Arte respetuoso con el entorno

Arte sostenible o cómo reutilizar los desperdicios para despertar conciencias

La naturaleza siempre inspiró a los grandes artistas, ahora son ellos los que utilizan su arte para concienciar a los ciudadanos sobre la importancia de respetar lo que tenemos

Foto:

En el punto número 13 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible enunciados por la Organización de las Naciones Unidas de cara a 2030 se pide adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos. En el 15, gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad. Las Naciones Unidas piden a los gobiernos, pero también a empresas y ciudadanos, que luchen contra la emergencia climática. Y cada granito de arena puede sumar en la montaña. Uno de esos granitos lo están poniendo los artista de todo el planeta que llenan las calles y los museos de arte sostenible para promover la conciencia y fomentar el aprendizaje.

Hablamos de personas que utilizan los desperdicios para crear esculturas, cuadros o performances que llamen la atención sobre la misma basura, pero también sobre la subida del nivel del mar, la importancia de ser sostenibles o de cuidar a las especies en peligro de extinción. Por ejemplo, en ciudades como Brujas, Bruselas o Roma aparecieron esculturas de ballenas realizadas con plástico para concienciar sobre la emergencia climática. En el caso de la ciudad italiana y de Bruselas fue una idea de Greenpeace, pero en Brujas llegó como parte de la segunda edición de la Trienal de Arte y Arquitectura en el que los artistas establecen diálogos con los ciudadanos sobre problemas de hoy.

Ciudades como Brujas, Bruselas o Roma albergaron esculturas de ballenas realizadas con plástico para concienciar sobre la emergencia climática

El impacto visual de estas esculturas es total: de un solo vistazo el ciudadano entiende el mensaje. La contaminación marina se ha convertido en un problema que los gobiernos están intentando atacar y una razón de ser de muchas organizaciones sin ánimo de lucro. Artistas como Prasopsuk Lerdviriyapiti también han querido colaborar para concienciar a la población acerca de la amenaza a la que se enfrenta la sociedad.

Lerdviriyapiti lo hizo recogiendo basura de las playas de las islas de Phuket, en Tailandia. Con la ayuda de setenta voluntarios fue capaz de recoger material suficiente como para dar forma a ‘Blue Ocean, A Message From The Sea’, una instalación de 3,5 por 5 metros poblada de toda la basura que se había encontrado durante su expedición a las paradisíacas playas del sur del país. La basura se convirtió en animales marinos, expuestos en el Centro Cultural de Arte de Bangkok con la intención de levantar conciencias sobre la situación que vive la isla de Phuket, una de las islas más grandes del país, y donde llegan miles de turistas cada año.Y con ellos, su basura.

La basura de las playas de Phuket ha servido para crear unan exposición. (Greenpeace Thailand)
La basura de las playas de Phuket ha servido para crear unan exposición. (Greenpeace Thailand)

Este artista, como otros, da un mensaje de que la basura puede reciclarse y reutilizarse. El movimiento social en defensa de la naturaleza es imparable y ha empujado a las marcas a ser más sostenibles, utilizando materiales que se reciclen de forma más fácil o que sean compostables; algunos han conseguido que de su caja de cartón pueda surgir una planta. Tras la falta de acuerdo en la Cumbre del Clima entre los Gobiernos, son los ciudadanos y las empresas quienes están tomando la iniciativa. Algunas, como la marca de bebidas Honest apuestan por botellas de plástico 100% reciclables; un 30% de ese plástico es de origen vegetal. La intención es ser lo más respetuoso con el entorno. También están disponible en vidrio, un material casi infinito en su reciclaje y reutilización.

Cada vez es más habitual ver en las redes sociales ideas ingeniosas para no tirar una botella de vidrio y convertirla en un elemento de decoración. Desde el clásico gesto de utilizarlo para una flor o iluminar un rincón con pequeñas bombillas dentro hasta las más ingeniosas, como hacer crecer plantas en su interior, utilizarlas para colgarlas de una cuerda y dividir espacios o como soporte de tus lámparas de casa.

También ha querido hacer arte con vidrio Ecoembes, que utilizó una imagen tan icónica como Las Meninas para mostrar lo que se puede hacer con este material. Las llamadas Ecomeninas fueron diseñadas con calcín, es decir, con vidrio reciclado y con fibras de vidrio. La principal idea fue convertir los centros históricos y las ciudades en un museo donde el arte sostenible promueva la concienciación y la sensibilidad medioambiental. La idea fue encargada al artista Antonio Azzato aunque también han participado toreros, cantantes, diseñadores, pintores... La exposición se inauguró el 5 de junio en Sevilla y ha recorrido varias ciudades españolas.

(EFE)
(EFE)

No es el único material que se utiliza para las bebidas que han usado los artistas. Cualquiera que haya paseado por Barcelona en los últimos años se habrá topado en diferentes ocasiones con pequeños murales, formados por latas de aluminio o botes de aerosol, colgados de las paredes de la capital catalana. Los mensajes son obra de una pareja que permanece en el anonimato pero a la que se puede seguir a través de Instagram. Latas de refresco, botes de aerosol... cualquier superficie es buena para dejar huella en las ciudades con mensajes optimistas y alegres para combatir tiempos oscuros. Ya sea en Barcelona, en París o en Londres.

Hay otras expresiones más minimalistas de arte pero que utilizan la naturaleza como espacio para el arte. Es el caso de Martin Hill que, según sus propias palabras trabaja en la naturaleza “porque somos naturaleza”. Este artista se ha labrado un nombre gracias a un trabajo en el que destacan dos grandes líneas: lo efímero de sus obras y el respeto hacia la naturaleza. Así, es habitual que las esculturas de Hill estén creadas con materiales naturales que, al poco tiempo, “regresan a la naturaleza”.

Del trabajo de Hill solo quedan las fotografías que hace de sus obras. “La naturaleza es sostenible porque está diseñada así”, recuerda este inglés que ha expuesto su obra en los rincones más remotos del planeta, desde Japón hasta Suecia. Una de las últimas obras de Hill, ‘One Place One Year’ le mantuvo ocupado durante 365 días creando esculturas en el lago Wanaka, en Nueva Zelanda: “Trabajar durante las estaciones nos permitió descubrir un patrón” en la naturaleza, afirma.

Una de las obras de Martin Hill.
Una de las obras de Martin Hill.

La naturaleza siempre inspiró a los grandes artistas, ahora son ellos los que la utilizan para concienciar a los ciudadanos sobre la importancia de respetar lo que tenemos.

Cultura
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios