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Adiós al cuaderno de cálculo, hola a unas nuevas matemáticas

Romina Vallés

Tres ingenieros han ideado una propuesta para que los niños entiendan las mates con lógica y creatividad en vez de memorizar conceptos

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a solución a la resta 42-15 no deja discusión posible pero sí la forma de lograr ese resultado. Aparte del convencional, el del cuadernillo de cálculo y el libro de texto de toda la vida (sí, el de hace más de cien años), tendría que haber otra forma menos mecanizada y basada en memorizar, que sea más eficiente para que los niños y niñas, además de restar, entendieran el porqué de esa operación.

Esto fue lo que pensaron tres jóvenes ingenieros, dos de Caminos y uno Informático, que ideaban actividades extraescolares para simplificar el aprendizaje de las matemáticas al ver que algo no acababa de funcionar. En el último Informe Pisa —que evalúa las competencias de los estudiantes de 15 años de la OCDE cada tres años— España perdió cinco puntos en Matemáticas respecto a 2016 (de 486 a 481 puntos) y obtuvo su peor resultado en Ciencias (de 493 a 483).

Los ingenieros Andreu, Isaac y Álex utilizaban juegos y pruebas con objetos para explicar las matemáticas. Los alumnos aprendían y las escuelas, viendo el resultado, les pidieron ir más allá. Entonces sumaron a su proyecto Innovamat el saber de varios expertos en didáctica: Laura, Cecilia y David, este último profesor emérito de la Universidad Autónoma de Barcelona. En 2017 desarrollaron una propuesta para primero de Primaria y empezaron a llamar a la puerta de las escuelas con su libreta de explicaciones bajo el brazo.

En septiembre de ese año, trece centros adoptaron la propuesta. Un año después, empezaron a desarrollar una aplicación complementaria. Con el confinamiento por el covid-19 el proceso se aceleró y acabaron de vestir su nueva ‘app’ llamada Bmath. Durante esos cuatro meses de encierro en casa 110.000 alumnos descargaron la ‘app’ para seguir con sus lecciones. Este próximo curso más de 600 escuelas en toda España utilizarán su propuesta curricular. Un crecimiento exponencial, para el que cuenta con el apoyo de Banco Santander, que les ha permitido ampliar la empresa hasta los 78 trabajadores.

“En la sociedad tecnológica actual, el conocimiento de las matemáticas es tan importante como dominar el inglés”

Pensada para niños de 3 a 12 años, no es solo para uso en los centros escolares. Está también orientada al ámbito familiar, ya sea en grupo o individualmente, ya que incorpora un algoritmo que se adapta al ritmo de aprendizaje de cada alumno. “Lo que queremos es cambiar la percepción que tenemos en general de las matemáticas, descubrir que, en la sociedad tecnológica actual, el conocimiento de estas es tan importante como dominar el inglés. Queremos acabar con los ‘niños calculadora’”, explica Isaac Sayol, jefe de producto de Bmath.

Las operaciones matemáticas se resuelven moviendo en la pantalla elementos digitales que emulan a esos objetos materiales que se tocaron en clase, como barritas o cubos. “El método se basa en trabajar en clase con objetos físicos tres días por semana y uno con la ‘app’. En casa, con veinte minutos al día, es suficiente”. Esta duración se regula automáticamente para evitar el abuso del tiempo en pantalla. La familia recibe un informe diario que le muestra el progreso de la sesión de su hijo y el histórico de aprendizaje.

Volvamos a la operación matemática con la que comenzaba este artículo. Si queremos restar de una forma diferente 42-15, no significa que no debamos aprender a restar, solo hay que intentar desmecanizar el método. “Lo primero que hacemos es representar los números con materiales que se pueden tocar. El 42 son 4 barritas de 10 y 2 cubitos para las unidades”, explica Laura Morera, responsable de la parte didáctica. “Como a 2 no le podemos restar 5, cogemos una barrita de 10 y la separamos en las 10 unidades que contiene. Ahora el 42 se ha transformado en 30 + 12 y ya podemos restar sin problemas. Al 30 le quitamos 10 (1 barrita) y al 12 le quitamos 5 y nos quedan 27”.

Los juegos y retos ocupan una parte importante en la ‘app’ “porque hablan a los niños en su idioma”

Su objetivo, dicen, es alejarse de esa hoja de operaciones infinita con la que acabábamos aborreciendo las matemáticas y dar estrategias a los más pequeños para hacer frente al futuro incierto al que un día deberán enfrentarse. La lógica, la creatividad y la capacidad de comunicarse, unidas a una buena base de contenidos, son el fondo de BMath. La forma pasa por aprender tocando materiales y formas, para después ir a lo digital, donde la tablet se transforma en un “cuadernillo mágico de cálculo”. Los juegos y retos ocupan una parte importante en la ‘app’ "porque hablan a los niños en su idioma", dice Sayol.

Bmath, disponible en castellano, inglés, catalán y en septiembre, en euskera, es una apuesta decidida para actualizar la forma de aprendizaje que sigue basada en la de hace décadas. “Yo estudié de una manera muy tradicional y, de hecho, hice matemáticas para ser profesora y enseñar las matemáticas de otra manera”, reflexiona Morera sobre su implicación en este proyecto.

El Confidencial, en colaboración con Banco Santander, tiene como principal objetivo dar a conocer los proyectos de personas que transforman la sociedad e impulsan el progreso.

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