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Ingenieros y psiquiatras unen fuerzas al servicio de la salud mental

Rocío Romero

A través de inteligencia artificial, eB2 monitoriza al paciente para que el médico pueda actuar si su comportamiento se descontrola

S

egún la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada cuatro personas padece un trastorno mental a lo largo de su vida pero entre el 35% y el 50% no recibe ningún tratamiento o no es el adecuado. El tiempo de espera entre consultas médicas puede acentuar este problema, dejando en el aire tratamientos para el paciente que podrían ser eficaces.

Para abordar este tema, la inteligencia artificial (IA) vuelve a jugar un papel esencial. La empresa eB2 (Evidence Based Behavior) ha desarrollado un método basándose en la IA con la ayuda de los psiquiatras. El trabajo conjunto de ambos equipos ha permitido crear una aplicación para móviles que ofrece información de los pacientes en tiempo real, desde movimientos y actividades sociales hasta patrones del sueño. “Definimos cómo está una persona y cómo evoluciona. En el caso de un enfermo de salud mental, podemos ofrecer ese registro al psiquiatra o al terapeuta para que sepa cómo ha estado su paciente; pero también al usuario, para que aprenda a identificar sus síntomas y a gestionar su desarrollo emocional”, explica Antonio Artés, CEO y fundador del grupo.

En otras palabras, para el usuario la ‘app’ es una especie de asistente: interactúa con él, le acompaña en su día a día, conoce su comportamiento a través de tecnologías de IA y le ofrece ayuda cuando la necesita. Y para el terapeuta, es una herramienta de apoyo: a través de los datos puede detectar puntos de inestabilidad en tiempo real y ponerse en contacto con el paciente si lo considera oportuno; o analizar estos comportamientos con él en la siguiente consulta.

Pero en un momento en el que el desgaste laboral toma impulso en forma de estrés, ansiedad y depresión, el proyecto también se orienta a la prevención. “Puede servir a nivel de grandes organizaciones, departamentos de recursos humanos, universidades o, incluso, a nivel personal”, explica Ana Hernando, directora financiera y de operaciones. El método es el mismo. En base a su comportamiento, proporciona consejos o alternativas al trabajador. En este caso, “podríamos, en un momento dado, aconsejarle que hable con el psicólogo de la empresa, por ejemplo”. También cuenta con una biblioteca de soluciones posibles o servicio de prevención de riesgos laborales: cursos de gestión del teletrabajo, del estrés, etc.

En este contexto, para eB2 la privacidad es primordial. El primer control es precisamente ese, especificar qué datos cede a la ‘app’, que puede recoger información por varias vías como Facebook, Instagram, pulseras, relojes inteligentes… “Garantizamos al usuario que estos datos, en principio, son solo para él, y a partir de ahí puede decidir a quién concede el permiso de acceder a ellos. En caso de enfermedad mental al terapeuta o a algún familiar, por ejemplo”, aclara Artés.

De sensores de laboratorio al teléfono móvil

La empresa se fundó en 2017, pero el proyecto acumula a sus espaldas un largo camino de esfuerzo que arrancó hace 16 años, cuando Antonio Artés comenzó a colaborar con psiquiatras: “Todo se basaba en cuestionarios y entrevistas, no había ninguna medida objetiva, y esto les preocupaba”, explica. Así, poco a poco, el equipo comenzó a pensar en cómo poner ‘objetividad’ al comportamiento de una persona. “Empezamos con unos sensores que medían únicamente el movimiento; luego nos preguntamos si realmente somos o no predecibles y la posible relación con determinadas patologías mentales”.

La iniciativa se enmarcaba dentro de un proyecto de investigación impulsado por la Universidad Carlos III de Madrid. Alrededor de estos pilares fueron definiendo métodos de IA, hasta que cambiaron los sensores de laboratorio por un teléfono móvil. Así, tras muchas pruebas y desarrollo de algoritmos, dieron forma a esta idea. Al principio, como investigación científica para, más tarde, convertirlo en una empresa de tecnología: “Nos dimos cuenta de que esto iba más allá del ámbito académico”, señala Artés.

“Todo se basaba en cuestionarios y entrevistas, no había ninguna medida objetiva, y esto preocupaba a los psiquiatras”

Con apenas tres años de vida, eB2 va tomando forma, gracias, en otros, al apoyo financiero de Banco Santander en forma de préstamo. El grupo colabora con varios hospitales de Madrid y uno de los proyectos piloto ha comenzado su andadura de la mano de una clínica madrileña especializada en salud mental: “La prueba se está llevando a cabo en una unidad para trastorno bipolar. Con la información que recoge la ‘app’, el psiquiatra puede ponerse en contacto con el paciente de inmediato cuando detecta un cambio de comportamiento”.

“Los terapeutas tienen herramientas para ayudar a las personas con problemas, pero es mucho más sencillo ir acompañando a esa persona para que ese camino no sea tan tedioso que ayudarle cuando ya se ha pegado el batacazo”, matiza Juan José Campaña, director de tecnología y cofundador de eB2.

“Lo que queremos realmente es tener un impacto en la vida de las personas, poder ayudar”, afirma Artés. “Creemos que tenemos una tecnología muy potente con una sólida base tecnológica y científica. Nuestra ambición es entrar en el mercado español para luego expandirnos al exterior”, concluye.

El Confidencial, en colaboración con Banco Santander, tiene como principal objetivo dar a conocer los proyectos de personas que transforman la sociedad e impulsan el progreso.

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