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'Las Sinsombrero': el maldito exilio interior de las mujeres de la Generación del 27

En mayo se empieza a rodar la segunda parte de este proyecto transmedia, producido por TVE, que rescata ahora la memoria de una veintena de artistas e intelectuales

Foto: Reproducción fotográfica de las Sinsombrero. (David Navas Cañedo)
Reproducción fotográfica de las Sinsombrero. (David Navas Cañedo)

Gala, libérrima como un ave del paraíso, se pavonea en la orilla de Torremolinos junto a Salvador Dalí. Estamos en 1930 y Gala protagoniza uno de los primeros ‘top less’ de España. Al menos el más conocido. Fue en la playa que está debajo del Castillo del Inglés, donde se alojaron Dalí y Gala. Y aquí vive, frente al sonido paciente del mar y veleros que navegan por el mar de La Carihuela, Manuel Jiménez-Núñez, director, productor y guionista de 'Las Sinsombrero', el proyecto de largo aliento que rescata la historia de mujeres creadoras (escritoras, pintoras, filósofas…), olvidadas, casi ocultas, de la masculinizada Generación del 27.

'Las Sinsombrero' es un proyecto transmedia: documental, 'webdoc', intensa promoción en redes sociales, proyecto educativo y libro publicado en la editorial Espasa (ya va por la sexta edición) por Tània Balló, que es la productora, directora y guionista, al igual que Serrana Torres y Jiménez-Núñez. El trío creativo sabía que la historia era potente, pero todo se precipitó en su estreno en La 2 dentro de la serie ‘Imprescindibles’ (9 de octubre de 2015): 'trending topic' en Twitter, avalancha de solicitud de charlas… ¿Quiénes eran esas mujeres? ¿Por qué sus historias (y la Historia) las habían arrinconado en un viejo ring de la memoria, como si no hubieran existido?

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Aquellos 59 minutos indispensables para conocer la edad de plata de las letras (que en el caso de las mujeres bien podría considerarse la de oro) comenzaban en el presente, nada de los dorados veinte, ni la II República, ni la Guerra Civil. En una clase de tercero de la ESO, el profesor Jairo García Jaramillo se olvidaba, con toda la intención didáctica y pedagógica, de recoger el trabajo de clase de las chicas. ¿Y las mujeres? ¿Dónde están las mujeres? Un ejemplo de la teoría de los puntos ciegos de la historia.

Invisibilidad y silencio

Las chicas del instituto de Guadix ya habían vivido la cruda experiencia de esas artistas que conocían de fotos en blanco y negro. La invisibilidad y el silencio de las mujeres en un mundo absolutamente dominado por ellos. “La Historia la escriben los hombres para los hombres y así ha sido siempre”, critica Balló, que montó su propia productora: IntropíaMedia.

El proyecto de 'Las Sinsombrero' es crucial para la memoria colectiva. Ya no se entiende la Generación del 27 sin hablar de ellas. Al igual que pasó hace 90 años, el público las ha hecho suyas. "Lo que se ha logrado ha sido tomar un tema que ya habían investigado muchos historiadores, pero que no había salido del círculo académico. Se trataba de darle una forma popular al proyecto”. Quien habla, como un torbellino, es Balló. Y lo cuenta como ella es: directa, pasional de la palabra, un rayo de verbo que no cesa, en ningún instante, de expresar ideas.

Manuel Jiménez-Núñez, director, productor y guionista de 'Las Sinsombrero', en su estudio de Torremolinos. (Agustín Rivera)
Manuel Jiménez-Núñez, director, productor y guionista de 'Las Sinsombrero', en su estudio de Torremolinos. (Agustín Rivera)

¿Quién fue la primera ‘sinsombrerista’? Así se denominaba Maruja Mallo, admirada por Andy Warhol, en el programa ‘A fondo’ de Televisión Española (14 de abril de 1980). Ramón Gómez de la Serna ya había inaugurado el movimiento ‘sinsombrerista’. Él iba por toda España reivindicando que los intelectuales se quitaran el sombrero para que dejaran volar sus ideas.

“Todo el mundo llevaba sombrero, era como un pronóstico de diferencia social. Pero un buen día, a Federico, a Dalí, a mí y a Margarita Manso, otra estudiante, se nos ocurrió quitarnos el sombrero. Y al atravesar la Puerta del Sol nos apedrearon, insultándonos como si hubiéramos hecho un descubrimiento, como Copérnico o Galileo. Nos llamaban maricones, creían que despojarse del sombrero era una manifestación del tercer sexo”, cuenta Maruja Mallo en el arranque del documental.

Interactividad y redes sociales

Cuando empezaron a documentar nombres tan sólidos como la filósofa malagueña María Zambrano, la discípula más brillante de Ortega y Gasset, o la escritora Rosa Chacel, “la maestra de la aventura íntima”, como tituló ‘El País’ su obituario (28 de julio de 1994), el equipo se dio cuenta de la fuerza de la marca. “El nombre de 'Las Sinsombrero' es uno de los grandes logros. También cómo hemos utilizado de forma clara las nuevas tecnologías para llegar a un objetivo a través de la interactividad, contenido digital y redes sociales”.

En esta segunda parte, son nueve las elegidas, todas muy polifacéticas: Elena Fortún (la autora de la saga ‘Celia’), la tenista y periodista Lilí Álvarez, Delhy Tejero, Ángeles Santos, Lucía Sánchez Saornil (de la CNT, poeta ultraísta, que publicó bajo seudónimo en el franquismo en la más absoluta clandestinidad), Margarita Manso Robledo, Carlota O’Neill, Carmen Conde (la primera mujer miembro de la RAE) y Consuelo Berges. Ellas se convertirán en las protagonistas de esta segunda fase de 'Las Sinsombrero'.

También se habían barajado los nombres de María Campo Alange, Mercedes Formica y Carmen de Icaza. Estas tres irían en un tercer documental o en el segundo libro que también publicará Espasa y preparará Tània Balló, “un diálogo más personal entre ellas y yo”, asegura la cineasta. “En ese momento, será muy importante la colaboración de la Universidad de Exeter en Reino Unido. Es importante que de repente se haya provocado un efecto internacionalizador del proyecto”.

Para ellas, el cambio fue profundo, traumático, de vivir bajo el yugo del franquismo. Eran mujeres que habían sido libres y transgresoras

En el primer documental, se hizo hincapié en los años de la II República y en la Guerra Civil, y se dejó a un lado a las escritoras en el exilio, tanto fuera de España como dentro, las llamadas “ocultas impecables”, las Sinsombrero no exiliadas. Se trata del profundo cambio, traumático, de vivir bajo el yugo del franquismo, de mujeres que habían sido libres y transgresoras, que habían podido votar, que habían llegado a cotas de igualdad, que quisieron exiliarse, pero no pudieron por cuestiones económicas o familiares. Se tienen que reinventar para poder seguir siendo artistas o literatas.

“La represión que sufrieron afectó a su imagen pública y privada. Las Sinsombrero transgresoras quedan sucumbidas”, relata la cineasta. El análisis de la correspondencia privada fue clave para determinar “la represión que sufrieron”. A Carmen Conde, íntima amiga de Ernestina de Champourcín, la detienen en los años cuarenta por republicana. Se adapta al nuevo rol de mujer y su obra cambia; se transforma por completo. “Esas mujeres tienen que sobrevivir, siguen publicando y parece que no las hemos perdonado por haber publicado durante el franquismo. Eso es muy injusto. No se trata de realizar juicios morales. Estamos hablando de artistas y su obra tiene que hablar por ellas. La historia les ha hecho pagar un precio demasiado alto”, sostiene.

Cartel de 'Las Sinsombrero'.
Cartel de 'Las Sinsombrero'.

El documental empezará a rodarse este mes de mayo. La grabación durará unos 20 días. Luego llegará el montaje. La cinta se entregará a finales de año. La fecha de estreno depende de Televisión Española. No será la última fase del proyecto. En realidad, 'Las Sinsombrero' pretende convertirse en una serie documental avanzando en la cronología del siglo XX y mostrar el desequilibrio de 30 mujeres frente a 200 hombres cuando se contabiliza la aportación creativa en la Generación del 27. “Esta generación la conoce todo el mundo y se sabe lo importante que fue para la construcción de la historia cultural. Por eso, la sensación de engaño ante el silencio es mucho mayor”, relata Balló.

Exposición en el Centro Cultural Conde Duque

“Madrid tenía una deuda con las mujeres del 27. La capital era el centro neurálgico de toda la generación”, dice Balló. Y anuncia que para el primer semestre de 2018 se prevé organizar una gran exposición sobre las Sinsombrero en Madrid, en el Centro Cultural Conde Duque, “donde recuperaremos a todas estas mujeres”. Y es que en esta generación que marcó la creación del siglo XX ya se están fijando más en las mujeres, como se demuestra en las placas conmemorativas que el Ayuntamiento de Madrid empezará a colocar desde este miércoles en adelante. La primera placa se colocará en la casa de las Siete Chimeneas, actual sede del Ministerio de Cultura y que, desde 1926, alojó el Lyceum Club Femenino. Otro de los lugares de encuentro de estas mujeres fue la llamada Residencia de Señoritas, ubicada en la Fundación Ortega y Gasset, en la calle Fortuny, la réplica en femenino de la Residencia de Estudiantes de los célebres Dalí, Lorca y Buñuel.

Jiménez-Núñez ve de nuevo el documental desde su estudio de Torremolinos. Lo observa como si lo viera por primera vez. Revisa escenas, historias, detalles. El proceso creativo. Las 13 horas grabadas en cintas de casete de la nieta de la escritora Concha Méndez. “Las niñas no son nada”, le decían a Méndez. “Queríamos un producto con una narrativa muy concreta, sin música en la banda sonora. Reencuadramos el corte de muchas fotos a través de sonidos reales. Al haber tantas imágenes, queríamos que fluyera todo sin que el espectador se diera cuenta”, explica el director de documentales, que capitanea la productora Yolaperdono, y que ha elaborado otra producción audiovisual sobre las mujeres de la generación del 14 para Acción Cultural Española (AC/E) en la Biblioteca Nacional de España (BNE).

Jiménez-Núñez: “Yo ya antes de 'Las Sinsombrero' me consideraba feminista, pero ahora soy acérrimo y ultraconvencido”

En este segundo documental, dispondrán de más archivo sonoro de las mujeres. Seguirán contando con las voces de los expertos o familiares que dibujan al personaje. “Yo ya antes de 'Las Sinsombrero' me consideraba feminista, pero ahora soy acérrimo y ultraconvencido. Estas mujeres tuvieron experiencias vitales muy potentes, vidas increíbles, y te resulta difícil entender que jamás hubiera oído hablar de ellas, ni de ellas ni de lo que habían hecho”, admite.

El proyecto no deja de sorprender a Jiménez-Núñez y Balló, que se conocieron en el Festival de Málaga como jurado de la sección de documentales. A saber: la edad media del público que consume el 'webdoc' es de 18 a 35 años, cuando la media está en 54 años. “La audiencia no es la natural y eso es un gran logro. Es uno de los documentales más consumidos en TVE A la Carta, y desde el ministerio se han realizado una serie de unidades didácticas disponibles para todos los docentes de España que enseñan a alumnos entre segundo y cuarto de la ESO. Las Sinsombrero hasta aparecieron en un capítulo de la serie ‘El Ministerio del Tiempo’.

Aquellas mujeres vitales, como Margarita Manso (a la que dedicó Federico García Lorca uno de los poemas del ‘Romancero gitano’), la enigmática Marga Gil Roësset, María Teresa León o Josefina de la Torre jamás se rindieron, y por fin se las reconoce. Manuel tiene subrayado a lápiz el último párrafo de la página 140 del libro de Balló: “El mundo de la mujer era muy pequeño […], yo quería libertad. Quería vivir como los hombres, que podían viajar”.

El viaje de las Sinsombrero apenas acaba de empezar…

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