Las plantas amigas del riñón
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Las plantas amigas del riñón

La función del sistema urinario es tan importante como cualquier otra, por ello hemos de mimar nuestros riñones. No sólo limpian los materiales de desecho de

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Las plantas amigas del riñón

La función del sistema urinario es tan importante como cualquier otra, por ello hemos de mimar nuestros riñones. No sólo limpian los materiales de desecho de nuestro torrente sanguíneo, también desempeña una función hormonal, al permitir controlar la tensión arterial, ayudar a la médula ósea a crear glóbulos rojos, activar la producción de vitamina D y generar prostaglandinas, indispensables para controlar la inflamación y aliviar el dolor.

Algunos trastornos renales y urinarios leves pueden paliarse con la toma de plantas como el maíz o la esparraguera. El valor terapéutico de las plantas diuréticas se aprovecha, además, para tratar otras dolencias que requieran depuración y eliminación, por eso suelen incluirse en tisanas de formulaciones complejas.

El maíz relaja las vías urinarias y las aleja de las infecciones, ejerce un efecto tonificante sobre los riñones y ayuda a eliminar ácido úrico y urea por la orina. Alivia las afecciones renales o urinarias moderadas o leves, la hiperuricemia, la presencia de cálculos renales, la gota y la hipertensión arterial asociada a trastornos renales. En caso de hipertensión o insuficiencia renal o cardiaca es preciso consultar previamente con el médico.

En cuanto a la esparraguera, se trata de un excelente remedio para estimular la emisión de orina y aliviar la retención de líquidos. Por eso se recomienda en caso de embarazo, menopausia y personas obesas que se vean afectadas por este síntoma.

Las raíces de la gatuña, una planta herbácea, actúan como un poderoso diurético, idóneo en caso de presentar niveles altos de ácido úrico, pero también para regular la tensión sanguínea, prevenir y eliminar los cálculos renales y biliares, y para aliviar la gota y la retención de líquidos. Ejerce además una moderada acción protectora sobre el hígado y la vesícula. Su acción antiséptica también es útil para prevenir la cistitis crónica.

Por su valor antiinflamatorio, la borraja puede tratar la nefritis y la inflamación del tracto urinario. Es hipotensora, reduce los niveles de ácido úrico y urea, y resulta un apoyo efectivo contra la gota y los dolores articulares. Regula además el sistema hormonal y el metabolismo.

La brecina aumenta la diuresis, por lo que resulta útil en caso de retención de líquidos, oliguria, gota e hipertensión arterial. Pero sobre todo se indica para neutralizar los focos de infección localizados en el tracto urinario, como la cistitis, la uretetiris o la pielonefritis.

Por último las hojas del buchú combaten las infecciones en el tracto urinario, como la pielonefritis la ureteritis, la uretritis, la prostatitis y la cistitis o infección de la vejiga. Rebaja la inflamación y evita las micciones dolorosas. Es un diurético de efecto rápido y un buen apoyo en caso de edema, gota e hipertensión arterial.