EL CÍRCULO VICIOSO DEL CAMBIO CLIMÁTICO

El metano en el Ártico, nuevo gran peligro del calentamiento global

El deshielo de los polos es una de las consecuencias más visibles del cambio climático, pero ahora, además, puede ser partícipe de su aceleración. Un grupo

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El metano en el Ártico, nuevo gran peligro del calentamiento global
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    El deshielo de los polos es una de las consecuencias más visibles del cambio climático, pero ahora, además, puede ser partícipe de su aceleración. Un grupo de científicos estadounidenses han descubierto una nueva fuente de metano, uno de los gases de efecto invernadero más peligrosos, en áreas del Ártico dónde el hielo oceánico se ha derretido.

    El hallazgo, recientemente publicado en la revista Nature Geoscience, ha sido constatado tras varios vuelos de investigación sobre el Ártico, realizados en diferentes épocas del año. El metano emerge del océano a través de grietas aparecidas en el océano congelado. Anteriores investigaciones habían identificado un peligroso aumento de los niveles de metano en la costa norte de Siberia, dónde el metano era expulsado desde el relativamente poco profundo lecho marino. Lo sorprendente del nuevo descubrimiento es que el metano aparece muy lejos de la costa, en el océano profundo, en zonas anteriormente cubiertas por completo de hielo. El problema es significativo, pues es de prever que surjan nuevas grietas a medida que se caliente el planeta, por lo que se liberará más metano y se calentará más el planeta. En definitiva: los polos podrían entrar en un círculo vicioso difícil de detener.

    Un hallazgo inesperado

    Eric Kort, investigador de la NASA participante en el estudio, ha explicado al diario británico The Independent, cómo descubrieron el aumento en los niveles de metano: “Cuando volábamos sobre superficies oceánicas completamente sólidas no encontrábamos ninguna concentración de metano, pero cuando pasábamos por áreas donde el hielo oceánico se había derretido, o veíamos grietas en el hielo, registrábamos un aumento de éste. Nos sorprendió ver niveles tan altos de metano en latitudes tan elevadas. Nuestras observaciones apuntan a la superficie del océano como fuente, algo que no esperábamos”.

    El equipo de Kort recorrió en avioneta un área situada aproximadamente 1.500 km. al norte de la costa de Alaska, y 550 km. al sur del Polo Norte, dónde encontraron niveles similares a los encontrados en Siberia. 

    Tal como se explica en el estudio, el proceso por el que el océano libera metano no está nada claro, pero no parece que tenga su origen en la plataforma continental, que está en estas latitudes demasiado lejos de la superficie. Es posible que provenga de microbios aparecidos en la superficie del océano, algo que se confirmará en futuras investigaciones.

    Un gas muy peligroso

    Lo que sí está claro es que el descubrimiento no es una buena noticia. El metano es 70 veces más potente como gas de efecto invernadero, atrapando el calor, que el dióxido de carbono. Aunque, por suerte, se descompone mucho más rápidamente en la atmósfera, los científicos calculan que a la larga, en un periodo de 100 años, es 20 veces más poderoso que el CO2.

    Los científicos advierten en el propio estudio de lo alarmante del hallazgo: “Su asociación con el océano helado hace que esta nueva fuente de metano sea sensible al calentamiento del Ártico, proporcionando un, hasta ahora desconocido, proceso de retroalimentación en el sistema atmosférico y climático global”. 

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