su mujer, incapaz de encontrar la contraseña

Fallece y se lleva a la tumba la clave para recuperar su herencia de 200M en bitcoin

Un empresario joven de éxito viaja a la India para abrir en Jaipur un orfanato para proveer de hogar seguro a los niños y fallece por una complicación con la enfermedad de Crohn

Foto: Infografía de Bitcoin (Reuters)
Infografía de Bitcoin (Reuters)

Nadie en Canadá podía imaginar que el destino iba a jugar una pasada tan mala a sus ahorros cuando decidieron confiar en la mayor plataforma de cambio de criptomonedas del país. Y es que cuando haces una inversión de estas características puedes asumir una serie de riesgos que pasan por un desplome de la cotización, un hackeo o un robo como ha ocurrido en otras ocasiones o, incluso, la declaración en bancarrota de la compañía.

Sin embargo, dentro de ese abanico de eventualidades, seguramente a nadie se le pasó por la cabeza la posibilidad no sólo de que su fundador falleciera, teniendo en cuenta que sólo tenía 30 años y estaba aparentemente sano, sino que, además, se llevara con él las contraseñas para poder acceder a los fondos de Quadriga.

La muerte de Gerald Cotten tiene todos los ingredientes para convertirse en un thriller de Hollywood. Un empresario joven de éxito viaja a la India para abrir en Jaipur un orfanato para proveer de hogar y refugio seguro a los niños y fallece por una complicación relacionada con la enfermedad de Crohn que padecía.

Pero, da la casualidad, que solo dos semanas después de su inesperada muerte había hecho un testamento en el que nombraba a su esposa alvacea y ejecutora y, reservaba 76.000 libras para el cuidado de los perros que tenía la pareja. Pero no incluyó las claves para acceder a los fondos de Quadriga de un total de 190 millones de dólares, entre los que se encuentran 50 millones en divisas.

De momento, los esfuerzos llevados a cabo por Quadriga no han dado frutos más allá de la recuperación de unas pocas monedas y algo de información de su ordenador personal y su teléfono móvil. Su viuda, Jennifer Robertson, ha asegurado que la computadora "esta encriptada" y que "no sabe la contraseña o cómo recuperar la clave". En un documento firmado por ella misma, afirma que "a pesar de repetidas y diligentes búsquedas, no he podido encontrarlas escritas en ninguna parte".

Con todo, la sombra de la duda planea sobre todo lo que rodea a esta extraña muerte. Más teniendo en cuenta que la compañía fundada hace cinco años tenía problemas de liquidez y a principios de año el banco CIBC congeló fondos por unos 20 millones de dólares.

Alma, Corazón, Vida
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