Tres espigas, dos muertos y una subasta: la turbia historia del hotel que se vende por 1€
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EN EL VALLE DEL TIÉTAR, TOLEDO

Tres espigas, dos muertos y una subasta: la turbia historia del hotel que se vende por 1€

Un hotel rural ha terminado subastándose de forma extrajudicial. La empresa acabó colapsando hace unos meses. Está tasado en 617.000 euros, pero aún no hay pujas

Foto: Entrada al complejo rural de El Tejarejo. (Cedida)
Entrada al complejo rural de El Tejarejo. (Cedida)

"¿Se refiere al hotel El Tejarejo?", responde el encargado de unos bungalós de La Adrada, cercanos a este hotel de la sierra de Gredos. "Han tenido problemas...".

La temporada estival para los hoteles rurales de esta zona límite entre Ávila y Toledo no ha sido tan buena como el año pasado, cuando el turismo de proximidad a que la pandemia obligaba les benefició mucho, pero tampoco un descalabro. "Tras la desescalada, se nos dio mucho mejor", abunda. "Este no ha estado mal, pero claramente la gente este verano ha preferido destinos de playa", explica.

En resumen, existen razones más allá del covid-19 para que, desde hace pocos días, El Tejarejo se subaste extrajudicialmente por el módico precio de salida de un euro, medida tomada por el administrador concursal de la propiedad después de que la empresa que lo posee se declarara en disolución hace unos meses. Es decir, no hay letra pequeña, deudas o gastos de IBI: si hubiere un único pujador que pusiera un euro, el hotel tasado en 617.000 sería todo suyo.

placeholder El edificio principal de este hotel rural toledano. (Cedida)
El edificio principal de este hotel rural toledano. (Cedida)

"Ese hotel lleva muchos años, hasta donde yo sé, sigue abierto", explica por teléfono el secretario del Ayuntamiento de La Iglesuela del Tiétar, municipio de 420 habitantes en cuyo término municipal está edificado. Sobre la empresa que ostenta El Tejarejo, el funcionario se abstiene de dar datos concretos, simplemente desliza que "no son gente de aquí del pueblo".

Tres espigas

Hace unos años, el hotel estuvo muy bien considerado dentro de su categoría. Se le concedieron tres espigas, la máxima categoría en turismo rural —equivalentes a las cinco estrellas de los hoteles urbanos— dentro de Castilla-La Mancha. El Tejarejo estaba también incluido como opción en varias 'boxes' temáticas para escapadas de fin de semana y era un destino frecuente para retiros de yoga o cursos de formación. En general, traspiraba cierta sofisticación, inusitada en un establecimiento de tamaño modesto. Por ejemplo, contaba con un director de Relaciones con Clientes que se dedicaba a atender las peticiones y disculparse por los comentarios que algunos clientes dejaban relatando su pobre experiencia en el hotel, que a lo largo de los años tuvo muchos altibajos.

El Tejarejo presumía de tener tres espigas, la máxima categoría para hoteles rurales

Las nueve habitaciones de El Tejarejo contaban con una decoración personalizada, algunas inspiradas en el sudeste asiático, otras bautizadas como las 'novelas ejemplares' de Cervantes. Sin embargo, a día de hoy, nadie descuelga ya el teléfono de recepción o responde a los wasaps, con doble 'check' azul, pidiendo información. El hotel ha sido desconectado también de todos los portales de reservas, que responden automáticamente a las peticiones sugiriendo ponerse en contacto con la propiedad.

En los comentarios que los clientes han dejado en Tripadvisor o Google, hay algunos incluso de hace dos semanas, cuando los administradores del hotel ya conocían el destino que pendía sobre El Tejarejo. Los comentarios que perduran en internet son (como es habitual en el género) extremos, para alguno visitantes el sitio era infame y para otros maravilloso, pero ambos tenían aspectos coincidentes: el personal y el entorno —un bosque natural de encinas, alcornoques y pinos en pleno valle del Tiétar, en el preciso límite entre Toledo y Ávila— eran fabulosos, pero las instalaciones adolecían de una pertinaz falta de mantenimiento y la tarta de frutas del postre era la misma durante tres días.

Mario Moratinos es, posiblemente, uno de los últimos clientes que ha tenido El Tejarejo. "Estuve allí este fin de semana pasado no, el anterior", explica a El Confidencial. Fue con su esposa e hijo para disfrutar una 'smartbox' de fin de semana y quedó encantado. Cuando leyó que se estaba subastando por un euro no lo podía creer. "El hotel estaba lleno", confirma. "El sitio era muy bonito, se ve que falta un mantenimiento mínimo, pero tiene una piscina chulísima, mucho juego para los niños y hasta pavos reales; habrá gente con expectativas más altas, pero por lo que pagas está muy bien".

Foto: Exterior del Fairmont Rey Juan Carlos I.

Moratinos explicaba que incluso se planteó pujar por el hotel al leer sobre la subasta. "¡Se lo dije a mi mujer, si tuviera dinero me lanzaba!"

Otros comentarios no son tan halagüeños, y algunos aluden al desafortunado incidente que sacudió El Tejarejo la mañana del sábado 27 junio de 2020.

Dos muertos

Alrededor de las 9:42 de la mañana de aquel día, se escuchó una tremenda explosión que procedía del sótano de uno de los edificios. Se especula con que la caldera de gasoil explotó debido a una condensación de vapor de agua, llevándose por delante la vida de José Manuel, el guardés de la casa rural, un vecino de La Adrada de 54 años cuya esposa también trabajaba en el cuidado del hotel, y uno de los clientes, de 38. Otras dos personas fueron heridas por la explosión.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Talavera de la Reina abrió diligencias para investigar el suceso, sin llegar hasta el momento a ninguna conclusión relevante más allá del carácter accidental del siniestro.

"El termo que suministraba agua caliente a las habitaciones estaba dando problemas y el cliente se ofreció porque tenía conocimientos de fontanería", dijo entonces el alcalde de La Iglesuela, Víctor Elvira, al diario 'ABC'. La segunda víctima, que murió en el acto abrasada por el agua caliente, llevaba trabajando en la finca cerca de año y medio.

placeholder Exteriores del hotel El Tejarejo. (Cedida)
Exteriores del hotel El Tejarejo. (Cedida)

En su último fin de semana, Moratinos confirma que en el hotel trabajaba otro matrimonio, que se encargaba de las tareas cotidianas, un chico de origen cubano que hacía tanto de camarero como de recogepiscinas y una ayudante de cocina que ayudaba también con las camas. "Se veía que necesitaban un par de personas más en la sala y en cocina, en las comidas tardaban mucho, pero en general estaba muy bien", concluye este huésped reciente.

Un concurso de acreedores

No hay apenas rastro que lleve a los propietarios de El Tejarejo, en la web del hotel no aparecen referencias y el personal del mismo ha cambiado frecuentemente a lo largo de los años. Sin embargo, una hoja de cálculo del portal de datos abiertos de la Junta de Castilla-La Mancha tiene listados todos los establecimientos de turismo rural de la comunidad. Ahí se revela que el hotel pertenece a la empresa Registro Centro de Formación SL, constituida en 1999 y con domicilio en un edificio de Chamartín.

La empresa dueña de El Tejarejo, hoy en proceso de disolución, se dedica a las actividades de programación informática, y anunció en marzo de 2021 su situación concursal. En ese momento se cesó a José Manuel Cadenas, hasta entonces presidente. Otros cargos fueron abandonando la empresa desde 2017 en adelante. Es decir, cuando aquella caldera reventó, El Tejarejo ya llevaba tiempo descomponiéndose.

"Lo que hacemos al poner el precio de un euro es asegurarnos de que el hotel se venderá"

Los dos edificios y el terreno de ocho hectáreas que los rodea podrían cambiar de manos en las próximas semanas por solamente unas monedas, aunque sus administradores no esperan sorpresas de este tipo. Hoy el hotel es una piedra en el camino de la disolución de la sociedad, lo que ha llevado al administrador concursal a optar por este tipo de llamativa subasta 'exprés'.

"¿Que por qué un inmueble así se subasta por un euro? Los concursos de acreedores se dedican a gestionar esas empresas que han ido mal y han quebrado, tienen necesidad de liquidarse a través de la venta de los activos que tienen", explica Daniel Barrientos, director del área de Inmuebles de Escrapalia, la plataforma que está gestionando la subasta de El Tejarejo. "Lo que hacemos al poner el precio de un euro es asegurarnos de que el hotel se va a vender, no va a ser por un euro y tampoco por el valor por el que está tasado, al final el precio lo determinará el mercado".

Foto: La aldea en venta tiene una docena de casas que necesitan inversión. (Pixabay)

De momento, no se han registrado pujas por el hotel, aunque Barrientos le quita dramatismo. Dice que en toda subasta la gente suele presentar ofertas cuando quedan unos pocos días para finalizar, y en este caso se prolongará hasta mediados de noviembre.

Con respecto al accidente que provocó dos muertes el año pasado, este experto no cree que este suceso fuera el desencadenante de las desgracias de El Tejarejo. "Este inmueble lo llevo estudiando y analizando desde 2018, cuando estuvimos allí con el administrador concursal, que ya creía que era difícil que saliera el negocio adelante", explica. "Cuando fui a verlo, comprobé que estaba en muy buen estado y las instalaciones son increíbles, por lo que sospecho que la razón de que no haya ido bien debe estar relacionada con las cuentas de la empresa, aunque lo desconozco".

El dramático suceso no fue la causa de que El Tejarejo haya terminado malvendiéndose, más bien una consecuencia.

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