en el teatro de la abadía

Nuria Espert: "El teatro no puede funcionar divinamente cuando el país es un caos"

La actriz vuelve con otro papel poderoso y estremecedor en 'Incendios', la potente tragedia de Wajdi Mouawad que dirige Mario Gas

Foto: Nuria Espert en una imagen de archivo (Efe)
Nuria Espert en una imagen de archivo (Efe)

Nuria Espert encadena reto con reto. De llenar el escenario como ella sola lo hizo en 'La violación de Lucrecia', dirigida por Miguel del Arco, a dar vida a 'El rey Lear', de Lluís Pasqual. Ahora, a sus 81 años, se convierte en otra gran mujer de la larga lista que ha interpretado. Un personaje duro, una mujer vapuleada por la vida y una superviviente de la guerra, el odio y la violencia. Así es Nawal, la protagonista de 'Incendios', la potentísima obra del canadiense de origen libanés Wajdi Mouawad que dirige Mario Gas en el Teatro de la Abadía (del 14 de septiembre al 30 de octubre). Junto a Espert, quien este otoño también recibirá el Premio Princesa de Asturias de las Artes, se suben al escenario Ramón Barea, Álex García, Laia Marull, Edu Soto o Carlota Olcina.

'Incendios', llamado a ser uno de los montajes de esta temporada, ya se pudo ver en nuestro país dirigida por su autor hace seis años, pero ahora será la primera vez que se represente en español. Espert la define como "la mejor obra de la segunda mitad del siglo XX". Es una tragedia estremecedora que narra la vida de Nawal​, una refugiada de cualquier país, humillada y violada, a través de sus hijos gemelos, que se embarcan en un viaje para rellenar los silencios que el pasado ha ido cosiendo a la armadura de esta mujer para tapar la vileza humana, la guerra y el desamparo. "No amamos la guerra ni la violencia, pero hemos hecho la guerra y hemos sido violentos", dice la actriz en la función. Porque 'Incendios' no solo conserva intacta la fuerza de las grandes tragedias griegas y shakespearianas sino que, y ahí es donde su potencia se magnifica, parece escrita hoy en cualquier campo donde se agolpan los refugiados. "Siguen estando ahí y ya no se habla de ellos. Ahora hablamos de Rajoy...", se queja Espert.

P: ¡Menuda obra! A uno se le encoje el corazón leyéndola... no quiero pensar al verla.

R: Sí. Emocionalmente es muy fuerte, pero también es muy bella y muy terrible, y al mismo tiempo poética.

Nuria Espert en 'Incendios' (Teatro de la Abadía)
Nuria Espert en 'Incendios' (Teatro de la Abadía)

P: ¿Qué tiene Nawal, su personaje, para que se haya embarcado en 'Incendios'?

R: Vi el espectáculo cuando se estrenó y me quedé muy impactada. Me emocionó muchísimo. Han pasado los años y, de repente, cuando aparece la posibilidad de hacerla con Mario Gas y me releo el texto, me pareció aún más hermoso que cuando lo vi. Y con un reparto espléndido que tenemos. Pienso que es el gran proyecto que podía acometer después de 'El rey Lear'.

P: ¿Qué significa esta mujer en la larga lista de poderosas mujeres a las que ha interpretado en su carrera desde esa Medea con 19 años?

R: Esta mujer tiene una vida que juntada en todas sus partes, estos momentos definitivos de la vida de esta muchacha, va más allá de la anécdota de la vida de una persona. El hecho de que la encontremos con 15, con 40 y con 70 años es muy emocionante, y cuando hemos seguido esa vida y ese mundo terrible en el que le ha tocado vivir y que solo puede afrontarlo porque siendo niña, una niña perdida y después del aborto de su niño, su abuela le tiende un cable para salvarse que es la educación. Lo único que la va a salvar de ese mundo terrible es la educación.

P: Es un mensaje potente y necesario.

R: Es un mensaje hermosísimo. La obra parece escrita esta mañana y tiene un regusto de tragedia shakespeariana y, al mismo tiempo, es como si hubiera sido escrita este mes. No podemos decir 'esto no le pasa a nadie'. Sigue teniendo desgraciadamente una vigencia estremecedora.

P: La primera y más evidente es el drama de los refugiados al que estamos asistiendo en la actualidad.

R: La gente que se siente a ver 'Incendios' no podrá evitar hacer la comparación de esa cosa terrible que ocurre en el escenario con la cosa terrible que pasa en el mundo. Y que ha dejado de estar en televisión. Es como si ya estuviera resuelto, pero esos campos atroces repletos de refugiados que no pueden continuar siguen estando ahí y ya no se habla de ellos. Ahora hablamos de Rajoy...

Nuria Espert: "El teatro no puede funcionar divinamente cuando el país es un caos"

P: "(...) Hay ciertamente una razón, mi memoria se detiene ahí, no puedo retroceder más, pero la historia puede proseguir aún mucho tiempo de hilo en hilo, de cólera en cólera, de pena en tristeza, de violación en asesinato, hasta el comienzo del mundo". Este parlamento del médico sobre el hilo de decisiones que, concatenadas, van sembrando el odio y creando las guerras y la historia es sobrecogedor. El peso de la historia y de esas decisiones que parecen casuales y espontáneas es otro de los temas que sobrevuelan de forma muy potente 'Incendios'.

R: (Recita parte del parlamento) A mi, te lo digo así, se me pone el vello de punta cada vez que lo escucho. Me sigue estremeciendo que sea una verdad que parece que no vamos a poder resolver nunca: que el odio y la revancha van a ser siempre más fuertes que el raciocinio, la comprensión y el perdón. Todo se resuelve con violencia. Tenemos que tener un gen equivocado en alguna parte los seres humanos.

P: 'Incendios' también es una obra no de silencios sino donde pesan los silencios. De eso también sabemos algo en este país.

Soy absolutamente contraria a los concursos en el arte. Completamente. Están muy bien para levantar una escuela o un hospital

R: Y de viajes. La obra va de un viaje en busca de alguien. Nawal está toda su vida buscando a su pequeño, al que desgraciadamente encuentra. Los gemelos están buscando respuestas a algo que ha destrozado la vida de su madre. Es una obra tan emocionante y hermosa. Cuando te pones a ensayar... Con Lucrecia, Lear o cualquiera de las obras que he hecho te acabas acostumbrando a las emociones y centrándote en tu personaje, pero en esta obra es imposible. Yo no estoy en escena cuando médico dice esto, pero lloro todos los ensayos. Esta obra me ha dado la diana en mitad del corazón.

P: ¿Esa niña que quería ser bailarina qué le diría hoy a esta mujer de 80 años que enfrenta un nuevo reto en las tablasnbsp;¿Se imaginó seguir al pie del cañón a estas alturas?

R: Una niña que quería ser bailarina y que no tenía ninguna actitud, que era la más torpe de la clase, y no es una manera de hablar. Era la más torpe pero también la más apasionada. Tan apasionada que debía de dar tanta pena a los profesores que me daban clases gratuitas cuando era incapaz de dar dos vueltas seguidas. Nunca tuve actitudes pero sí mucho amor por el baile clásico. También nos enseñaban español, pero el baile español me gustaba menos. El clásico con esas grandes compañías internacionales y esos repertorios internacionales... Como espectadora, con esos 10 títulos que he visto, cuando son verdaderamente extraordinarios, me siguen emocionando como cuando era pequeña.

El reparto de 'Incendios' con Nuria Espert a la cabeza (Teatro de la Abadía)
El reparto de 'Incendios' con Nuria Espert a la cabeza (Teatro de la Abadía)

P: Y este otoño también será importante porque recibirá el Premio Princesa de Asturias. ¿Qué ha significado este reconocimiento, no tanto en lo personal que entiendo que siempre es un alegría y una satisfacción, a una mujer de teatro?

Todos estos que quieren ser presidentes no han dicho ni una palabra de la cultura. Claro, no le da votosR: Eso es lo que le da más importancia a este premio. Yo estoy muy contenta de que me lo hayan dado, pero estaría casi igual si se lo hubiera dado a otra persona del mundo del teatro que se lo merece tantísimo. Hay cinco o seis nombres que es un crimen que no lo tengan. Lo hermoso es que le haya tocado al teatro y por la respuesta que mis compañeros han tenido, los que son amigos pero incluso los compañeros con los que me he tratado poco, que todos se han alegrado mucho de este premio que al ser internacional es muy difícil de otorgar. Siempre que puedo veo los Premios Príncipe de Asturias. Me gusta que sea ceremonioso y que sea un acto cultural, cuando en España no se tiene ya respeto por la cultura. Todos estos que quieren ser presidentes no han dicho ni una palabra de la cultura. Claro, no le da votos porque si no estarían todo el rato hablando de ello, pero como no parece que seamos una multitud, no se habla de nosotros. Por eso, este premio de las artes siempre me emociona. El año pasado se lo dieron a Coppola, se lo han dado a Muti... gente tan extraordinaria. Eso me alegra muchísimo y me halaga mucho la verdad, pero soy completamente sincera al decir que este es un premio para el teatro y para el cine, para los actores de este país. Eso es lo que siento. Y digo que qué bien, que ya nos tocaba.

P: ¿Cómo ve la profesión y el teatro en nuestro país? ¿Llegará la bajada del IVA acordada por PP y Ciudadanos para los espectáculos en directo aunque, de momento, Gobierno no tenemos?

R: La bajada del IVA debería haberse hecho inmediatamente, en el mismo momento en el que se dieron cuenta de que habían metido la pata económicamente porque no es que recaudaran más, es que bajaron los ingresos. No tengo la menor idea de cómo está. Está todo muy embarullado, no parece que nadie sea capaz de tener una idea general de qué hay que hacer con los teatros nacionales o municipales. El teatro está tan embarullado como lo está la situación política del país. El teatro no puede estar al margen y funcionar divinamente en un momento en el que el país está en este caos.

P: Ha dicho que los políticos no se acuerdan de la cultura porque no da votos pero sí hay injerencias, como también ha mencionado, en nuestros teatros. Usted fue codirectora del CDN entre 1979 y 1981, ¿cómo ve todo lo que está pasando con los teatros públicos?

R: Yo soy absolutamente contraria a los concursos en el arte. Completamente. Es imposible elegir entre tres pintores o entre tres actores, entre tres referentes. Esto no se ha hecho nunca así. Están muy bien para levantar una escuela o un hospital, pero para regir -regir [repite y remarca la entonación]- los destinos no de este momento sino pensando en ocho o diez años por delante de nosotros, hay que elegir a gente que sepa muchísimo, que sea capaz de elevar el nivel -que ha habido momentos en los que ha sido altísimo en el teatro en España- y que tenga un plan. Eso parece que va a ser complicado porque las mismas personas que tienen que tomar la decisión tampoco tienen un plan.

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