SE PUBLICA LA PRIMERA PARTE DE 'TALIS 2018'

“España tendrá que renovar a 3 de cada 8 profesores en una década”, según la OCDE

El informe sobre el profesorado muestra el paulatino envejecimiento del cuerpo docente español, así como las dificultades a las que se enfrentan y sus reivindicaciones

Foto: La población envejece, los profesores también. (iStock)
La población envejece, los profesores también. (iStock)

El examen PISA no llegó solo. Junto a la popular prueba realizada por la OCDE surgieron otros informes que intentaban ofrecer una imagen más completa del panorama educativo. Uno de ello es TALIS ('Teaching and Learning International Survey'), que interroga a los profesores de los países desarrollados para ofrecer información sobre los procesos educativos. Este miércoles se ha publicado la edición 2018, la tercera después de la de 2008 y 2013, que concluye que durante el último lustro se ha otorgado un mayor reconocimiento a la enseñanza innovadora “como respuesta a los desafíos del siglo XXI”. Curiosamente, aunque el 78% reconoce apoyarse en sus colegas, los profesores 'millennials' son “menos propensos a afirmar tal apertura a la innovación”.

Puede tratarse de una cuestión de miedo ante el cambio cuando aún no se maneja por completo la marcha de la clase –solo un 66% de los profesores con menos de cinco años de experiencia afirman sentir confianza en el aula, por un 82% de los más veteranos–, pero también, de un reflejo de las dinámicas generacionales entre los docentes. Uno de los datos más sorprendentes publicados en el estudio es el agudo envejecimiento del cuerpo docente español: durante los últimos 10 años, el porcentaje de profesores de más de 50 años ha aumentado en un 7% hasta el 36%.

Aunque España tiene uno de los cuerpos docentes que más han envejecido durante los últimos años, los directores son más jóvenes que la media

“Esto significa que España tendrá que renovar a tres de cada ocho miembros de su personal docente durante la próxima década”, señala explícitamente el informe. La edad media de los docentes españoles es de 46 años, dos por encima de la media de los países de la OCDE. La tendencia apunta a que el envejecimiento será aún mayor durante los próximos años. Unos datos que contrastan con que España sea uno de los países donde más jóvenes son los directores. Mientras que el 20% de ellos en los países de la OCDE tienen más de 60 años, en España ese porcentaje se reduce hasta el 9%. Por lo general, su experiencia es más reducida, con una media de siete años en el cargo.

España es también uno de los países donde más mujeres han accedido a una plaza docente durante los últimos diez años. En concreto, un 5%, uno de los crecimientos más pronunciados de los países analizados. No obstante, la proporción de mujeres en puestos de responsabilidad es semejante a la de otros países de la OCDE. Solo un 49% de mujeres son directoras, aunque supongan un 62% de las docentes de nuestro país; en nuestro entorno, del 68% de profesoras que existen, tan solo conforman un 47% de la cúpula directiva, una diferencia aún mayor que en nuestro país y, como señala el informe, “una muestra de la brecha de género en la promoción a posiciones de liderazgo”.

Los alumnos con necesidades especiales, una de las grandes carencias en el sistema educativo español. (iStock)
Los alumnos con necesidades especiales, una de las grandes carencias en el sistema educativo español. (iStock)

“En varios países, la comunidad docente ha envejecido en los últimos de cinco a diez años, con unos pocos ejemplos de aumentos significativos de la edad entre 2013 y 2018”, recuerda el trabajo. “Estos países se enfrentan al reto de atraer y preparar a un gran número de nuevos docentes en los próximos años, a menos que también experimenten una disminución del número de estudiantes”. Algo que ocurre en un doble sentido, en España, donde la natalidad ha descendido al mismo tiempo que envejecen los profesores, un 89% de los cuales consideran que la posibilidad de contribuir de forma positiva a la sociedad es la razón que les condujo a serlo.

Qué hacen en el aula

En España, las prácticas que implican la activación cognitiva de los estudiantes están menos extendidas que en el resto de países de la OCDE: solo un 41% de profesores anima a los estudiantes a que tomen decisiones a la hora de resolver problemas complejos, frente un 45% del resto de países desarrollados. En España, eso sí, los profesores suelen destinar más tiempo a observar el progreso de los estudiantes y a resolver al momento sus preguntas que en el resto de la OCDE. Los docentes españoles, además, están más inclinados a valorar con sus criterios a los estudiantes que a dejar que estos realicen sus propias autoevaluaciones.

El tiempo que los profesores españoles pasan dando clase ha aumentado una hora, pero pasan 24 minutos menos preparando las lecciones

Uno de los grandes hándicaps en la labor docente es la cantidad de tiempo que no se destina a labores propiamente educativas. De cada hora de clase en un centro español, solo tres cuartas partes se destinan a la enseñanza y el aprendizaje, por un 78% de la OCDE. Es una de esas cuestiones en las que la veteranía es un grado: los que ya han pasado más de cinco años dando clase son capaces de aprovechar más la hora. La tendencia es negativa en todas partes. También en España, donde en la última prueba TALIS, el porcentaje de tiempo dedicado a dar clase era dos puntos mayor. Nuestro país, además, vive una particular paradoja: aunque la LOMCE ha provocado que los horarios de los profesores aumenten en una hora, esta ha sido a costa del tiempo de preparación de las clases, que ha disminuido en 24 minutos.

Entre las reivindicaciones más frecuentes del profesorado español se encuentra la reducción del tamaño de las clases a través de la ampliación de plantilla, algo que defienden el 65% de los entrevistados. A continuación, con un 64%, una reivindicación salarial, un porcentaje más bajo que en la mayoría de países, quizá porque los sueldos iniciales de los docentes españoles son relativamente altos, aunque apenas mejoren a lo largo del tiempo. Ni siquiera la mitad de los profesores considera que el aumento de sus salarios sea una gran prioridad. Otras reivindicaciones frecuentes son la posibilidad de desarrollo de una carrera profesional y el apoyo a los estudiantes con necesidades especiales.

Son conscientes de que su formación, en ese aspecto, deja que desear: solo a un 35% de profesores españoles se les ha enseñado a impartir clase en aulas con estudiantes con necesidades especiales (frente a un 62% de la OCDE), y tan solo un 28% se sentía con confianza para hacerlo nada más terminar la carrera (frente al 44%). Una cuarta parte de los directores reconocen que hay escasez de profesores capaces de tratar con esta clase de alumnos. Que tome nota quien corresponda.

Alma, Corazón, Vida

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