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‘Live Aid’: la mayor fiesta solidaria cumple un cuarto de siglo
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‘Live Aid’: la mayor fiesta solidaria cumple un cuarto de siglo

Nadie dudó jamás de sus buenas intenciones o de la calidad musical desplegada en aquel par de espectáculos de Londres y Filadelfia, pero el 25 aniversario

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‘Live Aid’: la mayor fiesta solidaria cumple un cuarto de siglo

Nadie dudó jamás de sus buenas intenciones o de la calidad musical desplegada en aquel par de espectáculos de Londres y Filadelfia, pero el 25 aniversario del Live Aid sólo trae consigo una lectura concreta: los conciertos solidarios tienen mucho de lo primero y poco de lo segundo.

Al margen de una hipotética labor de concienciación social, cuya efectividad se ha mostrado como mínimo dudosa, los eventos realizados bajo el eslogan de una causa noble no han pasado de constituir una excusa perfecta para disfrutar unas horas con artistas de distinto pelaje y condición.

Live Aid fue el primero en establecer un modelo concreto que luego se ha repetido durante el último cuarto de siglo: grandes nombres, público mundial, retransmisiones en vivo, explotación del merchandising y, sobre todo, resultados insatisfactorios. Ese fue el caso de la iniciativa emprendida por el músico irlandés Bob Geldof, que movilizó a artistas de medio mundo para participar en dos conciertos que se llevaron a cabo el 13 de julio de 1985 en los estadios Wembley y John F. Kennedy. El objetivo era paliar los devastadores efectos que la hambruna estaba provocando desde un año antes en Etiopía, donde cientos de miles de personas murieron de inanición ante la pasividad de los gobiernos occidentales.

Status Quo, Ultravox, Elvis Costello, Sade, Sting, U2, Dire Straits, Queen, David Bowie, The Who, Elton John o Paul McCarteny integraron parte del monumental cartel que se programó para el show de Inglaterra, seguido en directo por más de 75.000 espectadores. No le anduvo a la zaga su homólogo estadounidense, que reunió a cien mil almas para presenciar las actuaciones de, entre otros, Joan Baez, Black Sabbath, The Beach Boys, Simple Minds, Santana, Madonna, Tom Petty, Neil Young, Eric Clapton, Bob Dylan o Crosby, Still, Nash & Young.

Nadie dudó jamás de sus buenas intenciones o de la calidad musical desplegada en aquel par de espectáculos de Londres y Filadelfia, pero el 25 aniversario del Live Aid sólo trae consigo una lectura concreta: los conciertos solidarios tienen mucho de lo primero y poco de lo segundo.

Al margen de una hipotética labor de concienciación social, cuya efectividad se ha mostrado como mínimo dudosa, los eventos realizados bajo el eslogan de una causa noble no han pasado de constituir una excusa perfecta para disfrutar unas horas con artistas de distinto pelaje y condición.

Live Aid fue el primero en establecer un modelo concreto que luego se ha repetido durante el último cuarto de siglo: grandes nombres, público mundial, retransmisiones en vivo, explotación del merchandising y, sobre todo, resultados insatisfactorios. Ese fue el caso de la iniciativa emprendida por el músico irlandés Bob Geldof, que movilizó a artistas de medio mundo para participar en dos conciertos que se llevaron a cabo el 13 de julio de 1985 en los estadios Wembley y John F. Kennedy. El objetivo era paliar los devastadores efectos que la hambruna estaba provocando desde un año antes en Etiopía, donde cientos de miles de personas murieron de inanición ante la pasividad de los gobiernos occidentales.

Status Quo, Ultravox, Elvis Costello, Sade, Sting, U2, Dire Straits, Queen, David Bowie, The Who, Elton John o Paul McCarteny integraron parte del monumental cartel que se programó para el show de Inglaterra, seguido en directo por más de 75.000 espectadores. No le anduvo a la zaga su homólogo estadounidense, que reunió a cien mil almas para presenciar las actuaciones de, entre otros, Joan Baez, Black Sabbath, The Beach Boys, Simple Minds, Santana, Madonna, Tom Petty, Neil Young, Eric Clapton, Bob Dylan o Crosby, Still, Nash & Young.