Consejos para enfriar una casa sin tener aire acondicionado
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remedios contra el 'caloret'

Consejos para enfriar una casa sin tener aire acondicionado

En este periodo del año, sobrevivir en un hogar caluroso puede convertirse en toda una hazaña. Por suerte, existen ciertos remedios que pueden ayudarte a sobrellevar el calor estival

Foto: Consejos para enfriar una casa sin aire acondicionado (iStock)
Consejos para enfriar una casa sin aire acondicionado (iStock)

Ninguna casa es perfecta en cuanto a temperatura ambiental se refiere. Por ejemplo, aquellas a las que el sol no suele dar en todo el día suelen ser frías y oscuras (lo cual es una ventaja en verano), mientras que en el otro lado de la balanza, aunque se agradece en invierno, hay ciertas casas que pueden convertirse en verdaderos hornos al llegar la temporada estival. Como lo que nos interesa en el periodo actual es luchar contra el calor de la mejor forma posible, muchas personas han instalado, instalan o lo están haciendo en estos precisos momentos un aire acondicionado para poder combatir las altas temperaturas.

Pero quizá tú no seas un fan de estos aparatos. Puede que se deba a que los culpas de los molestos resfriados en verano o porque consideras que producen un impacto negativo en el medio ambiente. Si es así, tienes razón: su instalación masiva tendrá un coste energético muy elevado que, al paso que va el desarrollo de las energías renovables, implicará a la fuerza un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Se trata, por tanto, de un círculo vicioso: aumenta la temperatura por lo que nos vemos obligados a aumentar el uso del aire acondicionado que a su vez aumenta la temperatura...

Mantén apagados los electrodomésticos durante el día, riega las plantas por la noche y baja las persianas en las horas más calurosas

¿Hay esperanza para ti si vives en una ciudad excesivamente calurosa, como pueden ser los casos de Sevilla, Madrid o Córdoba? ¿Significa que tendrás que acostumbrarte a ser una masa sudada que no puede moverse de la bañera (o piscina, con suerte) entre los meses de junio y agosto? Por supuesto que no. Igual que nos hemos acostumbrado a viajar con GPS en lugar de con mapas, el aire acondicionado ha supuesto una gran comodidad en nuestra vida, pero se puede vivir sin él. Si buscas enfriar tu casa ahora que el verano ha llegado a su punto más álgido, te damos algunas ideas.

Baja las persianas, cierra las puertas

Tener las ventanas abiertas de par en par, al igual que las persianas, es un error de principiante. Especialmente en las horas más calurosas del día. Con las ventanas abiertas, el aire caliente entra en casa, por lo que la recomendación es que las mantengas cerradas durante las primeras horas. Conforme se vaya aproximando el mediodía (cuando el sol pega más fuerte), ábrelas y baja las persianas para que la luz (y, por tanto, también el calor) no se cuele en tu casa. Cuando caiga el sol vuelve a abrir las ventanas y sube las persianas, así entrará un poco de aire fresco.

La instalación masiva de aparatos de aire acondicionado supondrá un coste energético muy elevado

Aunque pueda parecer una tontería, las puertas también juegan un papel importante en el calor que pueda tener tu casa. Si las mantienes cerradas, evitarás que el aire caliente circule por toda la casa.

Ventiladores con hielo

Puede que no tengas aire acondicionado, pero lo más seguro es que cuentes con ventiladores. Si quieres que surtan más efecto, coloca delante de ellos un recipiente con sal (gruesa) y hielo. Te garantizamos que el aire que pase a través de ellos será mucho más fresco.

Moja las cortinas y friega el suelo

El primero es un clásico remedio de nuestros abuelos, pero siempre funciona. No hace falta que las metas en la ducha, mójalas un poco con un rociador y el aire que entre se enfriará (aunque recuerda que, según la hora, debes mantener las ventanas cerradas o las persianas bajadas). De igual manera, pasa la fregona con agua fresca, así bajarás la temperatura de tu hogar.

No uses electrodomésticos durante el día

Evítalos, a no ser que sean imprescindibles. Especialmente aquellos que puedan aportar mucho calor, como el horno o la plancha, porque si no el calor será verdaderamente insoportable.

Y por la noche...

La noche puede ser difícil en una casa muy calurosa, porque quedarse dormido se convierte en una misión imposible. Por suerte, hay algunos trucos que puedes seguir para refrescarte (además, si has estado siguiendo los puntos anteriores, probablemente tu hogar no estará tan caliente), por ejemplo, riega las plantas por la noche, mójate con agua fría antes de meterte en la cama y procura usar sábanas frescas.

Foto: Regular la temperatura adecuada es clave

El truco para que estas últimas se mantengan así es retirándolas durante el día y dejándolas en la habitación más fría de la casa, después, cuando te vayas a dormir, colócalas en la cama de nuevo. Así evitarás despertarte sudando y pegado a ellas.

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