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Justicia inscribe la muerte de sor María, pero sus víctimas no lo creen
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PIDEN EXHUMAR EL CADÁVER Y COTEJAR EL ADN

Justicia inscribe la muerte de sor María, pero sus víctimas no lo creen

El juez del caso de “los niños robados” ya tiene en su haber la certificación literal del fallecimiento de sor María, expedido por el Ministerio de

Foto: Justicia inscribe la muerte de sor María, pero sus víctimas no lo creen
Justicia inscribe la muerte de sor María, pero sus víctimas no lo creen

El juez del caso de “los niños robados” ya tiene en su haber la certificación literal del fallecimiento de sor María, expedido por el Ministerio de Justicia. En el documento se determina, en la página 61 del tomo 816 de la sección tercera del registro civil único de Madrid, que María Florencia Gómez Valbuena, nacida en 1925 en el pueblo leonés de Valderrueda, falleció el pasado martes 22 de enero de 2013 a las ocho horas.

La certificación oficial la realiza el doctor Enrique Berrocal Valencia, que adjunta su número de colegiado y el número de parte médico. El documento está firmado y sellado por la secretaria del Registro. Su validez jurídica es total. Pero a pesar de esto las víctimas por el robo de bebés no se lo creen y no dan ningún crédito a estos papeles.

"Una vez ya fueron capaces de falsificar los papeles de mi hija y de darla por muerta cuando no lo estaba; también pueden haber falsificado los papeles de su muerte”, aduce a El Confidencial María Luisa Torres la primera mujer que sentó a sor María en el banquillo. “Ahora mi abogado va a hacer todo lo posible para que el juez nos considere y todos unidos pediremos que de esa tumba donde dicen que está, se exhume el cadáver y con su ADN realmente demuestren que es ella la fallecida. No descansaremos hasta conseguirlo”.

Pocos en el entierro  

Según adelantó El Confidencial, sor María falleció hace una semana. Al día siguiente la enterraron en el cementerio Sacramental de San Justo, en el mausoleo de las Hijas de la Caridad de San Vicente Paul. Al sepelio acudió un reducido grupo de compañeras religiosas y de familiares de la hermana María. Entre ellas sor Cristina, la monja del spot publicitario en el que se pide que marquemos la casilla de la Iglesia en la declaración de la renta, o más conocida como 'la hermana que siempre se ríe' y que se la veía habitualmente junto a su hermano José María Calero Martínez, abogado de la fallecida, en las escalinatas de los juzgados.

Todo se llevó a cabo con gran discreción, un secretismo que hizo que muchos de los afectados por los presuntos robos de bebés sospechasen y pusieran en duda su muerte. Los afectados exigen pruebas porque quieren saber la verdad. Uno de los manifestantes de esos días a las puertas de los juzgados dijo ver a la monja cogiendo un vuelo a Roma. Versiones, mil. Su abogado, José María Calero, confirmaba a este medio a su vuelta de Suiza que sor María estaba “enterrada y bien enterrada”, que había fallecido por una infección pulmonar y “que era de locos dudar de la veracidad de su fallecimiento”.

“La mercader de niños”

Para María Luisa, sor María era la autentica mercader de adopciones ilegales. Su firma aparece en centenares de documentos de adopción, los cuales están siendo investigados por la Fiscalía de Madrid. “Que haya desparecido ella no es nada para nosotros. Esto es como una madeja y vamos a seguir tirando de ese hilo hasta que se llegue al final”, destaca la denunciante a El Confidencial.

Su drama se remonta a 1982, cuando a María Luisa le arrebataron a su segunda niña con el pretexto de que la había concebido fuera del matrimonio. Ocurrió en la clínica Santa Cristina de Madrid y la mediadora fue sor María. Ella tiene clavada en su memoria una frase: "Como te atrevas a protestar, te denunciaremos por adulterio y te quitarán también a tu otra hija", le amenazó la religiosa. Y ella optó por resignarse... hasta que salieron a la luz casos de otras víctimas como ella. Y se animó a buscar. Y acudió a todos sitios hasta que encontró a la niña que buscaba gracias a un programa de televisión.

La religiosa era la única imputada en varias causas. La primera es la de María Luisa Torres, que lleva el juzgado número 47 de Madrid. El segundo caso es el de Purificación Betegón. Lo lleva el juzgado número 50 de Plaza de Castilla. Purificación dio a luz a dos gemelas, también en la Clínica de Santa Cristina, en febrero de 1981. Según María Luisa, Purificación también se une a la petición de la exhumación del cadáver. “No nos vamos a detener y vamos a seguir luchando hasta conseguir hacer justicia”.

El juez del caso de “los niños robados” ya tiene en su haber la certificación literal del fallecimiento de sor María, expedido por el Ministerio de Justicia. En el documento se determina, en la página 61 del tomo 816 de la sección tercera del registro civil único de Madrid, que María Florencia Gómez Valbuena, nacida en 1925 en el pueblo leonés de Valderrueda, falleció el pasado martes 22 de enero de 2013 a las ocho horas.