El remoto pueblo de Cantabria donde se vende una antigua cuadra por solo 12.000 euros: en una finca rodeada de bosques de hayas
En un enclave rural y poco habitado, una antigua construcción ha salido a la venta por una cantidad inusual, convirtiéndose en una oportunidad llamativa para quienes buscan rehabilitar un inmueble en plena naturaleza
Vista panorámica de un pequeño núcleo rural de la comarca de Saja-Nansa (Cantabria), enclavado en el curso alto del río Nansa. (Guía Repsol)
Comprar vivienda en Cantabria se ha convertido en una carrera cuesta arriba para muchos compradores, con precios que no dejan de crecer. Sin embargo, en uno de los valles más aislados del norte de España emerge una oportunidad que rompe con todas las previsiones del mercado inmobiliario actual.
Lejos del ruido de las grandes ciudades y de los municipios costeros más cotizados, Polaciones se presenta como una excepción llamativa. Este municipio de la comarca de Saja-Nansa alberga una antigua cuadra en venta por solo 12.000 euros, una cifra que contrasta con el precio medio del metro cuadrado en Cantabria, que que ronda los 2.099 euros, según Idealista. En localidades como Santander alcanza los 2.939 euros, en Castro-Urdiales los 2.693 euros y en enclaves turísticos como Noja o Ribamontán al Mar supera incluso los 3.000 euros por metro cuadrado.
Un refugio entre montañas y naturaleza
Situado en el curso alto del río Nansa, a 104 kilómetros de Santander, Polaciones destaca por su carácter remoto y su entorno natural. Se trata de un territorio montañoso, con alturas que superan los 2.000 metros, donde la vida rural sigue marcando el ritmo del día a día. Localidades como Cotillos, a más de 1.100 metros de altitud, reflejan ese aislamiento que hoy se convierte en atractivo.
El municipio forma parte de un enclave de gran valor ecológico, con espacios como los hayedos de Uznayo o el robledal de Cueto Cucón. Además, su cercanía al Parque Nacional del Saja-Besaya refuerza su interés paisajístico, en un entorno donde aún se han registrado ejemplares de oso pardo cantábrico. A ello se suma una tradición ganadera muy arraigada, con protagonismo del ganado tudanco.
Vista de Lombraña, capital del municipio de Polaciones, un pequeño núcleo rural enclavado en el corazón del valle del Nansa. (Ayuntamiento de Polaciones)
Así es la cuadra en venta por 12.000 euros
El inmueble que ha despertado el interés de potenciales compradores es una antigua cuadra-pajar construida en 1922. Se vende la mitad del edificio, con una superficie de 106 metros cuadrados distribuidos en dos plantas. La otra mitad pertenece a otros propietarios, que también contemplan su venta.
La propiedad requiere una rehabilitación integral, aunque conserva elementos estructurales aprovechables como vigas de madera en buen estado y muros de piedra. Se encuentra dentro de una finca de 5.597 metros cuadrados, rodeada de hayas, robles y avellanos, un entorno natural que refuerza su atractivo para quienes buscan un proyecto rural o una segunda residencia alejada de núcleos urbanos.
Antigua cuadra de piedra en Polaciones (Cantabria), construida en 1922 y actualmente en venta para rehabilitar. (Idealista)
En un contexto marcado por la subida generalizada del precio de la vivienda, casos como el de Polaciones evidencian que todavía existen oportunidades en zonas rurales. Municipios como este, tradicionalmente aislados, comienzan a captar la atención de quienes priorizan la tranquilidad, el contacto con la naturaleza y la posibilidad de rehabilitar inmuebles con historia.
Comprar vivienda en Cantabria se ha convertido en una carrera cuesta arriba para muchos compradores, con precios que no dejan de crecer. Sin embargo, en uno de los valles más aislados del norte de España emerge una oportunidad que rompe con todas las previsiones del mercado inmobiliario actual.