NO TODAS LAS ACTIVIDADES FÍSICAS SON ACONSEJABLES

¿Qué tipo de deporte debes practicar para cada dolencia?

Aunque el deporte es la mejor manera para mantenerse en forma y tener una vida saludable, no todas las actividades físicas son adecuadas para todas las

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¿Qué tipo de deporte debes practicar para cada dolencia?
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    Aunque el deporte es la mejor manera para mantenerse en forma y tener una vida saludable, no todas las actividades físicas son adecuadas para todas las personas. Hay dolencias, lesiones y enfermedades que podemos padecer y que se deben tener en cuenta antes de hacer ejercicio. Si practicamos un deporte que no nos conviene, este puede dejar de ser una ayuda para convertirse en un riesgo.

    Pablo García Fernández, profesor de fisioterapia de la Universidad Alfonso X el Sabio, explica que para tratar correctamente una dolencia es necesario saber antes por qué la padecemos. Los dolores musculo-esqueléticos tiene principalmente dos causas: “En el 80% de los casos se tratan de dolores ligados al sedentarismo, pero el resto son ocasionados por todo lo contrario, la práctica de actividad física”. Y el deporte recomendado es muy distinto para caso.

    Sedentarismo y sobrepeso

    “Para acabar con los dolores derivados del sedentarismo”, explica García, “cualquier actividad física es buena, siempre que no tenga mucho impacto”. Tal como explica el fisioterapeuta, los dolores derivados del sedentarismo están asociados a las posturas incorrectas que adaptamos en el trabajo y a una pérdida del tono muscular, por ello es recomendable practicar deportes en los que no carguemos en exceso las articulaciones, que podrían pasarlo mal, sobre todo si al sedentarismo está unido el sobrepeso: “Está recomendado cualquier trabajo aeróbico, de baja intensidad y larga duración. Si se padece obesidad hay que evitar en cualquier caso correr, porque los cartílagos sufrirían muchísimo. Lo mejor es la natación y la bicicleta”. Si a la obesidad se añaden cardiopatías, enfermedades que en muchos casos van de la mano, la actividad física tiene que ser necesariamente pautada por un especialista, pues cualquier esfuerzo excesivo puede constituir un peligro grave.

    La natación es el deporte más completo y más aconsejablePara el resto de problemas derivados del sedentarismo, como el dolor de cuello o la flojera muscular, es recomendable todo tipo de práctica deportiva, aunque es mejor evitar las actividades anaeróbicas (de corta duración y gran intensidad) que sólo deben hacerse si estamos en forma, pues es mucho más fácil lesionarse. “La natación en cualquier caso”, explica García, “es el deporte más completo y más aconsejable”.

    Dolor de espalda

    Una de las lesiones más comunes en las sedentarias sociedades modernas es el dolor de espalda, que para muchas personas es casi crónico. García es claro al respecto: “Para cualquier tipo de dolor de espalda el deporte más recomendable es la natación”. Eso sí, no son adecuados todos los estilos. Lo mejor es nadar a crol o a espalda: “Son trabajos de tipo simétrico, con posiciones neutras, en los que no hay extensiones forzadas”.

    Lesiones ocasionadas por la actividad física

    El ejercicio, ya sea lúdico (deporte) o laboral (dolores físicos causados por el exceso en trabajos manuales), puede causar todo tipo de lesiones: esguinces, luxaciones, roturas… Todas estas dolencias entrarían en el campo de la rehabilitación deportiva, para la que es recomendable acudir a un especialista, y que sigue siempre unos pasos definidos: inmovilización (sólo para lesiones más graves), rehabilitación y fortalecimiento.

    Ante un esguince es necesario fortalecer el músculo para que de estabilidad a la articulación dañadaTal como explica el profesor, las articulaciones dañadas en la práctica deportiva deben readaptarse al esfuerzo antes de afrontar su actividad habitual: “Esta readaptación debe ser progresiva en cuanto a la carga”. Ante una torcedura o esguince es necesario fortalecer el músculo para que de estabilidad a la articulación dañada. “La musculatura que rodea las articulaciones”, explica García, “tiene que subir de tono para suplir la pérdida de estabilidad ocasionada por la ruptura o lesión del ligamento”.

    Para las lesiones en las extremidades inferiores lo habitual es, tras la rehabilitación, empezar haciendo bicicleta convencional, después bicicleta elíptica y después trote. Mediante este orden vamos añadiendo esfuerzo a nuestras articulaciones de manera progresiva. Para lesiones superiores, como muñeca o cuello, tras la rehabilitación hay que realizar ejercicios específicos, aunque deportes como la natación, dónde nunca hay un impacto excesivo, son los más recomendables.

    Si te duele, acude a un especialista

    Continuar haciendo deporte con una lesión, aunque sea leve, puede provocar un problema graveUn problema muy frecuente en la práctica deportiva amateur, es tener algún tipo de lesión leve y no preocuparse por ella, continuando la actividad con la misma intensidad que antes. Esto, explica García, es una actitud muy negativa que puede derivar en un problema grave: “Las lesiones se pueden cronificar o agravar. Es algo muy habitual en los pequeños esguinces de tobillo, que son muy frecuentes. Si se sigue practicando deporte con dolor estaremos predispuestos a adoptar posturas incorrectas y pueden aparecer, incluso, nuevos dolores en otras partes del cuerpo”. En cualquier caso, y ante cualquier tipo de lesión musculo-esquelética, García recuerda que “el fisioterapeuta debe ser una figura de referencia”.

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