UNO DE LOS MEJORES ESCALADORES DE LA HISTORIA

Quince años sin 'El Pirata': los misterios que rodean la muerte de Marco Pantani

El italiano es, para los amantes del deporte, uno de los grandes iconos del ciclismo, pero su caída en desgracia por un caso de dopaje le marcaron de por vida hasta su muerte en 2004

Foto: Marco Pantani sale escoltado por los carabinieri tras dar positivo en Madonna di Campiglio (Reuters).
Marco Pantani sale escoltado por los carabinieri tras dar positivo en Madonna di Campiglio (Reuters).

Un 14 de febrero de 2004, el ciclismo se despertaba con la noticia más triste posible: acababan de encontrar muerto a Marco Pantani. 'El Pirata', uno de los mejores corredores de todos los tiempos y, sin ningún género de dudas, uno de los que más pasiones levantaba, había fallecido en una habitación de hotel de Rimini en extrañas circunstancias. Hoy, quince años después, siguen sin resolverse varios misterios que rodearon a su muerte con solo 34 años.

En realidad, todo comenzó en 1998: Pantani había dado el puñetazo sobre la mesa que llevaba buscando toda su carrera, al conseguir ganar el Giro de Italia y el Tour de Francia. Hasta esa fecha, el italiano había demostrado ser imparable en la montaña, pero su mala versión en contrarreloj le terminaba lastrando y haciéndole perder los títulos de las grandes carreras. Dos 'grandes' el mismo año daban lugar a que 1999 fuera a ser el de su consagración... pero no lo fue.

Llegó la primera gran cita, el Giro, en la que Pantani se encontraba en su salsa: en un recorrido hecho a su medida, era líder destacado tras haber conseguido ganar cuatro etapas diferentes...pero fue descalificado, después de que se le observaran unos niveles de hematrocrito en sagre fuera de los normal -de 52% en lugar del 50% permitido-, lo que sugería que se había dopado con EPO. A partir de ahí, su carrera fue en picado, hasta retirarse un año después y aparecer muerto en 2004.

Pero su muerte siempre estuvo rodeada de misterios. A los ojos del espectador, lo que ocurrió en aquella habitación de Rimini podía tener cierta lógica: un corredor de gran éxitos caído a los infiernos por culpa de un positivo que perdía su vida por culpa de una sobredosis de cocaína. Pero desde el primer momento, los padres del ciclista cuestionaron esta tesis: su hijo no tenía motivos para quitarse la vida, pues ya se había retirado tiempo después. ¿Qué pasaba entonces?

Las principales dudan radican en qué pasó aquella madrugada en la habitación de hotel. El cuerpo de Pantani apareció hasta con 16 heridas, muchas en cuello, cara, muñecas y, especialmente, en la espalda, que la autopsia adjudicó a golpes autopropinados por el estado nervioso que le provocó el consumo de la droga. De hecho, también se acachó al mismo motivo el estado de la habitación, completamente revuelta, con el mobiliario destrozado y llena de cajas de antidepresivos.

Hasta ahí, todo podía encajar en una muerte por sobredosis, pero las dudas radican en ciertos detalles que hacen sospechar a la familia de Pantani de que no fue un suicidio. El primero de ellos, dos chaquetas de esquiar que encontraron en su habitación: es de sobra conocido que el ciclista llegó sin equipaje hasta allí y que las dos prendas no eran de su talla. ¿A quién pertenecían entonces? ¿Hubo alguien más junto al ciclista esa noche?

Si a eso se le suma la extraña desaparición de 125 minutos del metraje de vídeo de las cámaras policiales que grabaron la habitación de Pantani tras su muerte y que se perdió la información de las huellas dactilares tomadas aquel día -tal y como informa en ambos casos 'Il Corriere della Sera'-, las sospechas aumentan. Más si la última persona que le vio con vida, el encargado de llevarle la cena, aseguró que le vio en perfectas condiciones y que hablaron de planes para el día siguiente.

Una teoría sobre su muerte

La familia del Pirata defiende que el ciclista pudo ser golpeado y atacado, además de obligado a beber cocaína diluida en agua que provocaría su muerte. En su opinión, todas las cajas de medicamentos encontradas tiradas por la habitación y el paupérrimo estado de la alcoba donde iba a pasar la noche habrían sido provocados para reforzar la tesis del suicidio, cuando en realidad pudo haber un asesinato. Pero, ¿por qué nadie querría matar a Pantani?

La teoría más plausible al respecto nos hace remontarnos, de nuevo, a 1999, a un positivo que pudo ser 'manipulado' por la Mafia. No fue hasta 2014 cuando la fiscalía de Forlí empezó a sospechar de que aquel caso de dopaje estuvo vinculado a las puestas deportivas y a la Camorra. Tras investigar, se descubrió que habían presionado a un médico para alterar el test de Pantani, algo sobre lo que el capo Rento Vallanzasca daba pistas en su autobiografía.

En su libro, Vallanzasca contaba una anécdota en la que afirmaba que su compañero de celda, otro gran capo de la mafia cuyo nombre no hizo público, le dijo que apostara todo su dinero al positivo de Pantani. Solo tres días después, ocurría lo inesperado y el italiano era expulsado del Giro. La Fiscalía italiana cree probado que esto fue una realidad, pero ya estaba prescritos los delitos, por lo que solo pudo archivar su investigación.

En una época en la que el dopaje en el ciclismo era la norma, que Pantani diera positivo no era excesivamente sorprendente para la opinión pública. Pero si intervino la Mafia, la cosa puede cambiar: ¿Tenía el Pirata nombres o documentos que le desvinculaban del dopaje e incirminaban a terceros? ¿Iba a limpiar su nombre al precio que fuera? Nunca lo sabremos: aquel 14 de febrero de 2004, apareció muerte en Rimini y el misterio siempre le acompañará.

Ciclismo
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