UNA CELEBRACIÓN POLÉMICA

Ha estallado la guerra contra el Día de la Hispanidad

Las voces que se alzan contra el día que conmemora la llegada del navegante a costas americanas son cada vez más, tanto al otro lado del Atlántico como aquí

Foto: Un icono a este lado del Atlántico, un personaje más allende los mares. (Reuters/Susana Vera)
Un icono a este lado del Atlántico, un personaje más allende los mares. (Reuters/Susana Vera)

Este lunes se ha celebrado en Estados Unidos el Columbus Day (o día de Cristóbal Colón), el equivalente a nuestro Día de la Hispanidad y una festividad muy discutida durante los últimos años. Son cada vez más los ayuntamientos y estados que se suman a la abolición de dicha celebración o, mejor dicho, a su sustitución por una fórmula que encaje mejor con la realidad de la historia americana. Es decir, reemplazar el Día de Colón por el Día del Indígena (“Indigenous People's Day”).

Es lo que ha hecho este año el norteño estado de Vermont, que este año ha inaugurado el Día del Indígena con el objetivo de reconocer el papel que los habitantes primigenios del territorio americano jugaron en su historia. Vermont no ha sido la única región en reconocer esta reivindicación. La ciudad de Phoenix (Arizona) o Denver (Colorado) han comenzado a adoptar el día del Indígena como parte de su calendario de festivos. En España, este mismo año la alcaldesa de Badalona ha decidido no celebrar el 12-O y ha afirmado que representa valores colonialistas.

Los críticos señalan que Colón tocó tierra en las actuales Bahamas y ni siquiera se acercó a los territorios que más tarde formarían parte de EEUU

A lo largo de las últimas cuatro décadas, una larga lista de ciudades americanas se ha unido al reconocimiento de la figura de los indígenas americanos en lugar de la del conquistador, que es considerado como la máxima expresión del colonialismo europeo. Se trata de Seattle, Minneapolis, Spokane (Washington), Boulder (Colorado), Portland (Oregon), Saint Paul (Minnesota) y Olympia (Washingston), como informa 'The Washington Post'. Es probable que en los próximos años el rechazo a la fiesta centrada en el navegante genovés aumente entre la población americana, especialmente porque, entre otras razones, ni siquiera llegó a pisar territorio estadounidense.

El recuerdo de las conquistas ajenas

Los argumentos que tradicionalmente se han utilizado para acabar con el Columbus Day son muchos y muy variados… Y, algunos de ellos, peculiares. En el siglo XIX los grandes detractores de esta festividad no eran descendientes de los nativos americanos, sino activistas que detestaban la vinculación de la fiesta con los inmigrantes y que detestaban su cariz católico. Hay que recordar que, esta comenzó a implantarse en EEUU en la Nueva York de finales del siglo XVIII como una festividad italoamericana, en la que los emigrantes que habían cruzado el Atlántico reivindicaban al más ilustre de sus compatriotas.

Celebración del Día del Indígena en el parque de Randall's Island (Nueva York). (Reuters)
Celebración del Día del Indígena en el parque de Randall's Island (Nueva York). (Reuters)

Los sucesivos centenarios supusieron un importante empujón a la festividad: el 300 aniversario, en 1792, se convirtió en la primera celebración oficial del día de Colón, y la festividad de los 400 años dio lugar a una fiesta patriótica por todo lo alto. El presidente Franklin Delano Roosevelt decidió elevar en 1937 este día a la categoría de fiesta federal gracias a la presión de los Caballeros de Colón, una poderosa organización italiana, asegura 'Los Angeles Times'. En 1906 Colorado había sido el primer estado en adoptarla como una festividad oficial, y a lo largo de las siguientes décadas el segundo martes de cada mes de octubre (y no el 12 de dicho mes, como ocurre en España) pasó a convertirse en el día de Colón.

Durante décadas el nombre del conquistador fue asumido en los calendarios estadounidenses. Sin embargo, a finales de los años 70 la sociedad americana había cambiado, así como la percepción que existía sobre la relación que habían mantenido conquistadores y nativos. En 1977 una delegación de representantes de los indígenas estadounidenses solicitó la sustitución del día de Colón por el del Indígena en el marco de la Conferencia Internacional sobre la Discriminación Contra la Población Indígena en las Américas promovida por la ONU, como señala la página 'Indigenous People's Day'. 

Muchos ciudadanos americanos no están seguros de por qué este viaje debería conmemorarse como una fiesta nacional

No se trata de un movimiento exclusivamente estadounidense, sino que muchas otras naciones del continente americano han visto cómo la fiesta ha cambiado su enfoque, pasando de ser una reivindicación de los conquistadores a un recuerdo del papel jugado por los pueblos nativos. En Costa Rica, por ejemplo, ha pasado de ser el Día del Descubrimiento y la Raza al Día de las Culturas; en Chile se dejó de utilizar la denominación Aniversario del Descubrimiento de América para convertirse en el Día del Encuentro de Dos Mundos. Otros países, como Cuba, ni siquiera lo celebran. Venezuela o Nicaragua, por su parte, conmemoran dicha festividad como el Día de la Resistencia Indígena. Una única fecha, dos puntos de vista de conflicto.

Born in the USA

Los detractores estadounidenses del Día de Colón tienen sus razones para rechazar una festividad basada en el viajero italiano. Entre ellas, que el navegante no pisó suelo estadounidense en toda su vida. Los críticos señalan que Colón, si bien abrió el camino para que llegasen otros conquistadores –en concreto, Juan Ponce de León, descubridor de la actual Florida–, tocó tierra en las actuales Bahamas y ni siquiera se acercó a los territorios que más tarde formarían parte de EEUU. ¿Por qué, por lo tanto, debe considerarse una festividad federal?

No es que los estadounidenses estén particularmente orgullosos de su relación con Colón. Al fin y al cabo, se trata de un explorador extranjero que murió hace cinco siglos y que no encaja en la narrativa libertaria asociada con EEUU que arranca, más bien, con la Declaración de Independencia. Una encuesta telefónica realizada por Rasmussen Reports señalaba el pasado año que, aunque el 58% de los estadounidenses todavía quieren celebrar el Día de Colón (¿quién es capaz de decirle que no a un festivo?), tan solo un 8% lo consideraba una de las festividades más importantes del calendario.

El 45% de los encuestados señala que se trata de una celebración secundaria. Como sugiere la nota publicada junto a la investigación, los estadounidenses saben que 1492 fue el año en el que América empezaría a salir de su (aparente) aislamiento. Sin embargo, “no están tan seguros de por qué deberíamos estar celebrando este viaje como una festividad nacional”. “Este país fue fundado y aún está construido sobre la tierra que fue habitada por los indígenas de esta región”, señala el estado de Vermont. Esa va a ser la tendencia, a pesar de la resistencia de otras plazas como Cincinatti: a convertir lo que en el pasado fue un elogio del conquistador en un reconocimiento del habitante originario, una perspectiva mucho más acorde con la era postcolonial.

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