butrones, alunizajes y cajas fuertes

Niño Sáez, un ajuste de cuentas acaba con la vida del atracador más versátil de España

La policía investiga el nuevo y complejo mundo delincuencial en el que se había introducido el joven ladrón, que fue arrestado en más de 40 ocasiones

Foto: El butronero Niño Sáez, asesinado a tiros en plena calle en Madrid. (EFE)
El butronero Niño Sáez, asesinado a tiros en plena calle en Madrid. (EFE)

Un ajuste de cuentas. Los investigadores del grupo de homicidios de la Brigada de la Policía Judicial de Madrid creen que este ha sido el móvil del asesinato de Francisco Javier Martín Sáez, acribillado ayer a tiros a las 11:30, a plena luz del día, a pocos metros del río Manzanares. El conocido como 'Niño Sáez' era uno de los delincuentes más activos y famosos de la ciudad. Los miembros del grupo de delitos contra el patrimonio de la Policía sabían con quién andaba, cuáles eran sus especialidades e incluso cómo había evolucionado.

[Le llamaban 'Sae'. Murió en la calle]

No en vano lleva 20 años delinquiendo. Desde que comenzó a hacerlo, aún siendo menor, ha sido detenido 40 veces, la mayoría de ellas por delitos contra el patrimonio. Robos a joyerías, a establecimientos con cajas fuertes y a todo tipo de locales que escondían algo de valor. Eso sí, siempre sin ejercer violencia. Nunca había víctimas en sus atracos, que eran limpiamente ejecutados con el fin de evitar que, en el caso de que le pillaran, le pudieran acusar de delitos que conllevan penas sustancialmente mayores. De ahí que siempre haya conseguido salir en libertad poco tiempo después de cada detención.

Aunque su principal radio de acción estaba en Madrid, también ha dado golpes en puntos tan distantes de la geografía española como Málaga, Zamora, Murcia e incluso Ibiza. En esta última isla balear fue detenido en 2015, aunque esta vez tras protagonizar una pelea a navajazos junto a compañeros de andanzas contra una banda de delincuentes rivales.

Aluniceros de película, la banda del Niño Sáez ejecutaba robos en pocos minutos. Estrellaban vehículos potentes contra escaparates, cargaban el botín y salían pitando. Pero también eran profesionales del butrón —destripaban locales haciendo un agujero desde la tienda aneja— y especialistas en abrir cajas fuertes con ganzúas y lanzas térmicas. Se llevaban joyas y miles de euros con este método.

Tres tiros en plena calle acaban con el conocido butronero "Niño Sáez"

Era un amante de los coches de lujo. Contaba con decenas de ellos, aunque la mayoría a nombre de terceros con el fin de evitar que un juzgado se los arrebatara. Lo mismo hacía con las propiedades inmobiliarias e incluso con los valores en bolsa en los que invertía el dinero que sacaba de sus atracos. Pero la calle era su primera casa. Ahí le respetaba el resto de delincuentes y ahí ha encontrado la muerte.

Los tres disparos a bocajarro que recibió ayer a media mañana en la madrileña calle de Laín Calvo, sin lugar a dudas fueron provocados por algún enemigo. Son las primeras impresiones de los investigadores de la policía, que son conscientes de que en los últimos meses el Niño Sáez había empezado a adentrarse en otros mundos delincuenciales más complejos, en los que no se sentía tan cómodo el joven ladrón.

Por el momento, la investigación está aún muy incipiente y es pronto para aventurar de dónde vinieron los tres tiros que acabaron con la vida del atracador —dos en el cuello y uno en el tórax—, quien no murió al instante. Con las tres balas en el cuerpo, el Niño Sáez incluso se atrevió a avanzar unos metros. Alcanzó el número 24 de la calle Juan Tornero, donde cayó reventado. Los servicios de emergencias, de hecho, aún asistieron a los últimos soplos de vida del ladrón. No pudieron, sin embargo, hacer nada para salvar su vida, dada la enorme cantidad de sangre que había perdido.

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