La vivienda es, sin duda, una de las principales preocupaciones que reinan en las cabezas de la ciudadanía española. La incapacidad de una gran parte de la población para adquirir un bien inmueble es cada vez más creciente, especialmente en ciertos sectores como la juventud, desequilibrando el mercado de manera progresiva.
La subida irrefrenable de los precios en dicho mercado, al igual que en muchos otros, en comparación con los salarios actuales, impide a muchos usuarios de edad temprana reunir el dinero suficiente para llevar a cabo una inversión tan grande como la compra de una casa. Se trata de una situación que no da indicios de que vaya a cambiar a corto plazo.
Sobre ello se han pronunciado varios profesionales del sector a través de redes sociales, como es el caso de Sergio Gutiérrez. “Comprar una vivienda ahora supone una media de casi siete años de sueldo, en Madrid incluso doce años de sueldo. Esto es muy alto, especialmente si lo comparamos con los años ochenta, cuando comprar una vivienda suponía una media de unos tres años de sueldo, prácticamente la mitad”, apuntaba.
Diferencias generacionales
Con estos datos, el experto inmobiliario trataba de desmentir las voces que increpan a diversos jóvenes por la falta de privación de gastos prescindibles como motivo principal de la incapacidad de adquirir un hogar. Además, para reforzar su argumento, también atendía a las características que definen el ámbito del alquiler.
“Hoy los jóvenes no pueden pagar un alquiler. Ni pueden encontrarlo. Acaban compartiendo piso con desconocidos y pagando cantidades enormes de alquiler que no les permitirán comprar nunca. Los millennials sí se privaron de viajar, de restaurantes… Pero es que, en aquella época, todo eso tenía un precio desproporcionado y, sin estudios superiores, fueron capaces de comprar una vivienda, una segunda residencia y tener varios hijos. Y encima ahora cobran pensiones, en parte subvencionadas de los que dicen que no se privan de nada”, puntualiza en el vídeo.
La situación entre ambas generaciones es muy diferente, en la que el mercado responde a unas propiedades muy alejadas de aquellos días. Tratar de emplear estos argumentos sin tener en cuenta todo lo que envuelve el contexto económico y social actual puede privarnos de ver la realidad desde un punto de vista más meticuloso.
La vivienda es, sin duda, una de las principales preocupaciones que reinan en las cabezas de la ciudadanía española. La incapacidad de una gran parte de la población para adquirir un bien inmueble es cada vez más creciente, especialmente en ciertos sectores como la juventud, desequilibrando el mercado de manera progresiva.