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Operación salvar el Teatro Pavón de la especulación
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EL 50% PERTENECE A OLIVER GARCÍA LEO

Operación salvar el Teatro Pavón de la especulación

Pero Maya, propietario del 50% del teatro, intuye una operación de especulación inmobiliaria de su nuevo socio, Oliver García Leo, quien compró el otro 50% por 2,1 millones

Foto: Fachada del Teatro Pavón. (Google Maps)
Fachada del Teatro Pavón. (Google Maps)
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La cita tuvo lugar el pasado 28 de enero en el lujoso Four Seasons de Madrid. A un lado de la mesa, Pepe Maya, dueño de la mitad del Teatro Pavón, quien acudió al encuentro acompañado de un amigo personal. Al otro lado de la mesa, Oliver García Leo, dueño del otro 50% del teatro, acompañado a su vez de otra persona, Julián Félix Serrano, a quien Maya identifica como uno de los procesados del caso Guateque, una red de corrupción interna en el Ayuntamiento de Madrid durante la época de Alberto Ruiz-Gallardón.

De aquel encuentro, el actor, director y productor de teatro salió intranquilo. "¿Qué querrá hacer un carnicero con un teatro?". A principios de enero, como reveló 'elDiario.es', Oliver García Leo, a través de la sociedad Carnes del Bierzo León, compraba a Amaya Curieses, socia de Maya, su 50% del Teatro Pavón por 2,1 millones de euros. ¿Por qué querría una compañía aparentemente dedicada al negocio cárnico comprar un teatro en el centro de Madrid? "Quiere hacer en el Teatro Pavón un centro importante dedicado a la cultura", aseguraba a ese diario Curieses.

Pero Maya no se fía e intuye una operación de especulación inmobiliaria y una operación de desgaste contra él. Y es que, de aquel encuentro en el Four Season, salió con la mosca detrás de la oreja.

Oliver García Leo compró el 50% del teatro por 2,1 millones a través de Carnes del Bierzo León

"Antes de nuestro encuentro, por correo electrónico, Oliver me dijo que quería 'pisar' el teatro y, una vez reunidos en el Four Seasons, él y Julián me dijeron que apostaban por la cultura legal. ¿A qué se referían exactamente? No lo sé. Les pregunté cuál había sido la última obra de teatro que había visto. Y no me supieron contestar", relata a El Confidencial desde una cafetería frente al mítico teatro. "En ningún momento me dijeron que quisieran comprar mi parte del teatro, que es el sueño de mi vida. Pero sospecho que quieren apartarme de la administración de la compañía y así poder tomar ellos las riendas del teatro y hacer luego lo que quieran con él". Si eso sucede, Maya está dispuesto a luchar.

"David contra Goliat. El teatro es de la ciudad, de los madrileños", asegura.

Un siglo de historia, símbolo de Lavapiés

El Teatro Pavón se levanta en el barrio de Lavapiés, en el número 9 de la calle Embajadores, junto a la Plaza del Cascorro, en pleno centro histórico de la ciudad. Es obra del arquitecto Teodoro Anasagasti —que hizo realidad el sueño de la empresaria Francisca Pavón y Martos—, uno de los grandes arquitectos madrileños del primer tercio del siglo XX y autor también del Real Cinema, el Monumental, el Fuencarral o los ya desaparecidos Martín y Lavapiés.

Una de las señas de identidad del teatro es su estilo, 'art déco' que, junto con su torre con el reloj, se convirtió en todo un símbolo del barrio.

Construido entre 1924 y 1925, el edificio cuenta con una protección estructural y, según la información disponible del Ayuntamiento de Madrid, "es obligatorio mantener el uso de teatro porque se considera una actividad prioritaria para la vida cultural de la ciudad y del Centro Histórico", si bien, "será viable, el cambio de uso de teatro a cine, siempre que se realice sin necesidad de obras que transformen las características de la sala".

placeholder Teatro Pavón. (Marta Gutierres Abad)
Teatro Pavón. (Marta Gutierres Abad)

Un uso, el de cine, que ya tuvo durante la posguerra, cuando fue reformado para este fin, cambiando radicalmente su aspecto al cubrirse su fachada con cemento.

A pesar de ello, Pepe Maya no se fía. Sus recelos han ido en aumento a medida que ha indagado sobre su nuevo socio. Una sencilla búsqueda en internet le descubre los otros negocios inmobiliarios de Oliver García Leo en el centro de Madrid. Administrador de casi un centenar de empresas, según el Registro Mercantil, y cuya actividad no se dedica, precisamente, a temas cárnicos.

De hecho, el inmobiliario ocupa un lugar muy destacado en sus empresas. También en los medios de comunicación. En su búsqueda por internet, Pepe Maya descubre, por ejemplo, que, a través de Palcok 2002, una firma de intermediación financiera propiedad de los hermanos Alberto y Pedro Cortina Koplowitz, dos de los hijos de Alberto Cortina y Alicia Koplowitz, ha comprado varios edificios en el centro de la ciudad: un edificio de Malasaña, varios pisos en San Bernardo y varios inmuebles en las calles Miguel Servet (Lavapiés), Pasaje de Pradillo (Prosperidad), San Pedro y León (en el distrito Centro), en la plaza de Santa Ana (Huertas), en Prim (Chueca) y en Bravo Murillo.

Una extensa cartera inmobiliaria que se ha ido ampliando en los últimos años, siempre con Oliver García Leo como telón de fondo y con activos en el centro de la ciudad. Hacia la calle Orellana 1, en Alonso Martínez, y hasta la mismísima Puerta del Sol, donde levantarán pisos turísticos. Todas estas operaciones alimentan las sospechas de Maya.

La aventura cultural en el Teatro Pavón, sin embargo, se realiza al margen de los hermanos Cortina Koplowitz, ya que la inversión de Carnes del Bierzo León, dedicada sorprendentemente no solo al comercio al por menor de carnes, sino también al alquiler de bienes inmobiliarios tal y como consta en el registro, nada tiene que ver con los hijos de Alberto Cortina ni de Alicia Koplowitz.

Pepe Maya teme que el Teatro Pavón se convierta en otra operación de especulación inmobiliaria

Sin embargo, el actor teme que el Teatro Pavón se convierta en otra operación de especulación inmobiliaria más en la lista de García Leo. De hecho, desconfía de las verdaderas intenciones del empresario inmobiliario Julián Félix Serrano Sierra, "socio de García Leo en la compra del teatro" e implicado en una de las mayores trama de corrupción municipal en Madrid.

Y es que, en apariencia, Julián Félix Serrano Sierra nada tiene que ver con Carnes del Bierzo León. Pero sí con Oliver García Leo. De hecho, el Registro Mercantil muestra varios vínculos empresariales entre ellos.

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placeholder Fotografía de archivo del interior del bar del teatro.
Fotografía de archivo del interior del bar del teatro.

Jegarvillas, una empresa dedicada a la gestión y administración de la propiedad inmobiliaria, fundada hace medio siglo, cuenta con el mismo domicilio social que Carnes del Bierzo León en Las Rozas, así como el mismo 'e-mail' corporativo. Esta compañía está actualmente en liquidación. En ella, Julián Félix Serrano aparece como gerente, director y responsable comercial y financiero, mientras que Oliver García Leo, como liquidador.

También aparecen relacionados a través de E S J SL, también en liquidación. Esta empresa se dedicaba a la construcción, y en ella figuraban como administrador y apoderado. En Estudio División Ribera, ambos aparecen como administradores mancomunados. Dedicada también a la gestión y administración de la propiedad inmobiliaria, está activa. El mismo domicilio social y el mismo correo electrónico corporativo que Carnes del Bierzo León.

"No pude comprar el 50% del teatro"

¿Por qué no intentó Pepe Maya hacerse con la propiedad del teatro cuando su socia vendió?, ¿no tenía derecho a ejercer su derecho de tanteo y retracto sobre el 50% del teatro? Sí lo tenía, pero no lo pudo ejecutar, asegura a El Confidencial.

"El verano pasado recibí una notificación de compra en la que Cárnicas del Bierzo me comunicaba su intención de hacerse con el 50% del teatro. Aquella notificación no estaba en forma y mi abogado la rechazó. Tres meses después, en noviembre, recibí otra para que ejerciera mi derecho de tanteo y retracto. A partir de ese momento, me asesoré y empecé a llamar a todas las puertas para conseguir financiación y poder comprar el 50%. Llegué a un acuerdo con un intermediario financiero, pero, el día que debía firmarse la operación, simplemente, no apareció en la notaría", asegura.

placeholder Foto de archivo (i) del aspecto que presentaba el teatro y foto actual (d).
Foto de archivo (i) del aspecto que presentaba el teatro y foto actual (d).

Reprocha a su antigua socia que lleve intentando vender su parte en el teatro desde 2019, pero nunca le ofreciera directamente a él la posibilidad de comprarlo y está convencido de que el plante del intermediario fue el comienzo de una operación de desgaste que, en su opinión, "persigue que deje la administración del teatro o malvenda mi parte en él. Pero ya no tengo nada que perder y estoy dispuesto a luchar. Además, el teatro es de la ciudad, de los madrileños y quiero que siga siendo así".

Maya y Curieses se hicieron con el emblemático teatro en 1999. El edificio se encontraba completamente en ruinas y abandonado, y la idea de ambos era devolverlo a la vida para dar voz a los clásicos del teatro español de la misma manera que Londres hacía con los clásicos ingleses. Aquel sueño nunca llegó a cumplirse. El teatro fue completamente rehabilitado y reformado. Incluso un consorcio formado por la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid llegaron a invertir unos 35 millones en recuperar su fachada original.

La Compañía Nacional de Teatro Clásico instaló en él su sede durante casi 14 años y en 2016 entró la compañía Kamikaze, que bajó el telón del Teatro Pavón en enero de 2021 tras múltiples problemas económicos. Varios meses después, en septiembre de ese mismo año, Pepe Maya lo puso de nuevo en funcionamiento con la idea, ahora sí, de dar forma a su sueño inicial.

placeholder Detalle del reloj del teatro. (Ministerio de Cultura)
Detalle del reloj del teatro. (Ministerio de Cultura)

Sobre el mismo escenario que en los años 20 y 30 pisó la actriz Celia Gámez o la Niña de los Peines, el telón ha vuelto a levantarse de la mano de Pepe Maya y de una productora de reciente creación bautizada como Vértigo 360. En septiembre de 2021, el teatro volvió a abrir sus puertas con el festival Flamenco Pavón, una iniciativa personal de Maya, que atrajo artistas de la talla de Antonio Canales, Lole Montoya o Mayte Martín.

En la actualidad, acoge el musical 'Capullas' y, entre sus planes, Pepe Maya aspira a poner en marcha una escuela de teatro clásico, además de una orquesta joven, llevar a los músicos de la calle a su escenario y realizar encuentros con poetas, con especial énfasis en los clásicos del siglo de oro español.

Y aguantar hasta el final.

La cita tuvo lugar el pasado 28 de enero en el lujoso Four Seasons de Madrid. A un lado de la mesa, Pepe Maya, dueño de la mitad del Teatro Pavón, quien acudió al encuentro acompañado de un amigo personal. Al otro lado de la mesa, Oliver García Leo, dueño del otro 50% del teatro, acompañado a su vez de otra persona, Julián Félix Serrano, a quien Maya identifica como uno de los procesados del caso Guateque, una red de corrupción interna en el Ayuntamiento de Madrid durante la época de Alberto Ruiz-Gallardón.

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