¿Cuál es la tendencia "natural": poligamia o monogamia?
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EL EROTICÓN

¿Cuál es la tendencia "natural": poligamia o monogamia?

Un aspecto realmente interesante de la sexualidad humana es el hecho de que en culturas muy diferentes, tomando como base la sexualidad o la actividad

Un aspecto realmente interesante de la sexualidad humana es el hecho de que en culturas muy diferentes, tomando como base la sexualidad o la actividad erótica (o con el objeto de regularla), se han creado formas de vida en común, tipos de organización social, familias y parejas.

Según el famoso antropólogo Irenaus Eibl-Eibesfeldt, hasta el momento actual la humanidad no conoce a ningún grupo humano que no se haya organizado en algún tipo de “pareja o matrimonio” relativamente estable, que no se organice de alguna forma en parejas o familias.

Es cierto que han aparecido grupos experimentales de seres humanos que mantenían relaciones sexuales entre sí, sin ningún lazo familiar, afectivo ni de pareja, pero también es cierto que este tipo de organización no ha sido una norma de vida en ninguna sociedad conocida.

Sí es cierto que las parejas y matrimonios que se forman en culturas diferentes, también son diferentes (monógamas, polígamas, monógamas sucesivas, incluso se puede dar la poliandria…). Según dicho antropólogo “Hay buenas razones para suponer que una horda promiscua nunca fue típica del Homo Sapiens. El hombre se halla adaptado emocionalmente y en su fisiología sexual a un nexo de pareja matrimonial duradero”.

Sirva de ejemplo mencionar que de 849 sociedades estudiadas por P.M. Murdock, 708 permiten la poligamia (83,5%), 137 sociedades (16%) son monógamas y 4 son poliándricas (una sola mujer tiene varios maridos). Aunque el número de sociedades monógamas sea menor, es cierto también que estas sociedades son las más numerosas en cuanto a población en el mundo.

También es curioso el hecho de que, incluso en las sociedades polígamas (donde está permitido el matrimonio con varias mujeres), la mayoría de los hombres tienden a casarse con una sola mujer (según Eibl-Eibesfeldt, en las sociedades polígamas es extraño el que un hombre tome más de una esposa).

Pero ¿Cuál es la tendencia “natural”…?. Muchos autores y muchas autoras se han preguntado si el ser humano es monógamo o polígamo “por naturaleza”. Y lo cierto es que hay opiniones muy diversas al respecto.

Desmond Morris afirma que somos “monógamos sucesivos”, es decir, que tendemos a establecer una pareja estable durante un tiempo, y pasado este tiempo tendemos a sustituirla por otra pareja estable, y así sucesivamente...

En relación con el enamoramiento y la necesidad de colaborar para criar a los hijos, Desmond Morris va más allá de la teoría de la monogamia sucesiva, y afirma que generalmente las parejas se enamoran y establecen un vínculo con una duración media de cuatro-cinco años. Lo suficiente para que el nuevo hijo/a supuestamente concebido por la pareja tenga una cierta madurez, y se asegure su supervivencia. Pasado este tiempo, tanto los hombres como las mujeres tienden a buscar una nueva pareja, aunque siguiendo criterios diferentes (el hombre se fija más en las características físicas, y la mujer en el estatus y la inteligencia del varón).

Tampoco han faltado los autores y las autoras que se han preguntado: ¿Es el hombre polígamo y la mujer monógama?

Según José Antonio Marina sí hay diferencias entre los sexos en cuanto a la tendencia a mantener una pareja estable o buscar varias parejas. Este filósofo afirma que “hay una clara inclinación del hombre –ser humano masculino- hacia la poliginia” y en cambio “una clara inclinación de la mujer hacia la monogamia, que ha acabado por atraer al hombre”. Según este autor, el amor sexual y el vínculo de pareja es un invento femenino, que ha acabado por interesar y gustar a los hombres.

Al igual que sucede con los primates, en el ser humano se presentan diversas formas de organización o estructura “familiar” o de pareja. En algunas sociedades, está prescrita por ley la monogamia (sociedad occidental), en otras, la poligamia está permitida (musulmanes, mormones…), que lleva a pensar que muy probablemente el ser humano disponga de cierta flexibilidad que le permite adaptarse a formas diferentes de estructura familiar.

Pero lo indudable es que existe en el ser humano la tendencia a crear vínculos afectivos a partir de la actividad erótica. Es decir, existe en el ser humano una cierta tendencia a vincularse emocionalmente con sus amantes.

Pero también es cierto que parece existir en el ser humano, tanto hombre como mujer, una cierta tendencia a experimentar, curiosear, probar cosas nuevas… y buscar la mejor pareja posible. Es decir, una tendencia a fijarnos y sentirnos atraídos por diferentes personas, aunque ya tengamos compañero o compañera. Parece que para el ser humano el crear una pareja estable con la que se sienta feliz y a gusto, no implica la total ausencia de cierta atracción por otros individuos (otra cuestión es cómo se maneje esa atracción).

La regulación de ambas tendencias (tendencia a crear vínculos afectivos estables, y tendencia a buscar la mejor pareja sexual) dependerá también de factores educacionales, y evidentemente existen diferencias individuales en cuanto al modo de manejarse con ambas.

Sin embargo, también es cierto que la sexualidad no es el único factor que determina las estructuras de organización social de una cultura determinada.

-La relativa inmadurez con que nacen los niños/as humanos, y la necesidad de colaborar para criarlos, también ha influido en el hecho de las sociedades humanas se organicen en familias, parejas… como ya hemos mencionado.

-Los determinantes económicos (alianzas económicas familiares) también han influido en la creación de los grupos familiares.

-La regulación de las herencias (necesidad de asegurar que los bienes se transmiten a los hijos/as biológicos) es otro factor que ha influido en la organización social.

-Las alianzas de poder… también tienen su influencia en la creación de familias.

Por tanto, la familia o la pareja, es una forma de establecer normas sobre la actividad erótica que (al menos en teoría) redunden en beneficio de la comunidad, y también es el resultado de la influencia de otros factores (crianza de los hijos, intereses económicos…).

Asociación www.lasexologia.com

Señor con maletín