EN MÁS DE 200 NO SE LLEGA A 10 VISADOS AL AÑO

Cuarenta grandes municipios están muertos a nivel inmobiliario: ni un solo visado en 2018

Más de un centenar de municipios españoles con más de 10.000 habitantes no tiene actividad inmobiliaria. En 42 de ellos, durante 2018 no se emitió ni un solo visado

Foto: Más de 40 municipios están muertos a nivel inmobiliario, ni un solo visado en 2018. (E. Villarino)
Más de 40 municipios están muertos a nivel inmobiliario, ni un solo visado en 2018. (E. Villarino)

Más de un centenar de municipios españoles con más de 10.000 habitantes no tiene actividad inmobiliaria. En 42 de ellos, durante 2018 no se emitió ni un solo visado para construir una vivienda nueva. Cero. En otros cien no se llegaron a los cinco visados al año, mientras que en 200, la cifra tampoco alcanzó los 10 visados anuales.

Los datos son del Ministerio de Fomento y no dejan lugar a dudas. El mercado está completamente muerto en determinados puntos de la geografía española y, a diferencia de lo que sucedió en pleno 'boom', las grúas no están ni se las espera en muchas zonas.

El mercado, tal y como llevan mostrando las estadísticas desde hace meses y como sostienen los expertos del sector, es muy heterogéneo y se mueve a dos velocidades. Ciudades como Madrid, Barcelona, Costa del Sol o las islas muestran una enorme actividad, tanto a nivel de construcción, como de ventas como de subidas de precios, frente a otras que están completamente paradas.

Hablamos de puntos negros a nivel inmobiliario en el mapa de España donde hace doce años, con mayor o menor intensidad, sí había actividad constructora. No en vano, la burbuja inmobiliaria de hace más de una década se extendió como una mancha de aceite por todo el país y fueron muy pocos los rincones que consiguieron mantenerse al margen de la locura inmobiliaria. Así por ejemplo, en Siero, Asturias, en 2006 se emitieron 1.656 visados. El año pasado, ninguno. Situación parecida se vive en Alcantarilla, en Murcia. En 2006 se emitieron mil visados, el año pasado, cero.

A nivel nacional, la foto tampoco tiene nada que ver a la de hace doce años. A pesar de la recuperación, la construcción de viviendas sigue sin remontar el vuelo. El año pasado, y por primera vez desde 2009, se volvió a romper la barrera de 100.000 visados, ocho veces menos que en 2006, cuando se pulverizaron todos los récords. Aquel año se emitieron 865.561 visados de obra nueva.

Los datos, tal y como se puede apreciar en el gráfico superior, muestran un lento incremento en el número de visados y, aunque los expertos señalan que un mercado sano nunca debería volver a los niveles de la burbuja, lo cierto es que la construcción de viviendas no consigue despegar. Una situación debida a diferentes factores. Por un lado, como ya se ha apuntado, hay mercados completamente muertos debido a la falta de demanda.

Por otro lado, donde sí hay apetito comprador, no hay suelo finalista suficiente para construir, a lo que se suman unos elevados costes de construcción, escasez de mano de obra cualificada en el sector y falta de financiación. Factores todos ellos que están dificultando alcanzar las 150.000-200.000 viviendas nuevas que los promotores consideran que son necesarias para un mercado inmobiliario sano.

De todos los mercados, donde se aprecia un mayor parón inmobiliario es en Asturias. Si bien es cierto que durante el 'boom' no fue uno de los más activos, solo tres de sus 21 localidades con más de 10.000 habitantes muestran cierto movimiento inmobiliario alejado. Eso sí, muy alejados de los niveles de 2006. Fuera de Gijón, Oviedo y Avilés, no hay nada actividad.

Murcia es otra de las comunidades donde la construcción de viviendas está completamente parada. La costa murciana sufrió especialmente las devastadoras consecuencias de la burbuja con una frenética actividad promotora que, tras el pinchazo dejó por el camino un reguero de cadáveres urbanísticos erigidos en medio de la nada que prometían una vivienda junto a un campo de golf. Muchos de esos 'resorts' acabaron en manos de la banca, primero, y de la Sareb, después.

Paralizados y a medio terminar, con un futuro muy incierto, en los foros inmobiliarios llegó a plantearse la posibilidad de que fueran demolidos. Un enorme stock de viviendas sin vender que se ha ido absorbiendo poco a poco hasta situar de nuevo a la comunidad en el punto de mira de los promotores.

Las cifras, de nuevo, hablan por sí solas. Solo en Murcia capital se concedieron más de 17.700 visados hace doce años frente a los poco más de mil del año pasado, mientras que en Cartagena se pasó de 4.000 a apenas 300.

Otro de los mercados en pasar de cien a cero ha sido el de Castilla-La Mancha, una de las regiones que acumuló mayor stock de vivienda nueva de todo el país. Un estudio de Servihabitat cifraba hace dos años en la comunidad un stock de 230,8 viviendas por cada 10.000 habitantes, muy por encima de la media nacional: 62,4 viviendas por cada 10.000 habitantes.

El Pocero y Seseña

La cercanía respecto a Madrid, donde los precios estaban completamente disparados, provocaron que la demanda acudiera en masa hacia municipios cercanos de Toledo o Guadalajara, que se convirtieron en ciudades dormitorios, y alimentaron a su vez el 'boom' de precios y el 'boom' constructor de la región. Entre todas las localidades, la que mayores titulares ha protagonizado ha sido Seseña, donde se levantó El Quiñon, el famoso desarrollo de Francisco Hernando, el Pocero.

Un ámbito que acabó en manos de las entidades financieras que, a través de una fuerte rebaja de precios –el ejemplo más llamativo fue la política del Banco Santander–, consiguieron dar salida a buena parte de esas viviendas. Aquella locura inmobiliaria dejó casi 13.000 unidades vacías sin vender, un stock que llegó a representar el 30% sobre el total de viviendas construidas desde 2008 en la provincia de Toledo.

Frente a todos estos mercados, todos ellos en el dique seco inmobiliario, hay otros, como se apuntaba al principio, que muestran un enorme dinamismo. Así, por ejemplo, Madrid es uno de los mercados que está liderando la recuperación. No obstante, los visados de hace doce años duplican las cifras actuales y hay muchos contrastes entre localidades.

Así, por ejemplo, en Mejorada del Campo, Algete, San Lorenzo en del Escorial o San Fernando de Henares, la construcción está paralizada, en otros como Tres Cantos (657 visados frente a seis) o Rivas Vaciamadrid (1.345 visados frente a los 831 de hace doce años) se encuentran por encima de los niveles del 'boom'. Además, se observa gran dinamismo en la zona norte de la comunidad como Boadilla del Monte, San Sebastián de los Reyes o Alcobendas. También se baten las cifras del 'boom' en otros puntos de España como Pamplona, Lasarte o Santiago de Compostela.

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