La calefacción central es uno de los servicios más importantes dentro de las comunidades de vecinos. Pero este servicio puede generar conflictos entre los propietarios. En muchos edificios se lleva tiempo planteando eliminar estos sistemas centrales.
En algunos casos se puede deber a que una caldera es muy antigua, genera problemas con la combustión y es necesario el cambio de combustible, o bien la comunidad quiere incorporar una nueva infraestructura para la mejora de la eficiencia energética.
Cuando en una comunidad hay una caldera de carbón o gasoil y se quiere cambiar por otro sistema de combustión más avanzado, manteniendo la misma caldera, se tiene en cuenta el artículo 17.7 de la Ley de Propiedad Horizontal, que dice textualmente "Para la validez de los demás acuerdos bastará el voto de la mayoría del total de los propietarios que, a su vez, representen la mayoría de las cuotas de participación. En segunda convocatoria serán válidos los acuerdos por la mayoría de los asistentes, siempre que ésta represente, a su vez, más de la mitad del valor de las cuotas de los presentes".
En cambio, para suprimir la calefacción central en una comunidad de propietarios basta con el acuerdo de la doble mayoría de tres quintas partes del total de propietarios y de coeficientes, así lo recoge el artículo 17.3 de la Ley de Propiedad Horizontal. "El establecimiento o supresión de los servicios de portería, conserjería, vigilancia u otros servicios comunes de interés general, supongan o no modificación del título constitutivo o de los estatutos, requerirán el voto favorable de las tres quintas partes del total de los propietarios que, a su vez, representen las tres quintas partes de las cuotas de participación".
Este acuerdo de suprimir la calefacción central obliga a todos los propietarios, incluso a los que voten en contra que también tendrán que sufragar los gastos que lleve consigo el desmontaje de la instalación.
La calefacción central es uno de los servicios más importantes dentro de las comunidades de vecinos. Pero este servicio puede generar conflictos entre los propietarios. En muchos edificios se lleva tiempo planteando eliminar estos sistemas centrales.