El polvorín de Ferrari: entre Charles Leclerc y Carlos Sainz la diferencia estará en el ‘coco’
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EL DUELO PSICOLÓGICO DENTRO DE FERRARI

El polvorín de Ferrari: entre Charles Leclerc y Carlos Sainz la diferencia estará en el ‘coco’

El psicólogo Javier Bonilla explica algunas de las claves psicológicas y de enfoque que Charles Leclerc y Carlos Sainz necesitarán desarrollar para soportar la gran presión de Ferrari

placeholder Foto: La relación entre Sainz y Leclerc parece funcionar desde el principio, pero cada uno afronta su propio reto en Ferrari
La relación entre Sainz y Leclerc parece funcionar desde el principio, pero cada uno afronta su propio reto en Ferrari

Ferrari estrena en 2021 nueva pareja de pilotos. Charle Leclerc y Carlos Sainz, el duo C&C, son jóvenes, talentosos y aparentemente con personalidades muy parecidas. Sin embargo, los retos a los que ambos se enfrentan esta temporada son muy diferentes. El éxito o fracaso de ambos, dependerá de cómo mentalmente manejen esa olla a presión que significa correr en Ferrari.

"‘Nunca se es suficientemente consciente de lo que significa rendir bajo presión, hasta que se llega a Maranello". La frase la pronunció un conocido ingeniero que trabajó en Ferrari, que por cortesía prefiere guardar el anonimato. Su brillante trayectoria profesional antes y después de trabajar en el equipo italiano hacía preguntar qué falló para que fracasara durante el periodo que estuvo trabajando con la Scuderia. La respuesta fue simple y demoledora: ‘Sucumbí a la presión’. Si esto ocurre a un ingeniero, qué decir entonces de la presión que recae sobre los pilotos. Nada de lo sufrido anteriormente por cualquiera de ellos en su carrera deportiva o en otros equipos de la Fórmula 1, será medianamente comparable a la exigencia mental que supone vestir de rojo.

Analizando el historial de triunfos y fracasos de diversos pilotos que han pasado por Ferrari, se repite en el caso de los segundos un historial de desencuentros, promesas incumplidas o decepciones, fruto de haber digerido mal la presión de pilotar para el legendario equipo italiano. Porque Ferrari, no es un equipo como cualquier otro. Es el de más seguidores del planeta, en cualquier encuesta se declaran seguidores de Ferrari más aficionados que los del resto de equipos combinados. En Italia es algo similar a una religión. Lo que pasa en Ferrari es cuestión de Estado, por lo que cada vez que un Ferrari sale a pista cada acción de sus pilotos es mirada con lupa y juzgada desde la crítica más cruel al amor más irracional. Este es el escenario que espera este año a Leclerc y Sainz. Ambos pilotos, para sobrevivir, tendrán que manejar muy bien esa presión.

La receta para Leclerc

Leclerc parte con la vitola de líder del equipo. Después de dos temporadas donde los galones de jefe recaían en Sebastian Vettel, ahora no tendrá donde esconderse cuando las cosas vengan mal dadas. Ya no serán tolerados errores clamorosos como el cometido el año pasado en el Gran Premio de Austria, donde provocó un accidente en la primera vuelta que dejó fuera de su carrera su coche y el de Vettel. Antes quedaba siempre un pequeño salvoconducto de juventud, de su condición de escudero, etc. Todo eso se acabó: Leclerc ahora es el abanderado del cavallino y veremos a ver, en esta nueva situación a la que se enfrenta, si crece como piloto, o por el contrario se desinfla.

La opinión de Javier Bonilla, psicólogo deportivo, es clara sobre cómo debe de afrontar el monegasco su nueva situación para que no le sucedan los mismos problemas, que deslucieron tanto la trayectoria final de Vettel en Ferrari: "Todo dependerá de cómo sea capaz de enfocarlo. Si lo enfoca como un reto y todas las piedras que aparezcan en el camino las identifica como reto, eso hará que su motivación vaya a más. Por el contrario, si los fallos, las críticas, incluso lo bien que lo pueda estar haciéndolo Carlos Sainz en el otro coche, su enfoque cognitivo lo interpretará como amenaza, la bola de la desconfianza se irá haciendo más grande’.

Bonilla, da también una receta a Leclerc, sobre cómo afrontar todos los comentarios que va a recibir al convertirse en el portador de las esperanzas de los Ferraristas. De forma especial, en el apartado de las críticas por parte de la a menudo implacable prensa italiana. "Creo que es necesario, que haga una especie de ‘campana de gaus’ con todos los comentarios, descartando tanto los elogios exagerados como aquellas críticas sin fundamento, cuyo único objetivo es hacer daño. Es una cuestión fundamentalmente de contextualizar y centrarse en aquello que depende de él y relativizar todo aquello que está fuera de su control".

Un reto monumental para Sainz

En lo que a Carlos Sainz respecta, el reto es diferente pero no por ello menor. El madrileño se enfrenta de tú a tú con un piloto unánimemente reconocido como de los más rápidos del planeta. Llega al equipo italiano en el nadir de su competitividad de los últimos 30 años, y debe demostrar que no llega para ser un escudero, sino un candidato a campeón del mundo. Está por ver lo que diga el crono, pero Carlos Sainz, tiene a su favor algo muy importante para triunfar en Ferrari: ha demostrado a lo largo de su carrera que bajo presión es cuando ofrece su mejor versión, cuando más cuestionada está su figura, siempre emerge desmintiendo a sus escépticos.

El propio Carlos Sainz padre, un piloto que siempre fue poco dado a la emoción excesiva, reconoce incluso que su hijo es aún más frio que él, que en momentos de tensión, sabe mantener la calma y ser fuerte mentalmente. En Ferrari viene mejor que en ningún otro equipo el no alterarse, cuando te vienen a ‘pinchar’. Como lo hacía Carlos Reutemann cuando, antes las presiones de Mauro Forghieri dudando de su capacidad de ir rápido, le contestaba: ‘Yo no puedo hacer eso’ . El mítico ingeniero italiano acabó aprendiendo que para sacar lo mejor del argentino la solución no era provocarlo, porque la frialdad de ´Lole’ iba a parar siempre aquel juego en seco.

Javier Bonilla, que ha trabajado con muchos pilotos de competición, cree que Sainz debe aprovechar muy bien esa virtud de mantener la calma en situaciones de estrés. "Cuanto mas dominas la ansiedad -argumenta el psicólogo-, menos permites que te desborden las emociones, te permite concentrarte mejor, cuanto mas trabajes el blindaje mas cerca estás de alcanzar el ‘flow’ necesario, donde todo empieza a salir. Sin embargo, blindaje no significa introversión o desconectar del entorno, sino girarlo hacia tu objetivo".

Ferrari es similar a un polvorín, con tensiones siempre a punto de ebullición. Personalidades como la de Sainz Jr. son ideales para entornos así. Y si, es cierto que los tifosi se enamoran de personalidades exuberantes como en el pasado fueron ‘Il Leone’ Nigel Mansell o ‘Il siciliano’ Jean Alesi, al final, el secreto del amor está con quien trae a Maranello los triunfos. Y Carlos Sainz tiene todo para ser ese portador de sueños ferraristas.

Carlos Sainz Fórmula 1 Charles Leclerc