TRAS UNAS SEMANAS AQUEJADO POR UNA NEUMONÍA

Fallece García Márquez a los 87 años

El premio Nobel de Literatura DE 1982, Gabriel García Márquez, ha muerto este jueves a los 87 años de edad en México DF, donde vivía desde hace años

El mundo de la cultura llevaba una semana con los ojos fijos en la Ciudad de México, donde veía con el corazón encogido cómo la vida de Gabriel García Márquez se apagaba para siempre. Finalmente ha sido este jueves cuando el genial Gabo ha escrito la última línea de su biografía y ha puesto punto y final a 87 años de agitada existencia. Nacido en Aracataca, Colombia, el 6 de marzo de 1927,  decidió que su casa en el popular barrio de San Ángel de la capital mexicana era el lugar en el que quería pasar sus últimos días.

La salud de Gabriel García Márquez empeoró de manera radical la semana pasada. El Nobel de Literatura pasó nueve días internado en el hospital Salvador Zubirán, en el que debía ser uno de sus últimamente habituales ingresos hospitalarios. Pero fue cuando Gabo fue enviado de nuevo a casa el 8 de abril cuando su familia comprendió que, esta vez, era el final. El cáncer linfático al que había derrotado en 1999 había vuelto a aparecer con virulencia para extenderse por pulmones, ganglios e hígado. Una batalla que a su avanzada edad no estaba en condiciones de volver a ganar. Por eso, aconsejados por los médicos, la familia de Gabo decidió no someterlo a un agresivo tratamiento contra la enfermedad y limitarse a darle cuidados paliativos para mejorar en lo posible su calidad de vida.

Las alarmas comenzaron a sonar este lunes, cuando la familia del periodista y novelista colombiano reconoció, a través de un comunicado, que sus salud era estable pero “muy frágil” y que podrían existir complicaciones debido a su edad. Sus dos hijos, Rodrigo y Gonzalo, se desplazaron de urgencia a la Ciudad de México para estar junto a su padre, mientras decenas de periodistas y fotógrafos pasaban los días de guardia frente a la puerta del garaje de su casa entre rumores de que Gabo andaba molesto por el revuelo que se había formado a las puertas de su hogar y declaraciones como la del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, afirmando que él no tenía constancia de que el mejor novelista que ha dado su país padeciera ningún cáncer.

García Márquez hizo de la Ciudad de México su hogar desde inicios de los años 60, luego de tener que marchar de Nueva York debido a las amenazas sufridas por su abierta simpatía hacia la revolución cubana de Fidel Castro. Desde entonces, México también tomó a Gabo como uno de los suyos, en un sentimiento que el autor siempre reconoció como mutuo.

El escritor que descubrió un mundo real y al mismo tiempo mágico

Conocido como 'Gabo', García Márquez fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1982 y sus obras cargadas de magia y espejismos ofrecían un retrato sin igual del mundo cotidiano e indagaban en América Latina hasta descubrir su esencia y carácter.

"Tengo la impresión de que empecé a ser escritor cuando me di cuenta de que no servía para nada. Ahora, no sé si desgraciada o afortunadamente, creo que es una función subversiva ¿Verdad? en el sentido de que no conozco ninguna buena literatura que sirva para exaltar valores establecidos", confesó García Márquez en una conversación que mantuvo con el peruano Mario Vargas Llosa en 1967, cuando todavía eran amigos.

Creció junto a sus abuelos maternos en la población colombiana de Aracataca donde la fantasía formaba parte de la realidad. Un lugar en el que se acostumbraba a dialogar con los muertos y donde la superstición se acababa convirtiendo en un dogma incuestionable. Era la infancia de un Gabriel García Márquez que escuchaba atónito las historias bélicas que le contaba su abuelo, Nicolás Márquez que fue coronel en la Guerra Civil de los Mil Días.

Se fraguaba en él una particular forma de entender el mundo que plasmaría en la literatura. Una mirada innovadora y diferente que le convertiría en el máximo exponente del realismo mágico, junto al guatematelco Miguel Ángel Asturias. Una corriente literaria que quedó retratada en 'Cien años de soledad' y a la que luego se unieron otros autores como Juan Rulfo, Pablo Neruda o Jorge Luis Borges.

"Yo creo que particularmente en 'Cien años de soledad', soy un escritor realista, porque creo que en América Latina todo es posible, todo es real. Creo que tenemos que trabajar en la investigación del lenguaje y de formas técnicas del relato, a fin de que toda fantástica realidad latinoamericana forme parte de nuestros libros. Asumir nuestra fantasía, que es una forma de realidad, puede dar algo nuevo a la literatura universal", comentaba irónico García Márquez sobre su pertenencia a esta conocida corriente literaria

 'El otoño del patriarca', 'El amor en los tiempos del cólera', 'Crónica de una muerte anunciada', 'Relato de un naufrago' y 'El coronel no tiene quien le escriba' son algunas de las obras más destacadas de este escritor que se adentró como pocos en la realidad y que también formó parte del 'Boom latinoamericano'.

Un fenómeno que se dio en los años 60 y 70 y que supuso la expansión de la literatura latinoamericana por el mundo gracias al éxito que cosecharon escritores como García Márquez, Mario Vargas Llosa o Carlos Fuentes.

'Gabo', el periodista

Su deseo de conocer las entrañas de la sociedad, suscitó en él un profundo interés por el periodismo. En los años 40 trabajó para el diario colombiano 'El Espectador' como corresponsal en Suiza, Francia, Italia, Checoslovaquia, Polonia, Rusia y Ucrania sin dejar de mirar por un momento al continente americano y en especial a aquel mar Caribe que le vio nacer y que tantas veces plasmó en su obra rodeado de historias fantásticas.

"Durante mucho tiempo creí que el periodismo me ayudaba en mi actividad literaria, pero en realidad todo dificulta al escritor, toda actividad secundaria. Yo no estoy de acuerdo con lo que se decía antes: que el escritor tenía que estar en la miseria para ser mejor escritor. Yo creo de veras que el escritor escribe mucho mejor si tiene sus problemas domésticos y económicos resueltos, y que mientras mejor salud tenga y mejor estén sus hijos y mejor esté su mujer, dentro de los niveles modestos en que nos podemos mover los escritores, siempre escribirán mejor", defendió García Márquez.

El carácter cercano y el compromiso político y social caracterizaron a este escritor, que ofreció una forma de narrar y de adentrarse en la realidad en la que la fantasía acababa convirtiéndose en verosímil. Una mirada mágica que le permitía acercar el ahora y con la que acababa descubriéndole al lector su propia identidad.

Cultura
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
9 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios