LA MATERNIDAD ES CADA VEZ MÁS DIFÍCIL Y COSTOSA

“Ser padres de tres hijos hoy es una clara señal de estatus”

“Una de cada cuatro mujeres de la generación de 1970 –que cumplen ahora 42 años– acabará su vida fértil sin hijos, cuando para la generación de

Foto: “Ser padres de tres hijos hoy es una clara señal de estatus”
“Ser padres de tres hijos hoy es una clara señal de estatus”
Autor
Tags
    Tiempo de lectura7 min

    “Una de cada cuatro mujeres de la generación de 1970 –que cumplen ahora 42 años– acabará su vida fértil sin hijos, cuando para la generación de 1955, sólo una de cada diez mujeres no tenía hijos a los 50 años”. Son las desalentadoras conclusiones a las que llegaron los sociólogos Anna Cabré y Daniel Devolder, en su estudio Familias en transformación, y que pone de manifiesto una realidad patente en la sociedad española: tener un hijo es cada vez más difícil y costoso. Hay menos ayudas, la estabilidad económica de muchas familias brilla por su ausencia y, lo que es peor, no hay ningún signo de que la situación vaya a mejorar.

    La crisis puede dejar a muchas mujeres sin la posibilidad de ser madresHasta hace poco tener un hijo era una cuestión de inercia. Si se tenía pareja lo lógico era tener descendencia. El psicólogo Luis Muiño lo tiene claro: “Desde hace bastante tiempo el hecho de tener hijos es una decisión visceral, no racional. No es algo útil, no compensa económicamente y es difícil”. El gran problema es que la crisis puede dejar a muchas mujeres sin la posibilidad de tener hijos, creando una frustración muy grande que puede tener graves consecuencias psicológicas. “Es una barbaridad”, explica Muiño, “que un deseo tan fuertemente arraigado como la maternidad no pueda ser cumplido por motivos económicos”.

    La frustración por no tener los hijos deseados no es sólo psicológica, es también estadística. Tal como se puede observar en la Encuesta de Fecundidad y Familia 2006, dirigida por Margarita Delgado, del Centro de Investigaciones Sociológicas, el número medio de hijos que les gustaría tener a las mujeres españolas está alrededor de 2,2 en todas las cohortes de mujeres nacidas entre 1970 y la actualidad. Según Albert Esteve, investigador del Centro de Estudios Demográficos, “cuando las mujeres de 1970 tengan 50 años podremos ver cuántos hijos han tenido finalmente, pero es muy probable que la fecundidad deseada y la observada no se parezcan”. Actualmente, las mujeres desean tener, aproximadamente, el doble de hijos que realmente tienen. Pero lo más preocupante es que muchas ni siquiera pueden tener uno, pese a que se puede ser madre con una edad más avanzada. 

    La clase media y sus dificultades para tener hijos

    La situación económica está haciendo que tener más o menos hijos sea un indicativo del nivel socio-económico, algo totalmente novedoso en nuestras sociedades. “Hoy tener tres hijos es una señal de estatus”, explica Esteve. Una opinión que comparte Muiño, que cree que la crisis ha hecho que el tener hijos implique un cierto nivel económico que muchas familias no pueden alcanzar. 

    Una disminución de la renta implica una reducción de la demanda de hijosEnrique Gil Calvo, sociólogo de la Universidad Complutense, explica que los estratos sociales más altos y los más bajos "están aislados de la coyuntura económica" en lo que respecta a la decisión de tener hijos. Son las clases medias y asalariadas las que se ven influenciadas, en su opinión de forma importante, por este entorno desfavorable. El sociólogo cree que la situación económica está directamente correlacionada con la decisión de tener hijos y, citando al economista Gary Becker, explica que "una disminución de la renta implica una reducción de la demanda de hijos". Pero, en su opinión, no sólo hay un condicinamiento económico, también influyen una serie de aspectos políticos y sociales, que hacen que cada vez sea más costoso tener descendencia. En este sentido apunta la gran influencia que tiene las altas tasas de paro femenino –de las que culpa a los despidos del sector público, dónde hay mayoría femenina– y la supresión del plan Educa3, que deja a numerosas familias sin posibilidad de obtener subvenciones para llevar a sus hijos a las guarderías. El sociólogo no es nada alentador: "Todo conspira para que las españolas aplacen el momento de tener un hijo, pero si se aplaza demasiado puede que sea tarde".

    La crisis estanca la fecundidad

    Aunque es pronto para saber si realmente la crisis va a hacer que baje la fecundidad, hay datos que avalan esta tendencia. En 2008, justo antes de comenzar la crisis, la fecundidad de las españolas o, más correctamente, el índice sintético de fecundidad ­­–la variable realmente útil a efectos demográficos, que tiene en cuenta la edad de las madres– alcanzó su punto máximo: 1,45 hijos por mujer. La fecundidad llevaba subiendo desde 1996, año en que había tocado fondo (1,16 hijos por mujer). Desde entonces ha estado experimentando un ligero aumento, que se ha visto frenado por la crisis. En 2009 y 2010 la recuperación de la fecundidad se estancó, con una media de hijos por mujer de 1,33 y 1,32, respectivamente.

    La fecundidad de las españolas creció de 1996 a 2008, y ha disminuido desde entoncesEsteve cree que la recuperación de la fecundidad que tuvo lugar entre 1996 y 2008 se debió, además de a la mayor fecundidad de las madres emigrantes, a un efecto de “recuperación” de la fecundidad de las españolas que, separadamente, también tuvo un repunte. Esto, según Esteve, podría deberse a que muchas mujeres que retrasaron la decisión de ser madres, la tomaron en esos años porque, simplemente, no podían esperar más. Lo que no está nada claro es que vayan a tener un segundo hijo.

    Todavía es pronto para saber si la crisis provocará un descenso pronunciado de la fecundidad, pero Esteve tiene claro que las parejas necesitan una cierta estabilidad económica para tener un hijo, y no tener esa estabilidad dificulta la decisión: “Aunque los niveles de fecundidad de 2010, en plena crisis, singuen siendo ligeramente superiores a los de 2005 (1,29), en pleno crecimiento económico, no cabe duda que las dificultades económicas por las que estamos pasando pueden haber alterado los planes de muchas parejas y mujeres que querían tener hijos. ¿Esperarán a tiempos mejores? ¿O esto tendrá un efecto irreversible en la descendencia final de las generaciones? No tenemos los datos para responder a esta pregunta”.

    Ante las dificultades, ¿nos volcamos en la familia?

    La crisis podría provocar que las expectativas se focalizaran más en el plano personal y familiar, por lo que se tendrían más hijosLo cierto es que, aunque todo apunta a la posibilidad de que la fecundidad baje con la crisis, este descenso todavía no es pronunciado y hay pensadores que creen que no sólo no se va a dar, sino que va a ocurrir todo lo contrario. Es el caso de Salvador Cardús, sociólogo de la Universidad Autónoma de Barcelona, que cree que las dificultades económicas hacen que se quieran tener más hijos: "En momentos de crisis, al contrario de lo que se podría imaginar, el refugio en la vida familiar es lo más barato. Hay menos posibilidad de salir. Se diluyen las expectativas en el trabajo y se focalizan en el plano personal y familiar, por lo que se busca más tener hijos". 

    Parece del todo irracional tener hijos si no se tiene una situación de estabilidad económica pero, tal como explica Muiño, esto encaja precisamente con el carácter visceral que supone hoy en día la decisión de ser padres. Por suerte, hay una lectura positiva de todo esto. "Hoy los hijos se tienen exclusivamente por motivos emocionales", explica Muiño, "algo que no es malo, pues desde el punto de vista psicológico son mucho más queridos que antes". En definitiva, "hay que tener muchas ganas de tenerlos". 

    Alma, Corazón, Vida
    Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
    30 comentarios
    Por FechaMejor Valorados
    Mostrar más comentarios