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Controlar las células dormidas del cáncer para evitar recaídas

Natalia Lázaro Prevost

El doctor Héctor G. Palmer está desarrollando medicamentos para eliminar las células tumorales durmientes, responsables de la resistencia a los tratamientos y las recaídas

E

l cáncer "tiene la tendencia innata a sembrar unas semillas que le sirven de ahorro para volver a crecer en el futuro. Son células dormidas que se encuentran en estado de latencia, como si hibernasen. Son resistentes a todos los tratamientos convencionales disponibles y conservan toda la malignidad. Esto significa que, en circunstancias en las que el paciente está aparentemente curado, después de meses, años e incluso décadas son las responsables de las recaídas”.

Así explica el doctor Héctor G. Palmer, investigador principal del Grupo de Células Madre y Cáncer de Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO), uno de los principales hallazgos de su investigación, publicada este año en The Journal of Clinical Investigation. Si bien la lucha contra el cáncer mueve a gran parte de la comunidad científica, según el doctor, “el fenómeno de las células tumorales durmientes es un campo en la investigación del cáncer muy poco desarrollado. Los trabajos son muy recientes, escasos y centrados en la fase de metástasis”.

Por el contrario, el suyo es “el primer estudio que demuestra de una manera transversal que las células dormidas no solamente están presentes en la metástasis sino a lo largo de la enfermedad, en todas las fases del cáncer”, explica a El Confidencial. Sus datos acreditan que estas células son, por tanto, un fenómeno global. Identificado en diferentes tipos de cáncer como el de colon, mama, pulmón, glioblastoma o melanoma, entre otros.

Según Héctor G. Palmer, “la tecnología disponible a día de hoy no permite detectarlas por imagen. Esto significa que, aún cuando parece que el paciente se ha curado, siguen existiendo estas células resistentes capaces de volver a crecer”. En el caso de la metástasis, agrega, “por motivos aún desconocidos, en un momento determinado se despiertan y actúan como células madre, regenerando todo el tumor original y propagándose en nuevos órganos”.

“El estudio demuestra que las células dormidas están en la metástasis y a lo largo de la enfermedad”

Hasta la fecha, la mayoría de los fármacos frenan el crecimiento de los tumores matando a las células que proliferan y no aquellas que están dormidas. No obstante, la investigación del Grupo de Células Madre y Cáncer, llevada a cabo durante diez años, ha dado lugar al descubrimiento de una nueva diana terapéutica. Su método, pionero en el mundo, permite identificar estas células con una biopsia del paciente y aislarlas.

“Tratando de entender por qué estas células se quedaban dormidas identificamos varios factores fundamentales en este proceso. Uno de ellos es el factor epigenético TET2, que es relevante hasta el punto que su eliminación o bloqueo provoca la muerte de las células dormidas”, apunta Palmer. Estos hallazgos abren la puerta a nuevas posibilidades para el tratamiento del cáncer.

Nuevos medicamentos en desarrollo

Aunque la cura del cáncer sigue quedando muy lejos, el equipo de Héctor G. Palmer lleva dos años trabajando en el desarrollo de nuevos fármacos para modular la actividad de TET2 que permitirían cronificar la enfermedad. En concreto, tienen abiertas dos estrategias para fabricar dos tipos de medicamentos distintos que esperan empezar a probar con personas en 2021.

Por un lado, señala el doctor, “fármacos inhibidores de TET2, que bloquean su función permitiendo la eliminación de las células dormidas de los tumores y erradicando así la recaída del paciente”. Por otro, “fármacos activadores de TET2, que inducen a un estado de latencia aquellas células del cáncer que están dividiéndose y creciendo de forma muy descontrolada, agresiva, con el objetivo de frenar la progresión de la enfermedad”.

Los primeros serían beneficiosos para pacientes con cualquier tipo de cáncer; los segundos, serían especialmente beneficiosos para pacientes con mielodisplasia –una fase previa al cáncer, huérfana de tratamiento- y cáncer hematológico –leucemias, mielomas, etc.-. “En pacientes con un estado de la enfermedad muy avanzado nos interesa dormir las células para frenar la enfermedad. Posteriormente, si estuviese controlada, podríamos utilizar los fármacos inhibidores para destruirlas”.

El Confidencial, en colaboración con Banco Santander, tiene como principal objetivo dar a conocer los proyectos de personas que transforman la sociedad e impulsan el progreso.

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