Mazazo a los pisos turísticos en Madrid: tendrán que estar en el bajo o primer piso
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CAMBIOS EN LAS NORMAS URBANÍSTICAS

Mazazo a los pisos turísticos en Madrid: tendrán que estar en el bajo o primer piso

"Los pisos turísticos solamente se permitirán en la primera planta de los edificios residenciales o en las plantas inmediatamente inferiores a las viviendas habituales. Es decir, siempre que no haya una vivienda debajo"

placeholder Foto: Inquilinos de pisos turísticos.
Inquilinos de pisos turísticos.

Aviso a navegantes. Aviso a todos aquellos que cuentan con una vivienda destinada a uso turístico. El alquiler solamente será posible si la vivienda se encuentra situada en un bajo o en un primer piso.

Así lo recoge el avance de la modificación de las normas urbanísticas del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid de 1997, aprobado hoy en la Junta de Gobierno y supone, en la práctica, que miles de pisos que se destinan actualmente al alquiler turístico en la capital deberán cesar en su actividad. Antes de la pandemia, según datos del Ayuntamiento de Madrid, se calculaba la existencia de unos 14.000 pisos turísticos en la capital.

El alquiler solamente será posible si la vivienda se encuentra situada en un bajo o en un primer piso

"El plan especial de hospedaje no regulaba la actividad de los pisos turísticos, solamente la de los apartamentos turísticos, es decir, los edificios destinados en su totalidad al alquiler", ha explicado Mariano Fuentes, delegado del área de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid. "Además, ya hemos visto diferentes sentencias en las que se establece, entre otras restricciones, que los pisos turísticos solamente se permitirán en la primera planta de los edificios residenciales o en las plantas inmediatamente inferiores a las viviendas habituales. Es decir, siempre que no haya una vivienda debajo".

Según ha explicado Mariano Fuentes, el objetivo de esta modificación en la norma urbanística es "aflorar este tipo de actividades y poderlas controlar, porque, ahora mismo, es incontrolable. Además, cualquiera que quiera destinar una vivienda a uso turístico deberá ajustarse a la ordenanza municipal en la que estamos trabajando o solicitar la declaración de uso responsable".

Esta limitación en el tipo de viviendas que podrán destinarse a uso turístico supone, en la práctica, "dejar a más de la mitad de las viviendas turísticas actuales fuera de este mercado", según Fuentes, quien insiste en que, en la actualidad, el 98% de los pisos turísticos que se alquilan en la capital son ilegales, ya que la inmensa mayoría no cuenta con licencia del Ayuntamiento de Madrid, ya que para solicitarla deberían cumplir algunos requisitos, entre ellos, un acceso independiente. Un requisito que deja fuera a la mayor parte de los pisos turísticos.

Cerco a las cocinas fantasma

Por otra parte, la modificación de las normas urbanísticas también supondrá un cerco a las cocinas fantasma ubicadas en barrios residenciales en el centro de Madrid. Solo se concederán licencias para aquellas que se ubiquen en locales de uso industrial en edificios de vivienda que cuenten con menos de 350 metros cuadrados y siempre y cuando la recogida de los pedidos y la descarga de los productos se realicen en el interior de los mismos.

El Ayuntamiento de Madrid pone fin a meses de polémica y enfado vecinal por la actividad y molestias generadas por este tipo de cocinas en edificios de uso residencial en el centro de la ciudad. Un tipo de negocio que ha cogido gran impulso durante la pandemia y que ha provocado gran malestar entre los vecinos de los edificios donde se ubican por los olores, el ruido y por el tráfico y ajetreo que se genera en torno a este tipo de actividades por parte de los repartidores y las furgonetas de carga y descarga.

Foto: La polémica tras el auge de las cocinas fantasma.

La modificación de estas normas urbanísticas pretende adecuar la normativa a las demandas actuales de la ciudad de Madrid, como lleva meses explicando Mariano Fuentes, el delegado del Área de Gobierno de Desarrollo Urbano de Madrid, y supondrá la suspensión inmediata y, al menos, durante un año de la concesión de cualquier licencia para cocinas agrupadas dentro de un edificio residencial en Madrid capital, que no se ajuste a la normativa y a las ordenanzas municipales. Y eso implicará que no se concederán para locales en edificios de viviendas que superen los 350 metros de superficie.

"No va a haber una moratoria, sino una suspensión de licencias", explica Mariano Fuentes. "Vamos a regular de una forma seria y lógica la implantación de las cocinas industriales y los almacenes de reparto a domicilio —que deberán cumplir los mismos requisitos que aquellas— para que se instalen preferentemente en zonas o polígonos industriales, limitando su implantación en edificios residenciales".

"Queremos sacar las cocinas agrupadas de la ciudad y, en la ciudad, limitar no solo su superficie, sino su funcionamiento, puesto que todos los servicios de carga y descarga y el 'delivery' deberán realizarse en el interior del local, de tal manera que todo el tránsito de personal y vehículos se realice en el interior del local", explica Fuentes.

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