresando en la escuela del OSC Lille. En esta época, tras sufrir varios problemas extraescolares, fue expulsado del internado, por lo que decidió abandonar definitivamente sus estudios para comenzar a trabajar como albañil junto a su padre.

 

Wahiba Belhami, su verdadera tabla de salvación

 

Poco a poco, el joven jugador francés fue creciendo en el mundo del fútbol. Tras su estancia en el Lille, Ribéry tuvo un breve paso por el  Boulogne (2001-02) y el Olympique Alès (2002-03). Pero su estabilidad Franck Ribéry junto a su esposa, Wahiba Belhami.llegó a finales de 2002, fecha en la que Ribéry conoció a  la que a día de hoy es su mujer, Wahiba Belhami.

 

Tal fue la influencia de Wahiba en Ribéry, que el joven jugador francés transformó por completo su comportamiento, dejando a un lado gran parte de su rebeldía. Tanto fue así que el francés encauzó su vida, teniendo claro que quería convertise en deportista de elite, y olvidando aquellos días en los que la calle era su verdadera forma de vida.

 

Por si fuera poco, Ribéry se convirtió al islamismo. Wahima, francesa de nacimiento pero de origen argelino, con quien actualmente tiene dos hijas, influyó de manera determinante en el jugador galo, que no dudó en abrazarse al Islam. Así, al excelente centrocampista francés también se le conoce como Bilal, su nombre musulmán.

 

Tras este cambio en su carácter llegó su gran salto. En la temporada 2003-04, Ribéry firmó por el Stade Brestois de la Tercera francesa con tan sólo veinte años. Su gran papel le permitió dar el saltó al Metz de la Primera División gala, donde comenzó a dar los primeros destellos de su calidad.

 

Su labor en su primera campaña al más alto nivel le sirvió para fichar la siguiente temporada por el Galatasaray turco, donde consiguió su primer título como profesional, después de lograr la Copa de Turquía en 2005. Sin embargo, su escasa participación en el equipo, unidos a algunos problemas en el pago de su salario, hicieron que Ribéry volviera a Francia para firmar por el Olympique de Marsella.

 

Su retorno a Francia, básico en su explosión como futbolista

 

Ribéry celebra un gol con la selección de Francia.Su llegada al conjunto marsellés fue un 'antes' y un 'después' en su carrera deportiva. Ribéry explotó definitivamente, convirtiéndose en una de las referencias atacantes del Olympique. Su velocidad, desborde, capacidad regateadora y su gran olfato goleador le sirvieron para ser convocado por primera vez con su selección en el Mundial de Alemania 2006.

 

Esta convocatoria no estuvo exenta de polémica, pues Raymond Domenech, seleccionador nacional del combinado galo, decidió convocar al genial extremo del Olympique de Marsella en lugar de Ludovic Giuly, por aquel entonces jugador del Barcelona, que había disputado una temporada a muy alto nivel.

 

El centrocampista azulgrana, que venía de ganar la Liga de Campeones con el Barça, se quedó fuera del Mundial en una decisión 'polémica' para los medios de comunicación franceses. Más tarde, nadie negó el acierto de convocar a Ribéry, pues fue uno de los artífices de llevar a los 'bleus' hasta el subcampeonato del mundo.

 

Tras una campaña más en el Olympique de Marsella, Ribéry firmó por el Bayern de Munich en 2007, conjunto en el que continúa a día de hoy. El francés es uno de los mejores centrocampistas del mundo, y se ha convertido en uno de los referentes del fútbol galo, pero una nueva polémica extradeportiva le ha vuelto a poner de actualidad.

 

Ribéry ha reconocido haber mantenido relaciones sexuales con una prostituta llamada Zahia Dehar. Esta relación extramatrimonial tuvo lugar en el verano de 2009, fecha en la que esta chica aún era menor de edad, aunque el jugador ha negado saber que fuese menor en esos momentos.

 

La investigación llevada a cabo por las autoridades francesas tratará de esclarecer lo ocurrido, ya que la legislación gala establece una pena de tres años de cárcel y 45.000 euros de multa por acostarse con una menor de edad dedicada a la prostitución. Ahora, la justicia se encargará de dictaminar sentencia sobre el último tropiezo de un genial futbolista llamado Franck Ribéry.
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