la verdad, sin adornos

Una madre primeriza confiesa lo que nadie te cuenta de tener hijos

Hay muchas cosas de las que no te avisan respecto a la maternidad y el parto y que poco tienen que ver con risas y felicidad. Ahora una joven se sincera y relata todo

Foto: Chloe y su hija. (MyLittleSunshineAndMe)
Chloe y su hija. (MyLittleSunshineAndMe)

La maternidad es catalogada como una de las experiencias más gratificantes de la vida. Las mujeres que ya son madres animan a sus amigas cercanas a quedarse embarazadas. No obstante, hay muchas cosas de las que nadie te avisa cuando vas a tener hijos y que poco tienen que ver con risas y felicidad. No se suelen contar, pero una madre primeriza ha decidido ser sincera y revelar "la verdad de la que nadie habla" y que llega después de dar a luz.

Se llama Chloe Williams, vive en Rhondda (Gales) y a través de su blog personal narra sin filtros las secuelas que ha padecido tras tener a su hija, Elsie-Rose. Como ella misma afirma, la realidad del proceso es "suficiente para asustar" a cualquiera. Ha narrado una a una todas las secuelas que tuvo tanto del embarazo como del parto para ayudar a futuras madres, para "que se preparen por lo que está por venir".

Orinar es un suplicio para las madres primerizas. Chloe recomienda meterse a la ducha y hacer pis mientras se echan agua caliente en la vagina

Comienza contando con pelos y señales los dolores que tuvo en la vagina tras dar a luz, sobre todo a la hora de orinar. Acudir al servicio suponía un suplicio, e intentaba aguantarse hasta no poder más. Pero hay una cosa que descubrió y que la ayudó: meterse en la ducha. "Haz tu primer pis ahí, y mientras orinas coge la alcachofa de la ducha y échate agua caliente directamente en la vagina; honestamente, es una ayuda", confiesa sin tapujos. Chloe asegura que esto es muy molesto, pero que "forma parte del proceso de curación natural" y que apenas dura una semana: "Prometo que te vas a aliviar y que volverás a la normalidad antes de lo que crees".

De la otra cosa que nadie le habló es de lo que cambiaría su tripa: "Has estado llevando dentro a un pequeño humano durante los últimos 9 meses. Tu vientre se ha estirado y es muy probable que te sientas rara en los próximos días o incluso semanas después de haber dado a luz. No te desanimes, ya que cualquier peso adicional que hayas cogido durante el embarazo lo perderás empujando el coche de bebé o cogiéndolo en brazos durante todo el día". Para ilustrar este cambio, la joven sube una fotografía:

Embarazada / Nada más dar a luz / Semanas después de dar a luz. (MyLittle SunshineAndMe)
Embarazada / Nada más dar a luz / Semanas después de dar a luz. (MyLittle SunshineAndMe)

Chloe da un consejo clave a las futuras madres: que descansen. "No hagas demasiadas cosas al mismo tiempo. Todo lo que acaba de ocurrir es suficiente. No debes ocuparte de nada en las próximas horas o semanas tras el parto. Solo disfruta del tiempo con tu pequeño", asegura. Un reposo necesario ya que todas las madres están cansadas: "Acabas de someter a tu cuerpo a inmensas cantidades de estrés, a lo que se suma que dormirás unas 3-4 horas en las próximas semanas. Descansa. No hay nada peor que estar agotado y tener a un bebé berreando durante horas. Sé lo que es, ya lo he pasado, te duele la cabeza y el corazón".

La depresión y las "fugas"

Esta joven madre primeriza advierte de otro efecto secundario: la "montaña rusa de emociones" que sufren las mamás. "Acabas de ganar un compañero de por vida, lo mejor del mundo. Sin embargo, de pronto te pones a llorar a las 2 de la mañana, pero confía en mí cuando te digo que es completamente normal. Tus hormonas están revolucionadas en este momento, pero pronto volverán a la normalidad", advierte, y recomienda a todas que no traten de esconderlo. "Si te sientes mal, apóyate en tu pareja, un amigo, tu madre. No sufras en silencio".

De repente, tus senos se convierten en grifos de leche. Desde aquí saludo a las personas que amamantan; yo no lo hice y fue incómodo

Chloe asegura que hay una especie de tabú alrededor de la depresión posparto. "Y la razón no es otra que el empeño de todas las madres en intentar esconderlo. Ninguna quiere admitir que la tiene. Pero es más común de lo que se cree. Trata de no ser demasiado dura contigo misma. Estás haciendo un trabajo absolutamente increíble. Nadie es un superhéroe, ni siquiera tú".

Esta realidad de la que advierte Chloe es más habitual de lo que se piensa. De hecho, entre un 10% y un 13% de las mujeres de toda condición que han dado a luz un hijo vivo padecen depresión postparto, explica a Infosalus la doctora Lluïsa García-Esteve, especialista en Psiquiatría Perinatal y Reproductiva del grupo Hospital Clinic de Barcelona. Lo más grave de todo es que actualmente, en España, no existen medios sanitarios dedicados a detectar, prevenir y tratar sus posibles efectos sobre la salud femenina y del futuro hijo.

Chloe y su hija tras el parto. (MyLittle SunshineAndMe)
Chloe y su hija tras el parto. (MyLittle SunshineAndMe)

Otra realidad que narra Chloe en su blog, y de la que nadie habla, es relativa a las "fugas en los pezones". "De repente, tus senos se convierten en grifos de leche. Desde aquí saludo a las personas que amamantan. Yo no le di el pecho a mi bebé, y las posteriores semanas al parto estuve arrepintiéndome de esta decisión y sufriendo las consecuencias. Tenía los pechos duros como una roca, llenos de leche. Es muy incómodo y hace que sea difícil dormir", confiesa.

Al respecto, la joven da un consejo: usar sujetador deportivo con compresas en los pechos durante las semanas siguientes. No se me ocurre otra solución y, realmente, no creo que se pueda hacer nada más, solo esperar a que pare".

La mamá primeriza acaba disculpándose por si ha dañado la sensibilidad de algún lector. Nosotros hacemos lo propio, pero hay que reconocer que se agradece la sinceridad de esta joven. "Buena suerte".

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