todos quieren a antonio GRAMSCI

Okupa Gramsci: la derecha española quiere adoptar al pensador de cabecera de Podemos

La revista de FAES y otros medios conservadores elogian al teórico marxista italiano y admiten su influencia. ¿Qué piensan en el partido de Pablo Iglesias de todo esto?

Foto: Mural de Antonio Gramsci
Mural de Antonio Gramsci
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Rita Barberá (1948-2016) dio el pasado febrero una rueda de prensa para defenderse de las acusaciones de corrupción. Fue antológica. Entre otras cosas, por sus referencias a Antonio Gramsci (1981-1937), fundador del Partido Comunista Italiano (PCI) y pensador de cabecera de Podemos. "Con la izquierda radical antisistema no quiero perder ni un minuto. Su modo de actuar es más propio del más rancio comunismo. Su modo de actuar es la manipulación, la maniobra, el engaño, el insulto... Les recomiendo que lean a Antonio Gramsci". ¿Estaba recomendando en serio leer a Gramsci o era una ironía? Nunca lo sabremos, el caso es que los suyos le han hecho caso...


El nuevo número de la revista de FAES, fundación presidida por José María Aznar, dedica ocho páginas a glosar la figura de Antonio Gramsci. Se trata de una entrevista de Jorge del Palacio a Franco Lo Piparo, filósofo italiano y autor de un ensayo sobre Gramsci, 'I due carceri di Gramsci' (2012).

“La figura del político y filósofo sardo Antonio Gramsci brilla con luz propia en el altar de los mártires del comunismo", arranca el texto de los 'Cuadernos FAES', que defiende que Gramsci murió en “proceso de abandonar el comunismo de raíz marxista/leninista para abrazar el socialismo de base liberal”. “El profesor Lo Piparo reclama al mundo académico un ejercicio de madurez para revisar sin prejuicios ideológicos la vida y obra de Antonio Gramsci, uno de los episodios fundamentales de la historia contemporánea de Italia”, escribe Del Palacio. Repetimos: sin prejuicios ideológicos.

Okupa Gramsci: la derecha española quiere adoptar al pensador de cabecera de Podemos

Pero no se vayan todavía porque aún hay más. 'ABC' publicó este domingo un artículo "Las lecciones de Gramsci"- (muy) elogioso con el pensador comunista y su influencia (positiva) sobre la izquierda española durante la transición. Su autor, el popular historiador conservador Fernando García de Cortazar, escribe lo siguiente sobre el padre del concepto favorito -hegemonía- de Pablo Iglesias e Íñigo Errejón: "Otro aspecto fundamental que hizo brillar la obra de Gramsci en España fue su afirmación de la primacía de la cultura, de la subjetividad, de la conciencia, de la voluntad humana en la interpretación de la historia. La construcción de un gran proyecto de la izquierda ya no podría entenderse como organización disciplinada de los hombres en una pasiva aceptación de las razones endiosadas del progreso material. La tiranía de ese totalitarismo habría de sustituirse por la seducción ideológica, el aprendizaje moral, el prestigio del conocimiento, por todo lo que Gramsci llamó la fabricación de una hegemonía".

García de Cortazar, jesuita y autor de libros como 'Historia de España: de Atapuerca al euro', destaca también un aspecto de Gramsci -la patria como cultura- cercano a ciertos postulados del errejonismo. "Un sector de la izquierda intelectual española logró despojarse de los vicios de un ideario caduco. Aprendió que no podía dejar la defensa de la nación a la tutela emocional de los sectores conservadores, ni el orgullo de pertenecer a una cultura al exclusivismo de la derecha. La izquierda recuperaba para España la idea de patria, linaje de un pueblo admirable, empresa de ciudadanía a la que los trabajadores habían contribuido con sus manos y su inteligencia. España se proyectó como obra y esperanza de todos. Y la escisión de la guerra civil perdió, uno a uno, los mitos degradantes que la habían hecho posible. La reconciliación estaba a punto de llegar".

Lo que hace interesante a Gramsci, tanto a la derecha como a la izquierda, es que hoy es el pensador más potente para entender el 'lugar de lo cultural' en nuestras sociedades complejas

Resumiendo: Gramsci, que ya estaba (muy) de moda entre la izquierda española, se ha puesto ahora de moda entre la derecha. ¿Puede el mismo pensador ser reivindicado por dos polos políticos antagónicos? ¿Vale Gramsci lo mismo para un roto que para un descosido? ¿Qué hacemos con sus cenizas?

De Thatcher a Sarkozy

Pero la pregunta más morbosa es ahora la siguiente: ¿Qué piensan en Podemos de la apropiación conservadora de Gramsci? "Hace algunos años, Nicolas Sarkozy afirmó en una entrevista que, en el fondo, su éxito se debía a que había hecho suyo el análisis de Gramsci: 'el poder se gana por las ideas'. Al mismo tiempo añadía que era 'la primera vez' que un hombre de derechas asumía esta batalla. Para comprender por qué ahora la derecha española pueda usar a Gramsci han de entenderse estas afirmaciones de Sarkozy. Lo de que era la 'primera vez' era una de sus típicas 'fantasmadas', porque la derecha ya había usado más o menos explícitamente a Gramsci. En Francia, al menos desde finales de los sesenta, el grupo 'nouvelle droite', encabezado por Alain de Benoist, entendía que un rearme ideológico en la disputa ideológica y política era esencial en un tiempo marcado por el cinismo y el desencanto. De ahí la atención explícita a Gramsci", cuenta a este periódico Germán Cano, profesor de filosofía en la Universidad de Alcalá y miembro del Consejo Ciudadano de Podemos.

"La forma en la que el thatcherismo y Reagan desplegaron su marco de contraataque en 'think tanks' y bajo estrategias simbólicas de identificación e interpelación a sectores sociales sociológicamente diferentes ha llevado a muchos a pensar que habían entendido mejor a Gramsci que sus herederos naturales.Esto explica la primera afirmación de Sarkozy: no solo la base económica es determinante; el discurso importa, y mucho”, añade Cano

Pablo Iglesias con un libro de Gramsci en la mano
Pablo Iglesias con un libro de Gramsci en la mano

German Cano, por tanto, es un gramsciano convencido en un partido en el que es difícil encontrar a alguien que no lo sea: Monedero tiene la cara de Gramsci en la tapa del ordenador que usa en La Tuerka y a Errejón le han llegado a llamar "el Gramsci de Pozuelo". Ahora bien: ¿Quién es más gramsciano? ¿Iglesias o Errejón? "Están ahí ahí. Son todos gramscianos. Es como el peronismo. Guerras civiles entre gramscianos", responde en tono cómico un cargo de Podemos que prefiere no ser identificado.

"Lo que hace interesante a Gramsci, tanto a la derecha como a la izquierda, es que hoy es el pensador más potente para entender el 'lugar de lo cultural' en nuestras sociedades complejas. La lectura clásica de Perry Anderson del 'marxismo occidental', que entiende la preocupación cultural básicamente como derrota y repliegue académico de la agenda de luchas sociales, creo, no entiende adecuadamente la originalidad de Gramsci. En ese hueco, la derecha ha movido ficha de forma más inteligente en las llamadas 'batallas culturales', desplazando las cuestiones relativas a la lucha de clases. Por último, te diría que la importancia de Gramsci es tal que no se entienden los actuales debates en Podemos al margen de las discusiones y revisiones precedentes sobre el pensador sardo (pluralismo, compromiso histórico, qué hegemonía se quiere...) que ya fueron muy importantes en el PCI italiano tras la guerra", zanja Cano.

Una cosa está clara: el mercado de las paradojas políticas está al alza en 2017. El secretario general del Partido Comunista chino defiende la globalización en Davos, el presidente (de derechas) del mundo libre carga contra el libre mercado y la derecha española reivindica al pensador marxista y 'podemita' Antonio Gramsci. Puede que en los próximos meses estalle la guerra nuclear trumpiana, pero al menos nos vamos a divertir de lo lindo. Algo es algo.

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