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Reglas básicas para salir airoso de la cena de empresa de este año
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SÉ CUIDADOSO, NO VUELVAS A METER LA PATA

Reglas básicas para salir airoso de la cena de empresa de este año

Con la llegada de la Navidad aparecen los compromisos habituales de estas fechas, ya sean reuniones y cenas con los amigos, con la familia y, cómo

Foto: Reglas básicas para salir airoso de la cena de empresa de este año
Reglas básicas para salir airoso de la cena de empresa de este año

Con la llegada de la Navidad aparecen los compromisos habituales de estas fechas, ya sean reuniones y cenas con los amigos, con la familia y, cómo no, con los compañeros de trabajo. Las cenas de empresa son una tradición fuertemente implantada que sirve para desconectar del entorno laboral y profundizar en las relaciones con el resto del equipo en un ambiente distendido. Estos eventos no suelen dejar indiferente a nadie, o se esperan con entusiasmo o se perciben como una incómoda obligación. Se esté en uno u otro bando, nunca será aconsejable ausentarse de esta cita.

Dónde sentarse y con quién estar

Es conveniente hablar con todos los compañeros, no parecer fríos y aprovechar la oportunidad para interactuar con quien menos relación se tenga en el trabajo. A la hora de elegir sitio debe tenerse en cuenta la gente con la que uno se sienta más cómodo. Lo más recomendable es elegir una mesa o lugar en el que esté cerca alguno de los compañeros más afines con los que se suele tratar en el trabajo y algún otro con el que apenas se suele interactuar.

Respecto a las jerarquías, es mejor conservarlas tal cual están establecidas en el trabajo, por lo que será conveniente sentarse en base al rango de cada uno en la empresa: la cena de empresa debe ser distendida y no una seria obligación protocolaria. En caso de que no sea posible elegir asiento porque estos ya están previamente asignados, entonces habrá que saludar educadamente a todo el mundo por igual y mantener conversaciones desenfadadas sin entrar en aspectos controvertidos o que puedan ser ofensivos para nuestros acompañantes.

De qué hablar

Estas cenas no son el lugar idóneo para mostrar críticas, más bien todo lo contrario, son el espacio ideal para limar posibles asperezas no resueltas. Sin embargo, hay que ser conscientes de que la confianza se construye y se gana con el día a día, y no solo durante las horas que dure una cena de empresa. No hay que confundir el ambiente distendido con la confianza, sobre todo con los superiores.

Cómo vestirse

La ropa debe adecuarse al lugar de celebración y al tipo de fiesta, ya sea un pequeño cóctel, una cena, o una fiesta de noche. En todo caso, es aconsejable que la vestimenta no llame demasiado la atención, pues no se trata de una boda, pero tampoco de una cena casera con amigos íntimos.

Cómo comportarse en la mesa: cuidado con el alcohol

Las cenas de empresa son el peor momento de todo el año para sobrepasarse con las bebidas alcohólicas. Siempre suele haber un compañero en el grupo que, ayudado por el alcohol, amenice la cena con su propio show, por lo que será mejor no entrar en este tipo de competiciones para evitar hacer el ridículo. Cada persona debe tener claros sus límites a la hora de beber y estar atentos para no sobrepasarlos. Es importante el autocontrol para no arrepentirse al día siguiente de algún comentario inapropiado o salido de tono. Un estudio internacional llevado a cabo por Adecco afirma que uno de cada cinco trabajadores reconoce haber bebido demasiado alcohol en alguna cena de empresa.

Con quién ir

Es fundamental no acudir con la pareja a este tipo de eventos, a no ser que se anime expresamente a ello desde la organización. Como ya se ha explicado, las cenas de empresa son un momento para intimar con los compañeros, por lo que ir acompañado hará que se pierda el sentido por el que se celebran estos eventos. Aunque se prolongue la fiesta después de la cena, sigue siendo conveniente no estar con la pareja.

Hasta qué momento quedarse

Una retirada a tiempo es una victoria, pero especialmente en una cena de empresa. Si alguien siente que no se ha controlado lo suficiente con la bebida será mejor que abandone la cena, aunque nunca antes de haberse acabado los postres. Por otra parte, hay que ser conscientes de que no es obligatorio quedarse hasta el final; si se está fatigado y con sueño, o el día siguiente es laboral, lo mejor será marcharse. En caso de continuar la fiesta con un grupo de compañeros afines hay que retirarse con discreción, evitando ser incisivos o insistentes para arrastrar a los compañeros que prefieran irse a descansar.

Cómo actuar con las fotos y vídeos

La eclosión de las redes sociales conlleva una pérdida de la privacidad de las fotografías. Por ello hay que extremar el cuidado a la hora de elegir las imágenes que se vayan a subir a la red, ya que no solo se puede poner en peligro la reputación de un compañero, sino de la propia empresa. Hay que evitar hacer públicas las imágenes que puedan ridiculizar o poner en entredicho a alguien. En definitiva, debe practicarse la moderación en todos los sentidos, ya sea bebiendo, vistiendo, hablando o animando la fiesta. De lo contrario, luego vendrán los arrepentimientos.

Con la llegada de la Navidad aparecen los compromisos habituales de estas fechas, ya sean reuniones y cenas con los amigos, con la familia y, cómo no, con los compañeros de trabajo. Las cenas de empresa son una tradición fuertemente implantada que sirve para desconectar del entorno laboral y profundizar en las relaciones con el resto del equipo en un ambiente distendido. Estos eventos no suelen dejar indiferente a nadie, o se esperan con entusiasmo o se perciben como una incómoda obligación. Se esté en uno u otro bando, nunca será aconsejable ausentarse de esta cita.