El boicot a una panadería por hacer galletas del Orgullo LGTBI logra el efecto contrario
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EN TEXAS, ESTADOS UNIDOS

El boicot a una panadería por hacer galletas del Orgullo LGTBI logra el efecto contrario

Un cliente pidió a su panadería unas galletas con los colores LGTBI, pero sus vecinos les boicotearon; después, cientos de personas les han comprado todas sus existencias

Foto: Las galletas de Confections que provocaron el boicot (Facebook)
Las galletas de Confections que provocaron el boicot (Facebook)

La gran fiesta del Orgullo LGTBI está a la vuelta de la esquina y son muchas las personas que están deseando que llegue ese momento para exteriorizar su orientación sexual y reclamar más igualdad de derechos. Asociaciones de todo el mundo se organizan para dar visibilidad a sus reclamaciones, pero también las personas a pie de calle quieren poner su granito de arena.

Una panadería en Lufkin, en el estado norteamericano de Texas, creó unas galletas con los colores de la bandera del Orgullo. Sin embargo, a sus vecinos no les gustó la idea y llevaron a cabo un boicot en toda regla, cancelando pedidos, dejando de comprar allí e, incluso, escribiendo algunos comentarios crueles en las redes sociales.

De nada había servido los 11 años anteriores en los que la panadería Confections se había hecho un nombre entre sus vecinos. Sin embargo, lo que parecía que iba a ser el principio del fin del negocio se ha convertido en todo lo contrario. Los dueños, Dawn y Miranda Cooley, no han parado de trabajar en las últimas semanas gracias a las redes sociales.

Han agotado existencias

En Lufkin viven apenas 35.000 habitantes, pero todos conocen la panadería Confections. Al conocer el problema que estaban pasando, muchos de los vecinos decidieron ayudar a estos pequeños empresarios y comenzaron a acudir en masa a la tienda. Además, llenaron las redes sociales de comentarios positivos, para contrarrestar los negativos recibidos antes.

Dawn Coleey reconoce a la CNN que "no merecemos toda esta atención. Brindamos con gusto y realizamos pequeños actos de servicio o amabilidad sin esperar nada a cambio, ya sea reconocimiento o elogio; pero, ciertamente tampoco esperamos odio".

Confections nunca había cocinado una galleta inspirada en el orgullo, básicamente porque nadie se la había pedido. Pero cuando un cliente les preguntó por esa posibilidad, no se lo pensaron dos veces: "Queríamos ser inclusivos".

Eran conscientes de que no le gustaría a todo el mundo, "pero no esperaba esta reacción". Cuando comenzó el boicot utilizó su página de Facebook para contar lo sucedido y anunciar que había un enorme stock de cookies disponibles y ahí llegó lo más inesperado: cientos de personas se lo compraron todo.

El hermano del multimillonario Mark Cuban compró 100 dólares en galletas para donarlas

Los clientes hicieron una cola que dio la vuelta a la manzana para comprar las famosas galletas. En pocas horas las vendieron todas, incluso las de los pedidos que habían cancelado. Incluso recibieron llamadas de todo el país de personas que querían comprarlas, aunque aún no disponen de servicio de envío a domicilio. A pesar de todo, han conseguido salir adelante y demostrar que hacer algo por los demás siempre termina siendo positivo.

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