La generalitat audita las cuentas de la exdirectora

El IVAM dilapidó casi 10 millones de euros en los últimos cinco años de Consuelo Ciscar

Un nuevo capítulo de la ceguera sobre el gobierno en las instituciones culturales españolas: en los últimos cinco años Ciscar ha mantenido al museo en una carrera del gasto público fuera de control

Foto: La reina Sofía junto a Alberto Fabra, Rita Barberá y Consuelo Ciscar, en la inauguración de la exposición-aniversario 25 años del IVAM. (EFE)
La reina Sofía junto a Alberto Fabra, Rita Barberá y Consuelo Ciscar, en la inauguración de la exposición-aniversario 25 años del IVAM. (EFE)

Un nuevo capítulo de la ceguera sobre el gobierno en las instituciones culturales españolas arriba a las costas de la decencia: en los últimos cinco años de la dirección de Consuelo Ciscar en el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), elegida por el pleno de las Cortes Valencianas bajo mandato del PP, ha mantenido al museo en una carrera del gasto público fuera de control. Casi 10 millones de euros ejecutados de manera arbitraria y sin procedimientos reglados. Así se arroja de la lectura del Informe Provisional de Control Financiero que la Consejería de Educación, Cultura y Deporte de la Generalitat de Valencia acaba de entregar al director del IVAM, José Miguel Cortés, al que ha tenido acceso este periódico.

Los hombres de negro de la Generalitat han accedido a las cuentas de la institución capital valenciana para verificar los procedimientos de gasto y contratación implantados, entre los ejercicios 2009 y 2013. Del resultado se desprende que Ciscar ha escrito en el IVAM la novela de la dilapidación de las cuentas públicas: en adquisición de obras de arte 1.992.877 euros por 124 obras; en exposiciones, sólo en pago de comisarios, 802.942 euros; en publicaciones, 2.435.840 euros; en publicidad, propaganda y relaciones públicas, 1.908.460 euros; en el capítulo de servicios profesionales independientes se reconocen 3.398.725 euros y en concepto de “otros servicios”, facturas por valor de 2.323.262 euros.

El IVAM pagó por obras de arte un precio muy superior al estimado

Vídeo: El IVAM pagó por obras de arte un precio muy superior al estimado

 

La comisión de investigación ha detectado faltas muy graves en la compra de obra, como la inflación de precios. En una muestra aleatoria, la Comisión de Valoración de Donaciones del IVAM, dirigida por el historiador del arte Jaime Brihuega, tasó los precios de las obras muy por debajo de lo que fueron adquiridas. En el caso del pintor portugués Julio Quaresma al que se le compró la obra Della Bestia Triunphante, por 32.400 euros, pero la tasación externa lo deja en 2.000 euros. Es decir, un 1.520% más. De Natividad Navalón se adquirió Tiempo de arroz y sal por 128.400, cuando su precio es de 75.000 euros. O Javier Arce, con Removal Assigments, adquirida por 11.800 euros, cuando el precio debería haber sido 2.500 euros. Brihuega ha indicado los nuevos precios a partir de las valoraciones de la página web de referencia del mercado del arte, Artprice.  

El artista Julio Quaresma, en su exposición del IVAM. (EFE)
El artista Julio Quaresma, en su exposición del IVAM. (EFE)

Este periódico se ha puesto en contacto con Tomás Llorens, historiador del arte y uno de los cinco integrantes de la Comisión de Adquisición de Obras de Arte. Según el informe, es el único experto en arte moderno y contemporáneo designado por la Dirección para asesorar de las compras. “Me ha sorprendido los resultados de la tasación, porque no creo que haya sido una tasación profesional. Yo también soy historiador del arte y no me considero experto tasador. El mercado de las obras de arte no es el de coches, no hay un precio fijo. Artprice es una herramienta, pero depende de quién lo use y lo experto que sea”, asegura.

Cuenta Llorens que la propuesta de compra siempre la realizaba Ciscar y su función era considerar si la compra era razonable. Uno de los defectos que subraya el informe es la inexistencia de un Plan de Adquisiciones de obras de arte, es decir, no hay metodología que oriente los objetivos de las colecciones. De hecho, no hay informes técnicos de los miembros de la Comisión y el único argumento que se repite en todas las actas para adquirir es el mismo: “Es una oportunidad extraordinaria para enriquecer los importantes fondos del museo”.

La escultura adquirida a Gerardo Rueda, 'La moneda, el tiempo y el laberinto', no consta en las dependencias del museo

Para Llorens “en las adquisiciones siempre hay un elemento de oportunidad, por eso es difícil establecer un plan rector de compras”. Además, la comisión trató de extraer una tasación de la Junta de Valoración del Ministerio de Cultura sobre las obras indicadas y otras 7 de Gerardo Rueda, pero Cultura denegó la petición, “bajo el argumento de que no era de su competencia”.

El informe descubre otras situaciones realmente insólitas: no existe garantía de que, en varios casos, la obra informada a la Comisión sea la adquirida. Otra: la escultura de Gerardo Rueda La moneda, el tiempo y el laberinto, adquirida por contrato, figura como entregada en documentación del IVAM, pero no consta en las dependencias del museo. Además, hay cedidas a entidades privadas y públicas 211 obras propiedad del IVAM.

En las conclusiones, la Generalitat recomienda aprobar un plan de adquisición de obras de arte y una norma escrita que fije el procedimiento o protocolo a seguir para dichas adquisiciones; así como desarrollar las funciones de los miembros del Consejo Asesor.

El IVAM no dispone tampoco de “norma escrita que fije el procedimiento a seguir para organizar exposiciones”, explica el informe. Los auditores se sorprenden de que exposición y comisario sean elegidos por la directora “de forma discrecional, si que se justifique la exclusividad en la selección del comisario”. Los gastos de los comisarios cayeron según se recortaba, año a año, los presupuestos: de pagar 245.563 euros por todos los comisariados de 2009, pasó a pagar 49.596 euros, en 2013. En los contratos analizados descubren que los honorarios varían desde los 3.000 euros a los 75.000 euros.

Se publican 53.811 ejemplares de catálogos, pero sólo se vende un 8,58% de todos ellos (4.618 ejemplares)

El capítulo de “publicaciones” es uno de los más sangrantes en la gestión del IVAM. En 2011 se gastaron 818.342 euros y en 2013, 158.960 euros. El museo hizo una notable inversión en los cinco volúmenes del catálogo razonado de Julio González, encargado a la Fundación Azcona. Sólo se han terminado tres y han costado 769.706 euros. De los 2.750 ejemplares adquiridos por el IVAM, sólo se han vendido 22 ejemplares, 161 se han entregado de forma gratuita y 2.567 almacenados como stock.

Y en los catálogos de exposiciones se descubre un coste de inversión de 1.256.256 euros, para tirar 53.811 ejemplares. Sólo se vende un 8,58% de todos ellos (4.618 ejemplares). El volumen sobrante es de 35,33%, con un coste de 531.450 euros por almacenamiento. Pero las irregularidades más significativas se encuentran en la contratación de los servicios de la edición de los 20 números de la revista Cuadernos del IVAM (cuyo coste asciende a 2.359.848 euros).

Hoteles sin justificar

Ciscar ha gastado en viajes y alojamiento 137.717 euros, de la mayoría de ellos “no se justifica de manera suficiente el motivo del desplazamiento”. “Se han detectado 3 facturas de alojamiento correspondientes a tres habitaciones distintas de un mismo hotel de Basilea (Suiza) y en las mismas fechas por importe de 3.825 euros cada una de ellas”. Una de ellas no tenía relación laboral con el IVAM, Pilar Mundina Gómez (de quien se han registrado 37.903 euros en otros gastos de viajes). Las otras dos, a nombre de Ciscar.

El escultor Juan Ripollés, en su exposición en el IVAM.  (EFE)
El escultor Juan Ripollés, en su exposición en el IVAM. (EFE)

Se gastaba 2.823 euros mensuales en pagar a una persona servicios “de colaboración literaria”, sin que se haya acreditado los servicios prestados. A pesar de que el servicio de traducción en valenciano es gratuito en el ámbito de la Generalitat, el IVAM ha gastado 63.830 euros en traducir. El instituto también contrató servicios de coordinación cultural y gestión de espacios expositivos para el IVAM en Asia por un importe de 213.000 euros. El Instituto ha soportado en gastos de 7 cenas de miembros de honor y patrocinadores de exposiciones por valor de 31.072 euros: “Cenas con una media de 66 comensales y un precio medio de 67 euros”.

El último capítulo del museo que dirigió Consuelo Ciscar entre 2004 y 2014 es el de la venta de entradas. “Se ha verificado que no existe constancia documental del 91,28% de la cifra de visitantes por lo que el registro de visitantes no ofrece garantía de fiabilidad”. La cifra de visitantes de las exposiciones se facilitaba verbalmente por Ciscar al Departamento de Desarrollo, sin documentación que acreditase la certeza de los datos.

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