Le violaron de los 11 a los 16 años y la única 'familia' que le arropó fue la del rugby
  1. Deportes
EL COLOSO SÉBASTIEN BOUEILH LLEGA A ESPAÑA

Le violaron de los 11 a los 16 años y la única 'familia' que le arropó fue la del rugby

Tras denunciar a su agresor, el que fuera jugador profesional francés fundó Colosos con pies de barro, una asociación que lucha contra el abuso, algo que a partir de ahora hará en nuestro país

placeholder Foto: Sébastien Boueilh, entre Franco Pani y Jaime Nava, en Madrid.
Sébastien Boueilh, entre Franco Pani y Jaime Nava, en Madrid.

"Me violó de los 11 a los 16 años, casi siempre después del entrenamiento que los viernes tenía con mi equipo de rugby. Era el marido de mi prima y todo el mundo confiaba en él. Me chantajeaba y me decía que si contaba lo que me hacía, iba a decir a todo el mundo que era homosexual, con lo que eso suponía en aquellos años". Según Oscar Wilde, "el único deber que tenemos con la historia es rescribirla". Y eso es lo que está haciendo Sébastien Boueilh, el exjugador profesional de rugby francés que no solo tuvo la valentía de denunciar los abusos que sufrió, sino que ahora los combate precisamente contando su historia, y por eso merece ser contada.

"El silencio es ensordecedor y ya es hora de que la vergüenza cambie de lado". Este es el mensaje que el rugbier de Dax lanzó en su país cuando en 2003 fundó Coloso con pies de barro, la asociación sin ánimo de lucro que ahora ha traído a España para ir expandiendo un proyecto que busca sensibilizar y evitar casos como el suyo. "Pensaba morirme con este secreto porque creí que era el único", confiesa Boueilh, "pero soy la prueba de que se puede salir de eso y para eso hay que hablar".

Foto: Rafa Nadal y Carolina Marín. Opinión

Precisamente estas fueron sus primeras palabras en el acto que sirvió para escenificar la llegada de Coloso con pies de barro a Madrid, donde el rugby también ha tenido mucho que ver. Así, el director de la asociación en España es Franco Pani, quiera fuera compañero de Sébastien en Francia y ahora, después de implantar la asociación en Argentina, la trae a nuestro país, donde también le sirve de traductor, mientras que su mejor embajador no podía ser otro que Jaime Nava, el que fuera capitán de la Selección española, con un pasado también en el rugby galo y con unas ganas enormes de contribuir a que el mensaje de Boueihl llegue al mayor número de niños y niñas, como sucedió el pasado jueves en Alcalá de Henares.

"Menos mi padre y mi madre, el resto de la familia me dejaron un poco de lado. La única familia que me arropó y sostuvo fue la del rugby"

"El rugby fue mi tabla de salvación", asegura Sébastien. Y lo fue dentro del campo, donde "sacaba toda la ira que tenía dentro de mí y en contra de mi agresor", pero también fuera. "Mi familia me creyó, pero no me acompañó. Menos mi padre y mi madre, el resto me dejaron un poco de lado. La única familia que me arropó y sostuvo fue la del rugby". Así se explica el sincero y emocionado agradecimiento que Boueilh mostró hacia el rugby español, y más concretamente hacia el presidente de su federación, Alfonso Feijoo, quien asistió al acto de presentación de Coloso con pies de barro junto al mencionado Jaime Nava como representante de esa 'familia' de la que habla Sébastian.

El miedo a que no le creyeran

La historia de Boueihl es desgarradora. "Mi agresor era íntimo de mi familia y tenía miedo de que no me creyeran, pero, gracias a un amigo de la infancia y del rugby, pude hablar. También él había sido violado por este mismo agresor y saber que no era el único al que le pasaba esto me hizo decidirme e ir hasta el final". Tras denunciarlo a la policía, se abrió un proceso judicial que duró cuatro años. "Los tres días del juicio me permitieron volver a llorar, volver a tener emociones y no estar con ese sentimiento de malestar", comenta el francés.

placeholder Sébastien Boueilh habla con Alfonso Feijoo, presidente de la FER
Sébastien Boueilh habla con Alfonso Feijoo, presidente de la FER

La condena fue de diez años de prisión, aunque solo cumplió cuatro y ocho meses. La verdad es que muy poco tiempo comparado con los dieciocho años de autodestrucción, de malestar, sin ser capaz de que le cayera una lágrima que vivió Boueilh. "Todas las víctimas de violencia sexual tienen ese comportamiento de autodestrucción", explica. En su caso, tampoco tiene ningún reparo en reconocer que fue "con el sexo, queriendo demostrar que no era homosexual; con la violencia extrema en el campo, la calle o el colegio; con el alcohol, el juego... Lo único que no toqué fue la droga".

"Contar mi historia permite a los niños o adolescentes ver que, si ellos han pasado o están en esa situación, también pueden contarlo"

Como dice Sébastien, su testimonio no solo es liberador, sino que también da mucha fuerza y mucho coraje. "Contar mi historia permite a niños o adolescentes darse cuenta de que, si ellos han pasado o están en esa situación, pueden animarse a contarlo". Claro que, como él dice, "hoy mis pies son de hormigón armado", de ahí que también haya decidido aplicárselo a los pedófilos que cumplen condena. "Trato de hacerles entender que ellos tomaron placer durante 5 minutos con una víctima, pero destruyeron su vida durante 20 años. Hay que hacerles sentir empatía por la víctima, hacerles entender el mal y el daño que le hacen". Y aporta un dato muy revelador: "El 40% de los pedocriminales o pedófilos fueron víctimas en su infancia".

No quiere una cacería de brujas

Otro importante dato que aporta Boueilh es que, efectivamente, hay muchas más víctimas mujeres, si bien él quiere lanzar el mensaje de que "en el deporte los hombres también son víctimas y la mujer también puede ser pedófila". Además, y en otra demostración de su valentía, Sébastien asegura que "Coloso no hace la clásica cacería de brujas, sino que buscamos la protección de los niños y de los educadores o entrenadores": Y es que, como él mismo dice, "un entrenador puede también estar expuesto a falsas denuncias. Le enseñamos a los entrenadores y educadores a evitar ponerse en la situación de la malinterpretación".

"Coloso con pies de barro no hace la clásica cacería de brujas, sino que buscamos la protección de los niños y los entrenadores"

Ya en España, lo primero que ha hecho Coloso con pies de barro es encontrarse con una cifra que, según Boueihl, "da miedo". "Solo 1.100 denuncias de abusos en 47 millones de personas, después de que sabemos que en Francia hay 160.000 niños que sufren abusos sexuales al año... Falta un trabajo enorme de prevención para liberar a las víctimas que están en silencio, como yo estaba". La prevención, en este caso relacionada directamente con la detección, son las primeras tareas en la lucha contra esta lacra que sabemos que existe, pero que no siempre se ve. Para eso está Sébastien y su asociación, para que el silencio no sea ensordecedor...

Rugby Abuso sexual