estrena 'EL JEFE' EN EL TEATRO ARLEQUÍN

Eduardo Aldán: "Espinete no existe' me volvió loco, odiaba lo que hacía"

¿Cómo se pasa página después de conquistar al público durante más de una década? “Pues mis enfermedades me ha costado”, responde Aldán

Foto: Después de 12 años con 'Espinete no existe', Eduardo Aldán estrena 'El jefe'.
Después de 12 años con 'Espinete no existe', Eduardo Aldán estrena 'El jefe'.

Casi 2.000 funciones, 12 años en cartel, un lleno tras otro en el madrileño Teatro Infanta Isabel y la posterior conversión en programa de televisión. Si no hubiera desaparecido, todavía habría cola para entrar. ‘Espinete no existe’ ha reventado el teatro, temporada tras temporada, atrayendo a un millón de espectadores con un formato de monólogo nostálgico que recuerda la televisión, los juguetes o las chucherías que marcaron a una generación. Ahora, Eduardo Aldán (Portugalete, 1973), se atreve a echar el cierre a más de una década de un éxito sin precedentes para estrenar ‘El jefe’ en el Teatro Arlequín, a las puertas de la mítica Gran Vía.

¿Cómo se pasa página después de conquistar al público durante más de una década? “Pues mis enfermedades me ha costado”, responde Aldán. Una fiebre la semana anterior le obligó a aplazar la entrevista y otros tantos compromisos. Desde que ‘El jefe’ arrancó el pasado mes de febrero, no ha parado quieto. “Me ha costado mis traumas, mis inseguridades, mis miedos… Es mucho trabajo de golpe simultanear el final de ‘Espinete’ con el principio de algo distinto”, continúa. El tiempo entre una obra y otra fue de solo una semana. Aunque ‘Espinete’ todavía llenaba salas, era el momento de parar.

Con guion y dirección del propio Aldán, que interpreta al jefe, y con Israel Criado en el papel del empleado —“me eclipsa, tendré que despedirlo”—, ‘El jefe’ nace de la fusión de dos proyectos que Aldán guardaba en un cajón y de un guion que acabó germinando en un arranque de inspiración durante una noche febril. El espectáculo cuenta cómo el jefe de una gran empresa adicto al trabajo se queda encerrado la noche de fin de año con un empleado al que acaba de despedir. “Utilizo la comedia para contar otro tipo de cosas”, explica Aldán. En este caso, ‘El jefe’ es una crítica a la “falta de comunicación que hay hoy en día”.

Quien abandona el teatro tras la función lo hace con una sintonía pegada en la cabeza y un vaso con chocolate que espera a las puertas del Arlequín bajo la atenta mirada de la figura de Aldán impresa en el cartel. “Si no te ríes, estás despedido”, reza una frase.

"Tuve varias crisis, odiaba lo que hacía"

Para entender el reto de aventurarse a estrenar un nuevo espectáculo después de ‘Espinete no existe’, hay que remontarse al fenómeno que supuso la obra magna de Aldán. Un monólogo basado en la nostalgia que pasó más de una década llenando el teatro, hasta el último día, y que nació con la idea de contar su propia infancia. En esos 12 años, ‘Espinete’ pudo mantenerse en lo más alto por su “mezcla de nostalgia, humor y verdad”. “No tenía que cambiar chistes para hacerlos actuales porque no estaba basado en la actualidad”, explica Aldán. “La gente se reía con mis traumas porque eran reales”.

‘Espinete no existe’ creció acompañado de espectadores pero también de las inseguridades de su creador. “Yo no creo que tenga un talento especial de ningún tipo, es más, me considero un estafador, creo que la gente viene a verme engañada”, cuenta Aldán. “Creo que todos los que nos dedicamos a esto lo pensamos alguna vez, que no somos tan buenos”.

En una ocasión, unas pocas personas abandonaron una función de ‘Espinete no existe’. Fue por problemas de sonido, pero Aldán no fue consciente en aquel momento. “Tengo una pesadilla con eso desde entonces”, asegura. “Fuimos a una sala muy grande y no funcionaba bien el audio. La gente de atrás no oía nada y se marcharon, pero yo no entendía lo que estaba ocurriendo, solo veía que la gente se ponía de pie y se iba. El trauma que tengo desde entonces…”, ríe.

Soñaba con el día en que no vinieran para no tener que actuar. No estaba gestionando bien repetir todos los días lo mismo

Recitar la misma historia casi 2.000 veces tiene sus consecuencias. Varias temporadas de ‘Espinete no existe’ desencadenaron unas crisis en Aldán lo suficientemente intensas como para que se planteara no continuar con el espectáculo. “Crisis en la temporada tres, en la cinco, en la siete, en la 10…”, rememora. “Crisis de volverme loco, de odiar lo que estoy haciendo. Odio lo que hago, odio la comedia, odio el 'stand-up'… Llegaba al teatro y decía ¿por qué vienen a verme?”, recuerda. “Soñaba con el día en que no vinieran para no tener que actuar. No estaba gestionando bien repetir todos los días lo mismo”. En aquella época, explica Aldán, no tenía a nadie con quien poder hablar de lo que le estaba pasando. “Nadie ha estado tanto tiempo en el escenario con lo mismo”.

En 2016, ‘Espinete no existe’ saltó a la televisión como programa nostálgico al que se le permitía hurgar en los archivos de TVE, pero continuaba triunfando sobre las tablas. A principios de este 2019, con 'El jefe' ya en camino, 'Espinete' dejó de existir.

"Da igual lo que haga, lo van a comparar"

¿Y ahora qué? ¿Qué haces después de conseguir un éxito de 12 años como ‘Espinete’? Se lo pregunta el propio Aldán. “Da igual lo que haga, lo van a comparar”, asume. “Fueron años postergando el estreno de algo nuevo, decía que ya lo haría y no lo hacía nunca”. Por eso ‘El jefe’ es lo menos parecido a ‘Espinete’ en varios sentidos: a última hora, Aldán decidió que no sería un monólogo sino un diálogo ficcionado.

“Para mí, el proceso de escribirlo ha sido muy duro”, confiesa el actor. “Tenía el clásico miedo a la hoja en blanco. Pensaba que no era gracioso, que nada de lo que escribiera iba a funcionar. Nunca encontraba la hora adecuada para escribir”. La presión del cambio le pasó factura: en la parte física, fiebre y malestar, pero también le afectó a nivel mental. “Estaba deprimidísimo, fue horrible, no quería ver a nadie y estaba todo el día encerrado en casa”, relata. El día del estreno estaba seguro de que el público no se iba a reír de nada. “Creía que se iban a marchar”, recuerda. Finalmente, el estreno fue un éxito. “Es posible que mi peor enemigo sea yo mismo”.

Ha pasado 12 años mano a mano con 'Espinete' pero ahora, por complicado que parezca, Aldán ha cambiado el chip. “Me dices que tengo que hacer ‘Espinete’ otra vez y me costaría", ríe. "Creo que hasta se me olvidarían partes del texto”.

Fueron años postergando el estreno de algo nuevo, decía que ya lo haría y no lo hacía nunca

En ‘El jefe’ se juntan el humor, la ternura y la nostalgia que se respiraba en ‘Espinete’, pero también la relación con las tecnologías o, por supuesto, lo políticamente incorrecto. “Ya no se puede decir nada”, se exaspera el personaje de Aldán en una escena en la que comentan que algunas personas se han ofendido por un anuncio de su marca ficticia. “Yo puedo hacer humor de todo, pero no con todos”, opina Aldán preguntado por el eterno debate de los límites del humor. “Si sé que tú eres racista de verdad, nunca te haré un chiste racista porque vas a pensar que soy como tú y no lo entenderías como humor sino como una apología. En una convención de Vox jamás haría un chiste en contra de la violencia de género, por ejemplo, porque van a creer que soy de ellos, no entenderían que es una crítica”.

Eduardo Aldán e Israel Criado.
Eduardo Aldán e Israel Criado.

De hablar de los límites del humor es fácil saltar a 'Caiga quien caiga', formato mítico del que Aldán formó parte en su etapa en Telecinco, capitaneado por Manel Fuentes. “Siempre hace falta un CQC”, reflexiona. “Siempre hace falta una mirada crítica, y si es al Gobierno, es maravilloso”. Por aquel entonces, a principios de la década de los 2000, las presiones que llegaban al programa por apuntar a los políticos las recibían “como algo divertido, como comedia”. “No existía todavía esa extrema corrección y nadie era intocable, desde el rey o Aznar hasta quien fuera”, relata.

Justo después de abandonar el programa, Aldán comenzó el espectáculo que le acompañaría durante 12 años, hasta ahora. “Si hubiera seguido en CQC, nunca habría hecho ‘Espinete”.

*‘El jefe’ puede verse en el Teatro Arlequín todos los jueves, viernes, sábados y domingos.

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