Es noticia
Menú
El Gobierno mantiene el “Generalísimo” a Franco, porque lo dice el Diccionario Biográfico
  1. Cultura
polémica en el museo del ejército

El Gobierno mantiene el “Generalísimo” a Franco, porque lo dice el Diccionario Biográfico

En el Museo del Ejército sobreviven vestigios franquistas. La máscara mortuoria del dictador se exhibe con el título de "Generalísimo"

Foto: Carme Chacón, en 2010, ministra de Defensa, junto al director de la RAH, Gonzalo Anes, durante la presentación del Diccionario en el Museo del Ejército. (Efe)
Carme Chacón, en 2010, ministra de Defensa, junto al director de la RAH, Gonzalo Anes, durante la presentación del Diccionario en el Museo del Ejército. (Efe)

En el Museo del Ejército sobreviven vestigios franquistas. La máscara mortuoria que se conserva en el Alcázar de Toledo, realizada en bronce por Santiago de Santiago, tiene una cartela en la que se aclara que la pieza corresponde al “Generalísimo D. Francisco Franco Bahamonde”. El museo conserva casi cuarenta años después el título que el mismo dictador dispuso para sí mismo. Por este motivo, Jon Iñarritu, diputado de Amaiur, presentó el 1 de abril varias preguntas al Gobierno en el Congreso de los Diputados, con petición de respuesta por escrito: “¿A qué responde la decisión de calificar a Francisco Franco como “generalísimo”, título que se concedió a sí mismo y está vinculado al Franquismo, y no como Dictador? ¿Tiene intención el Gobierno de modificar esta denominación?”.

El 28 de junio el diputado obtuvo la siguiente respuesta por parte del Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes: “Los paneles informativos de los museos públicos se realizan con criterios museográficos e historiográficos”. A la vista de lo escueto de la explicación, Iñarritu insiste el pasado 8 de agosto, porque en su opinión “no se ha tenido en consideración de la existencia de datos historiográficos que señalan, con claridad, que Francisco Franco fue un dictador, un genocida, un golpista y un jefe de Estado totalitario e ilegítimo”. “La decisión de designar al dictador por esos términos como Generalísimo refleja, al parecer de este diputado, una elección del Gobierno por el que se desea hacer un elogio al Francisco Franco y a su Dictadura”, añadió.

A esta explicación añadió nuevas preguntas, y un nuevo tono: “¿No considera el Gobierno que en vez de calificar a Francisco Franco como “Generalísimo” y “Héroe de España”, sería más correcto calificarle simplemente como dictador Francisco Franco?”. Y también: “¿Ha contemplado el Gobierno incluir en los paneles informativos sobre el dictador Franco el seudónimo “Paca la Culona”, por el que Franco era conocido?”.

Léxico de la época

Ayer, el Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes contestó a las preguntas: “El título de “Generalísimo” estuvo vigente en su momento histórico y forma parte del léxico de la época en la que fue utilizado y por tanto, de su bagaje cultural. A lo largo del discurso museográfico se utiliza como elemento textual identificativo y no fue motivo de objeción por parte del grupo de expertos de la Real Academia de la Historia que se ocupó de la revisión de los textos, que como ya se indicó se elaboraron con estrictos criterios museográficos”.

El grupo de expertos al que se refiere el diputado del Partido Popular es una parte del que realizó el Diccionario Biográfico Español, concretamente Luis Suárez, el encargado de la polémica entrada dedicada a Francisco Franco. A pesar de que la historiografía contemporánea ha rechazado de manera tajante esta biografía, el Gobierno acude en este caso a la obra. No en vano, el Gobierno recuperó, en sus primeros presupuestos generales, la subvención nominativa congelada por el Congreso de los Diputados hasta la rectificación de los errores históricos.

Además, excusa el empleo del título de “Generalísimo” porque es un término que “estuvo vigente en un momento histórico y forma parte del léxico de la época”. Ese es uno de los aspectos más criticados de la polémica obra realizada por la Real Academia de la Historia: algunos de los encargados en biografías militares contemporáneas recuperaron términos predemocráticos, como “cruzada” y “guerra de liberación” para referirse al Golpe de Estado y posterior guerra civil.

Esa jerga a la que se refiere la contestación del Gobierno determina en el citado Diccionario que los “maquis” fueron “bandoleros-terroristas”, define al ejército republicano como “aviación y artillería roja”. En la ficha de Asensio Cabanillas se puede leer: "El 17 de julio con las fuerzas a sus órdenes tomó parte, según reza hoja de servicios en el Glorioso Alzamiento Militar, Salvador de la Patria". Este tipo de expresiones son las que los historiadores habían desterrado de su léxico.

En la respuesta se aclara que “no se puede precisar con exactitud la fecha desde la que la máscara mortuoria está emplazada en la vitrina, pero en un período comprendido entre los años 2009 y 2010 y en cuando al símbolo y el lema alrededor de 2010”, en alusión al Gobierno de Zapatero.

En el Museo del Ejército sobreviven vestigios franquistas. La máscara mortuoria que se conserva en el Alcázar de Toledo, realizada en bronce por Santiago de Santiago, tiene una cartela en la que se aclara que la pieza corresponde al “Generalísimo D. Francisco Franco Bahamonde”. El museo conserva casi cuarenta años después el título que el mismo dictador dispuso para sí mismo. Por este motivo, Jon Iñarritu, diputado de Amaiur, presentó el 1 de abril varias preguntas al Gobierno en el Congreso de los Diputados, con petición de respuesta por escrito: “¿A qué responde la decisión de calificar a Francisco Franco como “generalísimo”, título que se concedió a sí mismo y está vinculado al Franquismo, y no como Dictador? ¿Tiene intención el Gobierno de modificar esta denominación?”.

El redactor recomienda