La Comunidad

En Titania Compañía Editorial, S.L., como editora de los medios y canales de comunicación que pone a su disposición, creemos en la libertad de expresión y en la aportación de los lectores para crear y enriquecer los temas de actualidad que tratamos. Por ello, ponemos a su disposición La Comunidad, plataforma adicional y supletoria, a la cual podrá acceder, previo registro, para comentar u opinar sobre temas de actualidad, así como el canal de comunicación directo con el la entidad editora a través del foro interno. La Comunidad quiere ser punto de encuentro donde poder compartir información y opinión.

Titania Compañía Editorial es la propietaria y titular de la plataforma denominada La Comunidad ostentando sobre ella todos los derechos de propiedad industrial e intelectual. A través del acceso a La Comunidad, la entidad le confiere una licencia de uso no exclusiva, intransferible, no sublicenciable durante el plazo en que se encuentre operativa la cuenta, sobre toda la información y contenidos disponibles. Por tanto, en ningún caso, se entenderá que el hecho de permitirle el acceso a La Comunidad implica una renuncia, transmisión, licencia o cesión, total ni parcial, de dichos derechos, por parte de la entidad editorial.

Por su parte, como usuario registrado, confiere respecto de la información y contenidos que publique en La Comunidad, una licencia no exclusiva, transferible y sublicenciable, durante el plazo en que se encuentre operativa su cuenta de usuario. En todo caso, la eliminación de su cuenta personal como usuario, no llevará aparejada la eliminación de los contenidos e información relacionada en el presente, en el caso de que la misma se encuentre reproducida, salvo los contenidos que, siendo perjudiciales, bien para los medios y canales de comunicación titularidad de la entidad, bien para terceros, hayan producido un daño como consecuencia de un abuso o un acto no permitido.

Las presentes condiciones regulan el acceso, navegación y uso de La Comunidad accesible a través de los distintos medios y canales de comunicación. Del mismo modo, se regulan las responsabilidades derivadas de la utilización de sus contenidos así como la política que rige en materia de privacidad y seguridad de la información personal.

La Comunidad va dirigida exclusivamente a lectores mayores de catorce años, por lo que para solicitar el alta como usuario de la misma, debe además de cumplir con el requisito precedente, tener plena capacidad y ser consciente que, en el momento de la aceptación, declara haber leído las presentes condiciones, estando plenamente de acuerdo con todas y cada una de las mismas.

La entidad editora, una vez que complete, de forma veraz, los campos al efecto -siendo todos ellos obligatorios- y acepte expresamente las presentes condiciones, efectuará un filtrado de dicha información, remitiéndole correo electrónico confirmando su alta. En todo caso, Titania Compañía Editorial se reserva el derecho de admisión y concesión de acceso a la misma.

Se entenderá que se encuentra aceptada la solicitud de acceso y, por tanto, el otorgamiento como usuario registrado de La Comunidad, una vez efectuado el filtro de admisión, junto con la activación de la cuenta de usuario a través del enlace inserto en comunicación electrónica -correo electrónico- remitido a la dirección electrónica suministrada como persona solicitante. Dicho acceso será activado y gestionado desde la constancia efectiva de la aceptación.

Titania Compañía Editorial se reserva el derecho de aceptar o rechazar cualquier solicitud de acceso a La Comunidad, en base a los siguientes extremos, a saber:

  • Compruebe que sus datos facilitados son contrarios a la verdad y/o inexactos.
  • Considere que la solicitud formulada, bien no se ajusta a los términos recogidos en las condiciones de registro, bien dañe o pueda dañar la imagen corporativa de la entidad o de los medios o canales de comunicación o fuese contraria a los propósitos perseguidos por la misma.
  • Aquellas circunstancias que sean contrarias a las presentes condiciones o la normativa legal aplicable en el momento en que se produce la solicitud y aceptación.
  • La comprobación de información de nuevas altas que pudieren tener relación o sospechas con usuarios cuyas cuentas han sido suspendidas al incumplir las normas de participación.
  • Cualesquiera otra circunstancia que, a criterio de la entidad editora, pueda suponer la no aceptación de la solicitud de registro y/o acceso.

Para promover y mantener ese ambiente de intercambio útil y libre de opiniones, hemos establecido un conjunto de normas sencillas que tienen como objetivo garantizar el desarrollo adecuado de esos debates. Su no cumplimiento supondrá la eliminación del comentario, o incluso la expulsión de La Comunidad en caso de actitudes reiteradas que desoigan avisos previos.

  1. No admitimos insultos, amenazas, menosprecios ni, en general, comportamientos que tiendan a menoscabar la dignidad de las personas, ya sean otros usuarios, periodistas del medio o canal de comunicación o protagonistas de los contenidos. Tampoco permitimos publicaciones que puedan contravenir la ley o falten gravemente a la verdad probada (o no) judicialmente, como calumnias, injurias o promuevan actitudes violentas, racistas o instiguen al odio contra alguna comunidad.
  2. No admitimos publicaciones reiteradas de enlaces a sitios concretos de forma interesada. Consideramos que no aportan nada al resto de los lectores y son prácticas que consideramos spam, ya que el espacio de los comentarios no puede servir como promoción de blogs personales u otros proyectos. Sí aceptamos cualquier clase de enlace que amplíe, puntualice o enriquezca la información sobre la que se debate, y que resulte por tanto útil para todos los lectores.
  3. No admitimos la publicación de datos personales (números de teléfono, direcciones postales, direcciones de correo u otros relacionados.) Entendemos que es información que puede provocar problemas a quien la publica o a terceros (no podemos saber a quién pertenecen esos datos).
  4. No admitimos que una misma persona tenga varias cuentas activas en esta comunidad. En caso de detectarlo, procederemos a deshabilitar todas.
  5. Nos reservamos el derecho de suspender la actividad de cualquier cuenta si consideramos que su actividad tiende a resultar molesta para el resto de usuarios y no permite el normal desarrollo de la conversación. Eso incluye el abuso de mayúsculas o comentarios ajenos al tema propuesto en cada contenido.

Por lo demás, pedimos a nuestros usuarios que se comporten con los demás con el mismo respeto con el que quieren ser tratados igualmente. De esa manera La Comunidad seguirá siendo un espacio interesante en el que debatir y aprender. Agradecemos de antemano a todos nuestros lectores su esfuerzo y su aportación.

En el caso que, como usuario y miembro La Comunidad, reproduzca a través de su perfil y de las secciones anexas al mismo, informaciones, personales o empresariales, opiniones y comentarios, propios o de terceros, es responsable de la veracidad de las mismas, siendo único responsable frente a terceros de las consecuencias que de aquellas puedan derivarse, en especial, en el ámbito personal -intimidad, honor, imagen, privacidad, confidencialidad, etc.- como en el ámbito empresarial -competencia, propiedad intelectual e industrial, etc.-

Como usuario registrado de La Comunidad, otorga a Titania Compañía Editorial la cesión de los derechos de explotación -reproducción, distribución, comunicación pública, transformación- sobre las informaciones u opiniones que suministre y autorización, en su caso, para la publicación y/o reproducción de sus datos personales vinculados a dicha información u opinión. Asimismo, la publicación de contenidos, información u opinión que sea visible a través de su cuenta, supone que otorga consentimiento para que aquella pueda ser reproducida por otros usuarios registrados de La Comunidad. Dicho consentimiento, no implica que terceros pudieren utilizar la información suministrada fuera de la propia comunidad y con fines comerciales o mercantiles, si bien la entidad editora no se hará responsable de la utilización indebida de la información, por parte de terceros. El usuario se compromete a ser respetuoso con la propiedad intelectual, intimidad, honor e imagen al publicar imágenes o documentos de terceros en La Comunidad.

La entidad editorial mantiene entre sus principios rectores la protección de la información personal de los usuarios, cumpliendo íntegramente la normativa española de protección de datos de carácter personal y disponiendo de las medidas de seguridad acordes con el tratamiento de la información -recopilación de información, acceso, conexiones, calidad, secreto, confidencialidad.- Puede obtener más información a través del enlace permanente Política de Privacidad, visible durante la navegación, tanto en la Web como en La Comunidad.

Con carácter general, Titania Compañía Editorial, S.L. es el responsable del fichero creado para gestionar las solicitudes de acceso y los contenidos que pudiere utilizar a través de la misma. Todos los servicios y contenidos que se encuentran disponibles en La Comunidad, para los cuales solicitamos sus datos de carácter personal, serán tratados única y exclusivamente para prestarles correctamente aquellos -información de interés para el usuario, actualización de perfil, comentarios, remisión de diferentes boletines y acceso/uso de La Comunidad.-

Se le informa que, en cualquier momento, puede ejercitar, tanto el derecho de revocación al consentimiento prestado para el acceso y utilización de La Comunidad, a través de petición al efecto. De igual forma, podrá ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición, que les son reconocidos. A tal efecto, deberá remitirnos comunicación personal individualizada a la dirección de correo electrónico info [@] elconfidencial.com haciendo constar sus datos personales de nombre, apellidos y número del documento acreditativo de identidad; el derecho que desee ejercitar y el motivo de dicho ejercicio; aportando copia de documento acreditativo de identidad -DNI, pasaporte, y otros reconocidos legalmente.

Podrá utilizarse su dirección de correo electrónico para el envío de comunicaciones electrónicas, en base a la Directiva 2000/31/CE y, de conformidad con la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico, referida a los distintos boletines electrónicos que se edita. Asimismo, se facilitan mecanismos, sencillos y gratuitos, para desistir del consentimiento otorgado para la finalidad del envío de comunicaciones electrónicas, cumpliendo íntegramente con la normativa europea y nacional sobre la materia referida. Dicho desistimiento podrá efectuarlo a través de su perfil.

La finalidad en el tratamiento de datos de carácter personal que se recogen a través de La Comunidad es gestionar el alta y acceso a la misma, así como la remisión de los diversos medios de edición digitales a los que pudiere tener acceso mediante su alta y consentimiento como usuario de La Comunidad. Así mismo, proporcionarle información sobre actividades de la entidad -eventos- o de aquellas entidades con las que se suscriba un acuerdo a tal fin a través de medios de comunicación a distancia, efectuando, de igual modo, actuaciones estadísticas y/o históricas.

De conformidad con el Real Decreto Ley 13/2012 y su afectación en el artículo 22.2 de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico, la presente Página Web recaba cookies de navegación -pequeños archivos que contienen una serie de caracteres que se envían a su explorador desde el servidor de un sitio web.- Acepta que se recaben cookies para el inicio de acceso de sesión en La Comunidad y para recordar la información relacionada al acceso. En caso que no consintiera el tratamiento de dicha información puede modificar la configuración de su explorador a tal efecto.

Los datos de carácter personal recabados y tratados forman parte del fichero denominado "USARIOS WEB DE TITANIA" dado de alta en la Agencia Española de Protección de Datos, bajo número de inscripción 2060040405. Dispone de más información acerca del tratamiento de datos personales e información en los enlaces Aviso Legal, Política de Privacidad y Política de Cookies.

Titania Compañía Editorial puede:

  • Eliminar sin previo aviso cualquier comentario que suponga una vulneración de las normas de La Comunidad.
  • Bloquear a cualquier usuario por considerar que ha incumplido de forma reiterada las normas de La Comunidad, sin haber atendido apercibimientos previos.
  • Conservar todos los comentarios realizados por cualquier usuario, aunque éste pida que se eliminen. En esos casos, podrá hacer invisibles dichos comentarios, de forma que se mantengan en su base de datos, pero no puedan ser vistos por otros usuarios.

El usuario puede

  • Reclamar a la entidad editora la revisión de la moderación de un comentario propio o ajeno, a través de un correo a moderador[ @ ]elconfidencial.com
  • Solicitar la reconsideración del bloqueo de su cuenta tras haber incumplido las normas de participación, mediante un correo a moderador[ @ ]elconfidencial.com. La entidad editora examinará el caso y dará una respuesta a la mayor brevedad.
  • Editar la información introducida en su perfil, salvo su nombre de usuario. Por motivos técnicos, esto resulta imposible.
  • Solicitar la suspensión de su cuenta. Sin embargo, eso no supondrá su borrado de base de datos, sino su ocultación al resto de usuarios.
  • Solicitar que sus comentarios queden invisibles al resto de usuarios. No serán borrados, pero de esa forma quedan inaccesibles a cualquier usuario.
  • Gestionar libremente sus suscripciones a los boletines enviados, incluida la dirección de correo en la que los recibe.

La entidad editorial excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización que de La Comunidad pudiere efectuar o que puedan deberse a la falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información que proporcione a otros usuarios acerca de sí mismo y, en particular, aunque no de forma exclusiva, por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudiere deberse a la suplantación de la personalidad de un tercero efectuada en su nombre en cualquier clase de comunicación realizada a través de La Comunidad.

Si se tuviere constancia, propia o de tercero, de la mala utilización de los contenidos puestos a su disposición, se reserva el derecho a cerrar su cuenta, previa comprobación de los hechos puestos en conocimiento, así como la posibilidad de informar a las autoridades competentes -administrativas y jurisdiccionales- en caso de que pudiere ser constitutivo de delito o ilícito en cualquier ámbito jurisdiccional.

Titania Compañía Editorial, a través de La Comunidad, no se hace responsable de las siguientes actuaciones:

  • El mal uso que pueda realizar.
  • La continuidad de los contenidos.
  • Los contenidos y servicios prestados por terceros a los que pudiere tener acceso desde las direcciones o contenidos insertos en La Comunidad.
  • Los daños o perjuicios que causare cualquier persona, bien a si misma o a terceras, que infringiera las condiciones, normas e instrucciones establecidas para el acceso y utilización de los contenidos insertos, principalmente, las derivadas de opiniones, comentarios y actuaciones tendentes a desacreditar y/o vulnerar derechos constitucionales.
  • Cualquier acción y/o actuación que pudiere realizar en relación con la vulneración de derechos de terceros, especialmente, en relación a la imagen, propiedad intelectual o industrial.
  • La custodia de las contraseñas que permitan el acceso a los diferentes contenidos que precisan de identificación y autenticación.

Se podrá acceder a contenidos suministrados por otros usuarios de La Comunidad, es decir, reproducidos en Páginas Web o webs externas. Por lo tanto, la entidad editora no se hará responsable de la utilización indebida y/o no permitida establecida por aquellos terceros en referencia a los contenidos sobre los que pueda tener acceso.

Titania Compañía Editorial pone a su disposición los siguientes medios de comunicación para inter-actuar con los medios o canales de comunicación o para realizar cualquier reclamación, sugerencia, duda o consulta: Foro interno o el mail moderador[ @ ]elconfidencial.com.

Titania Compañía Editorial puede suspender de forma temporal y/o definitiva en el caso de que incumpliere alguna de los términos y condiciones presentes y/o así se lo requiera la autoridad administrativa y/o judicial correspondiente. Así mismo, la entidad se reserva el derecho de suspender, sin necesidad de comunicación alguna, como titular de la cuenta de usuario, además de ponerlo en conocimiento de las autoridades administrativas y/o jurisdiccionales ante acontecimientos que pudieren ser constitutivos de delito o actuación ilícita.

Las presentes condiciones tienen la vigencia que dura su exposición. Se aconseja que, cada vez que acceda, lea con detenimiento las mismas. A tal efecto, dispondrá de un enlace con las mismas.

La entidad editora podrá optar por interrumpir, suspender o terminar unilateralmente el acceso, con independencia de lo dispuesto en las presentes condiciones. Dichas situaciones no alterarán la vigencia de las prohibiciones de uso de los contenidos expuestos a lo largo del presente clausulado.

En la medida que fuere posible, avisaremos de dichas circunstancias -suspensión, interrupción o término de acceso a los contenidos- mediante la inclusión de la información referida a través de los medios de comunicación que considere oportunos para su mayor difusión.

En el caso de que cualquier disposición o disposiciones contenidas en las presentes condiciones fueran consideradas nulas o inaplicables, en su totalidad o en parte, por cualquier Juzgado, Tribunal u órgano administrativo competente, dicha nulidad o inaplicación no afectará al resto de condiciones aplicables en virtud de los servicios y/o contenidos dispuestos en los canales o medios de comunicación a los que pudiere acceder.

Todas las condiciones insertadas se rigen por la normativa española. Todos los conflictos, controversias o situaciones derivadas de las presentes condiciones se someterán a los Juzgados y Tribunales de la Villa de Madrid, renunciando expresamente las partes a su fuero.

NI LOS CONGRESISTAS PUEDEN EVITARLO

10 maneras en que las compañías aéreas pueden arruinar tus vacaciones

El 'overbooking' no discrimina a nadie. Lo confirma Pablo Martín, diputado del PSOE en el Congreso por Baleares, que lo sufrió el pasado mes de junio.
Foto: Hay muchos motivos sorpresa por los que un pasajero puede quedarse en tierra con su reserva de billete hecha. (Corbis)
Hay muchos motivos sorpresa por los que un pasajero puede quedarse en tierra con su reserva de billete hecha. (Corbis)

El overbooking no discrimina a nadie. Lo confirma Pablo Martín, diputado del PSOE en el Congreso por Baleares, que lo sufrió el pasado mes de junio. “Tenía un vuelo a Madrid a las 15:40, me lo había reservado la agencia de viajes del Congreso de los diputados a las 11 del mediodía, es una práctica habitual. Iba en turista, desde los recortes de 2012 lo hacemos varios diputados de Baleares como un gesto de solidaridad. Llegué al aeropuerto con una hora de antelación, había algo de cola y cuando fui a sacar la tarjeta de embarque me informaron de que no era posible porque había overbooking. Es decir, habían vendido más plazas de las que hay en el avión, una práctica legal hasta un límite del 10%, y sólo podían darme una tarjeta temporal por si alguien se caía del vuelo en el último momento. Yo tenía que votar en el Congreso sobre las nueve de la noche y, a esa hora, también había overbooking. Me dijeron que tenía derecho a una indemnización de 250 euros, pero mi problema fue que no pude votar. Tuve que pedir un documento para presentar en el comité de disciplina del grupo parlamentario socialista. Tenía una obligación constitucional y me dejaron en tierra”.

Pero no sólo es el overbooking. Hay muchos motivos sorpresa por los que un pasajero puede quedarse en tierra con su reserva de billete hecha y habiéndose presentado a su hora en el aeropuerto. Uno de ellos, por ejemplo, es que la aerolínea cambie la hora de un vuelo y se lo notifique al pasajero por correo electrónico. Un correo que a veces llega, a veces no llega o a veces aparece en la carpeta del spam.

Estamos en una situación en la que el consumidor no está lo suficientemente protegido por la legislaciónJavier sufrió uno de estos cambios repentinos y asegura que no leyó el supuesto correo que le enviaron: “Volvía a Madrid desde Belgrado con escala en Milán, donde tenía que cambiar de aeropuerto. Mi intención era pasar la tarde en Milán, tomando algo, pero me cambiaron el vuelo a dos horas más tarde y me enteré cuando iba a sacar la tarjeta de embarque. De esta manera, en Milán, no pude cambiar de aeropuerto, los autobuses dejaban de circular por la noche, tanto desde el aeropuerto de Malpensa a Linate, como de la Estación Central de Milán, horario que descubrí in situ, tirado en el centro de la ciudad. Entonces decidí esperar cinco horas a que saliese el primer autobús. Conforme se hizo de noche, empezó a aparecer gente de aspecto poco recomendable por la estación. Y lo peor es que bajó la temperatura varios grados. Terminé en una esquina de la estación, sentado tiritando, junto a otros viajeros, un travesti y varios vagabundos. Y lo peor es que casi muero de frío. Llegué a sentir envidia del vagabundo porque él al menos tenía cartones. Yo no tenía dónde meterme”.

Overbooking y cambios de horario de un vuelo notificados con relativo entusiasmo. Ya van dos malas prácticas de las aerolíneas. Y así podríamos seguir hasta llenar varias páginas. De hecho, ‘FACUA-Consumidores en acción’ en su última campaña ‘Lucha contra las irregularidades en la venta de billetes aéreos’ ha elaborado una lista de diez malas prácticas que deberían corregirse.

Decálogo de abusos

Enrique Piñeiro, portavoz de la organización, asegura que existen “demasiadas vulneraciones de la materia reguladora e incumplimientos reiterados de las empresas”. Los diez problemas que han citado están ya interiorizados como algo normal por la mayoría de viajeros, lo cual no quiere decir que deban permitirse.

Se trata de exigencias como el cobro de suplemento por llevar maletas, cargos al pagar una reserva con tarjeta, billetes que no se venden por el precio anunciado, penalizaciones por corregir un error en el proceso de compra, suplementos injustificados por cumplir con la legislación europea de asistencia a los pasajeros en caso de huelgas o problemas meteorológicos, denegación de embarque a pasajeros sin DNI o pasaporte que cuenten con otra documentación válida, tarificación adicional en las llamadas para atender incidencias y reclamaciones, promoción fraudulenta de seguros de vuelo, recargos por no llevar impreso el billete y cobro de asientos de pago para poder confirmar la reserva con antelación. Casi nada.

Si en aeropuertos como Barajas o El Prat hay miles de operaciones al día, la cantidad de problemas puede ser escalofrianteLa pregunta es obligada: ¿Por qué se permite todo esto? Para Piñeiro se debe a que estas empresas tienen mucho poder: “los gobiernos están más cerca de la aerolínea que del consumidor, no se avanza en protección de los consumidores, sino que se retrocede, y estamos en una situación en la que el consumidor no está lo suficientemente protegido por la legislación”.

Para hacerse una idea de la magnitud de los incidentes que se producen con las aerolíneas, David Hurtado, de la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), asegura que su organización, en 2012, atendió 13.500 consultas y reclamaciones.

Y peor lo tienen los viajeros no comunitarios. En España, una aerolínea les obliga a sellar la tarjeta de embarque en el aeropuerto antes de coger un avión. Muchos no lo saben y al tener que salir de la zona de embarque para realizar el trámite burocrático y que no exige la ley, pierden el vuelo. Aunque a veces no basta con saberlo e ir con antelación, también dependen de la cantidad de gente que haya en la cola.

En el Aeropuerto de Barajas de Madrid este redactor ha sido testigo de que sólo había un empleado de la compañía atendiendo una larga cola de clientes a la espera de su sello. El trabajador discutía con tres turistas estadounidenses, mientras esto sucedía y el tiempo pasaba, un costarricense se quejaba airadamente: “He llegado esta mañana y he perdido mi vuelo por hacer esta cola, me han permitido sacar otro billete, pero ahora también tengo que sellarlo y por culpa de esas tres chicas voy a volver a perder el vuelo”. Un bucle infinito.

Los equipajes perdidos

Por otro lado, sólo en cuestión de incidencias con el equipaje, Dan Miró, de la Asociación de Consumidores y Usuarios de Transporte Aéreo y Viajes Combinados (ACUTAVC) cifra en 22 por mil los incidentes que se producen diariamente. “Si en aeropuertos como Barajas o El Prat hay miles de operaciones al día, la cantidad de problemas, tirando por lo bajo, ya es escalofriante”.

El fenómeno que se está encontrando con cada vez más frecuencia es el de ‘overbooking' de equipajesNo es un asunto, el de los equipajes, que suceda por casualidad. Miró sostiene que “por cada pasajero que la compañía consigue que no facture su equipaje, a no ser que lo pague, se está ahorrando tasas del aeropuerto, tiempo y combustible. Para vender los billetes a determinado precio, su estrategia pasa por llevar menos peso en el avión, lo que significa directamente gastar mucho menos fuel, que es casi una tercera parte de los gastos de una compañía y ahí el peso es fundamental. Además, se ahorran una serie de señores que tengan que meter las maletas. Esto hace que el embarque cada vez sea más rápido y esto es dinero. Cada minuto en la aviación comercial supone mucho dinero”.

Para este abogado se necesita con urgencia una regulación clara en esta materia. El fenómeno que se está encontrando con cada vez más frecuencia es el de ‘overbooking de equipajes’. Es decir: “En la cabina caben dos terceras partes del equipaje de mano de todos los viajeros, la tripulación entonces baja el equipaje sobrante a la bodega, pero ¿y si se pierde? Si el pasajero dice que ahí iban 40.000 euros, la compañía se tendría que hacer cargo”, sostiene.

Ocurre lo mismo con las pérdidas. Miró opina que las compañías no ponen una solución al problema por desidia: “Cuando le solicitas a una aerolínea que te enseñen los almacenes de equipajes perdidos, ves que hay miles de maletas almacenadas. Lo que hacen es que cada seis meses los sacan a subasta, para ellos es mucho más fácil esto, o indemnizar a 4 pasajeros que reclaman hasta el final, que hacer una búsqueda y un control en condiciones de los equipajes”.

Los legisladores, ausentes

En muchos casos se argumenta que las aerolíneas necesitan forzosamente de la connivencia de las autoridades en sus malas prácticas porque, de otro modo, en un mercado tan competitivo, muchas no serían viables. Piñeiro cree que hay que huir de estos puntos de vista: “No estamos en absoluto de acuerdo con ese argumento. Las aerolíneas tienen beneficios multimillonarios. Es mucho más fácil decir que una protección al consumidor puede dañar su viabilidad en lugar de exigir una mínima gestión por su parte. Los políticos transmiten este mensaje a la sociedad y al final ésta se termina creyendo que es verdad. Siempre, para avanzar y que las cosas funcionen, no hay que quitarle derechos a los consumidores, hay que dárselos”.

Hay mucha gente que se da cuenta de que la compañía le toma el pelo a los ocho meses Miró también entiende que la labor de los legisladores está dejando mucho que desear: “El legislador no ha hecho sus deberes desde el año 62, no ha desarrollado los reglamentos que dice el artículo 97 de la ley porque las compañías tienen un poder desorbitado sobre la administración. Esto sólo tiene una explicación, el limbo legal y el correspondiente escenario de abuso sistemático de una parte de los viajeros se debe al poder que tiene el lobby de la IATA en Bruselas. Pueden lograr que se diluya cualquier iniciativa en el Parlamento Europeo”.

Cómo reclamar y exigir tus derechos

Piñeiro recomienda a los pasajeros que se enteren bien de todos sus derechos y se atrevan a denunciarlos, porque “los consumidores actualmente no conocen bien las normativas”. Y si se recurre a quejarse en las redes sociales, cuidado, “todo lo que se habla mal de las compañías les puede perjudicar y es importante no inventarse lo que se dice públicamente, no hay que exagerar el relato, todo lo que se dice hay que acreditarlo y sin menospreciar”.

Un retraso a veces significa algo más serio e irreparable, como perderse el funeral de un familiar cercanoAunque Miró, que también gestiona la web retrasos.net, advierte de que las compañías recurren a “la disuasión” para evitar que prosperen las reclamaciones: “El primer paso que dan es ignorar al usuario o contestarle barbaridades argumentando con normativas derogadas. Luego le ofrecen la cuantía mínima. Y si tienen que ir a juicio, que tienen un equipo de abogados preparado sólo para esto, es decir, que no tienen nada que perder, confían en engañar al juez de turno que acaban de poner. Es una técnica de desesperar al usuario, hablamos de mucho dinero”.

Por eso, sus consejos son claros: “No hay que esperar un año a poner la reclamación, aunque hay mucha gente que se da cuenta de que la compañía le toma el pelo a los ocho meses. Y hay que estar siempre pendiente de cómo acreditar lo que se está denunciando. A veces es tu palabra contra la suya. Es decir, si hay un retraso por culpa de una cola en un mostrador, debes conservar el ticket del parking, o del taxi, o si has tomado algo en la cafetería de un aeropuerto, con esta información agregada puedes inclinar la balanza en el juicio”

Daño moral  y lucro cesante

Cuando se produce un retraso en un avión y se pierde una escala, por ejemplo, el problema no sólo se reduce a la pérdida de unas vacaciones o llegar tarde al trabajo, a veces significa algo más serio e irreparable, como perderse el funeral de un familiar cercano. Miró constata numerosos casos de este tipo, con pasajeros que han comprado billetes el día antes, que son mucho más caros de lo normal, y no pueden llegar a tiempo a una celebración de gran importancia personal. No obstante, “en España –explica- el daño moral es difícil de demostrar, hay que acreditarlo muy bien, si no las compañías entienden que dentro de las compensaciones por retraso está todo incluido. Lo mismo ocurre con estados de estrés o nervios, harían falta partes médicos, probarlos es todo un problema”.

Ocurre lo mismo si el pasajero pierde días de trabajo, el lucro cesante, también sería difícil de demostrar, lamenta, pero “si tienes que ir con la nómina en la mano, con lo que te han descontado, puede ayudar. Lo que ocurre es que las compensaciones pueden ser muy reducidas y esto también disuade al pasajero de protestar”

Soluciones

Al margen de una normativa clara, en la que Miró, por tener que provenir de la vía política, no tiene mucha confianza, también existen otro tipo de medidas que podrían poner fin a buena parte de los litigios que ocasiona el funcionamiento de las compañías. Por ejemplo, algo tan sencillo, cuenta, como “contar con un federatario público, un defensor del pasajero, al que se le pueda llamar y que levante acta de la situación para que el tribunal dictamine, porque cuando es tu palabra contra la de la aerolínea ellos suelen tener las de ganar”.

Las prisas, malas consejeras

En todo este tipo de situaciones no sólo se estresan y sufren percances los pasajeros. Las prisas de las aerolíneas a veces también generan situaciones no deseadas a los empleados de las compañías. Valga, a modo de anécdota, la experiencia en un caso de estrés de un piloto preguntado por El Confidencial por problemas con el equipaje en los aviones:

Cuando es tu palabra contra la de la aerolínea ellos suelen tener las de ganar“Mi peor experiencia no fue con maletas. En vuelo desde París, era el último de la noche, en la conexión con mi compañía nos cambiaron el avión. Teníamos todos los ingredientes no deseados: Si no salíamos a la hora exacta, igual teníamos que esperar una más. Embarcamos todo muy deprisa, como no hay que hacer las cosas. Y el coordinador me había avisado de que había una mascota. Resulta que el compañero que había utilizado previamente ese avión, había dejado desconectado el interruptor que acondiciona la bodega de atrás cuando va algún tipo de animal. Transcurridos cinco o diez minutos del vuelo, repasando con la mente todo, me acordé de repente. La vista se me fue instintivamente al interruptor y estaba sin poner. Podría estar sin oxígeno y a 48 o 50º bajo cero. Lo pulsé inmediatamente, pero no sabía si a tiempo. Estuve todo el viaje pensando en el perro. No pude ni cenar. Qué cara se le va a poner al dueño cuando vea que el perro está congelado. Al llegar, abrimos la bodega y vimos que no estaba. Había escapado de la jaula. Los encargados del aeropuerto estaban alucinando del susto, con el perro ladrándoles, escapándose por la pista. A mí casi se me caen las lágrimas de felicidad al ver que estaba vivo”. 

#1
Compartir

Es curioso que un diputado se queje del overbooking, cuando es él y sus colegas políticos los que tienen la solucion. Solo hay que prohibirlo. No existe en trenes  o autobuses y es inconcebible que se mantenga en los aviones.  La excusa de las compañias aereas de que hay gente que no se presenta es falsa. Si la gente no se presenta es porque las compañias no devuelven el importe del billete si se produce una anulación, por lo que no tiene sentido cancelarlo. Esta práctica que se da, en todo el mundo sirve para que las compañias VENDAN DOS VECES EL MISMO BILLETE. Si se les obligara a devolver el importe del viaje , con sus consiguientes penalizaciónes segun la cercania de la fecha del vuelo 20%,30% etc. eso no ocurriria. Señores políticos ponganse de acuerdo y acaben con este abuso que sólo es legal porque Vds. lo permiten.l 

Ampliar comentario