Saca 8 segundos a froome en la Dauphiné

Un Contador "centrado sólo en la bici", a punto de ganar un 'amarillo' antes del Tour

Antes de la última etapa de este domingo, el de Pinto mete 20 segundos al ciclista británico de Sky a pocos días de iniciar "su gran objetivo" el Tour de Francia

Foto: Contador está cerca de ganar su primera Dauphiné (EFE).
Contador está cerca de ganar su primera Dauphiné (EFE).

Se acerca el Tour. Está, como aquel que dice, a la vuelta de la esquina. Los más grandes corredores del panorama internacional ya huelen los prados franceses y sienten la vibración que provoca el asfalto en sus manillares. ¿Qué sucede en estos días? Que las piernas empiezan a responder mejor, la mente reacciona a voluntad del ciclista y los grandes como Contador alcanzan su plenitud de forma en vistas de volver a competir en la mayor ronda planetaria. La Dauphiné era la última vez que veríamos al de Pinto antes de volver a Francia y no quiso dejar indiferentes ni a los espectadores ni a los rivales. Destrozó a Chris Froome en el primer ataque serio que le lanzó, al contrario de lo que sucedió en etapas anteriores. Froome atacaba y atacaba, pero Contador no dejaba escapar ni un metro. 

Tras ese impresionante movimiento, Alberto Contador es el líder de la Dauphiné, tras disputarse la séptima etapa entre Ville la Grand Finaut y el alto de Emosson en la que se impuso Wentra. Contador atacó saliendo del grupo principal a falta de un kilómetro para meta y fue cuarto en la misma. El segundo en la etapa fue Yuri Trofimov y el tercero, Egor Silin. Ahora la general queda con Contador al frente seguido del hasta ahora líder, Froome, a ocho segundos, y Andrew Talansky, tercero a 39. Contador se llevó con claridad su primer envite serio de montaña ante Froome que, quizá, acusara la caída del día anterior, pero el español, con un demarraje explosivo dejó clavado el británico, que tuvo que seguir desde lejos el sillín de la bicicleta de su máximo rival.

Pero Contador no se desconcentra ni por el amarillo que ahora viste, porque es otro gualda el que quiere lucir. "El resultado me da confianza y tranquilidad, sobre todo en el trabajo que estoy haciendo. Esto me demuestra que estar centrado al 100% en la bici da resultado y que voy por el buen camino, pero todavía quedan 20 días para llegar al primer gran objetivo del año, el Tour de Francia. Lo más importante es que las piernas van cada día mejor, que recupero bien de los esfuerzos y que la preparación va bien. Esta vez Froome estaba detrás de mí, pero aquí cada día es distinto. Antes de venir aquí no pensaba para nada en ganar la carrera,sólo esperaba encontrarme bien de forma, pero no pensando en la victoria. Ahora estoy de amarillo, pero eso no cambia nada, mañana será también una etapa muy difícil", no da para nada por acabada la que puede ser su primera Dauphiné, el bueno de Contador.

El español ahora cuenta con una renta corta de ocho segundos, pero tras lo visto en Emosson podría ser suficiente, ya que en los últimos 130,5 kilómetros la montaña está presente con el final en la estación Courchovel. La etapa reina, con cinco puertos -dos de segunda, uno de primera y dos especiales en la parte final- y con la meta situada en la cima del Emosson, propia del Tour de Francia, respondió a la expectación que había despertado. Una salida rápida con el alto de Gets, que sirvió para romper la carrera hacía el kilómetro 40, formándose un grupo de seis corredores Westra, Silin y Trofimov, Hesjedal, Alaphilippe y Gallopin.

 

Poco a poco al sexteto de cabeza fueron entrando más corredores para llegar hasta los catorce  a mitad de carrera. Los escapados llegaron a tener como ventaja máxima de casi ocho minutos en kilómetro 113. En el pelotón principal mucho respecto y miedo entre Contador y Froome, que termino perdiendo la camiseta que logro el primer. A medida que se acercaba la meta, lo más difícil, el grupo puntero se fue desgranando y en el principal descubriendo sus cartas. Contador y Froome bien respaldado por sus compañeros, aunque al final se quedaron solos como suele suceder al haber cumplido su trabajo.

La primera prueba de fuego de la pelea entre Contador y Froome comenzaba en las primeras rampas del Forclaz, -especial con 12 kilómetros de subida al 8,2%-, por cuya cima pasa primero Trofimov, y el grupo de Contador a seis minutos. El Forclaz enlazaba directamente con los diez kilómetros de subida al Emosson, donde estaba ubicada la línea de meta. Una ascensión con pendiente máxima del 17% y una media del 8. Del reducido grupo de los aventureros del día se marchó Trofimov y poco después su compañero Silin, que logró enlazar, mientras que el equipo Sky de Froome era el que controlaba al pelotón principal con una desventaja sobre los escapados de cinco minutos y medio. Contador y Nibali aceleran el ritmo, pero sin conseguir descolgar a Froome hasta el último kilómetro, cuando el español dio un tirón al que no pudo responder Froome, que defiende el título y que había lucido la camiseta de líder desde el primer día.

El domingo se disputará la octava y última etapa con salida en Megéve y llegada en la estación de Courchevel, de 130,5 kilómetros. Pese al golpe encima de la mesa, el de Pinto reconoce  no se confía: "Dauphiné no ha acabado. Siempre se busca optimizar los resultados. Hasta ahora no me hacía falta concentrarme en altitud, porque obtenía buenos resultados y victorias en las grandes. Siempre decía que cuando viera que no podía, entonces sería el momento de cambiar. Este año di ese paso y las cosas han funcionado bien". Mañana, en Courchevel, Contador defenderá el maillot de líder y Froome se verá obligado a atacar a fin de salir reforzado con un golpe de autoridad en la antesala de la Grand Bouclé.

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