AEDAS HOMES REDUCE HASTA UN 50% LOS PLAZOS

La industrialización en la construcción: cómo levantar una casa en dos días

Aedas Homes ha apostado por la industrialización como una nueva línea de negocio 'offsite' y los primeros frutos de esta apuesta se verán este mismo verano

Los camiones acaban de llegar a Torrejón de Ardoz. Uno de ellos lleva uno de los seis módulos de una futura vivienda unifamiliar. El otro, la grúa que permitirá levantar esa pieza de 7x3,5 metros y 30 toneladas de peso. El montaje de cada casa lleva a los operarios dos días de trabajo y, a largo plazo, permite reducir la fecha de entrega de la vivienda un 50%.

Aedas Homes ha apostado por la industrialización como una nueva línea de negocio 'offsite' y los primeros frutos de esta apuesta se verán este mismo verano, cuando se entreguen las llaves de la primera promoción de viviendas completamente industrializada de Madrid. Ya antes Solvia lo hizo en Sant Andreu de Llavaneres, pero la iniciativa no ha tenido continuidad.

La cotizada que dirige David Martínez, controlada por el fondo Castlelake, por el contrario, repetirá experiencia en dos proyectos más en Torrejón de Ardoz con el objetivo de que, en 2021, aproximadamente el 10% de su producción anual (3.000 viviendas) sean unidades industrializadas.

Por el momento, la compañía ha firmado varios acuerdos estratégicos con tres de las compañías más importantes de España en la fabricación de casas modulares y tiene actualmente 162 unidades unifamiliares en proceso de fabricación en Torrejón de Ardoz, El Cañaveral (Madrid), Boadilla del Monte y Estepona. El siguiente paso será lanzarse a las viviendas en altura.

La apuesta por la industrialización no es nueva en el sector promotor, cuya actividad está completamente condicionada a los plazos administrativos a la hora de conseguir las licencias y que ha visto cómo la única manera de poder reducir los plazos de entrega pasa, precisamente, por la capacidad de la industria de construir más rápido. No obstante, hasta la fecha, han sido muy pocas las promotoras que se han atrevido a dar el paso.

Salón del piso piloto.
Salón del piso piloto.

La pionera en este sentido fue Vía Célere, que desde hace tres años fabrica los baños y las cocinas de algunas de sus promociones. Unos módulos construidos, alicatados y terminados en una fábrica que posteriormente se insertan dentro de la promoción. Por cada 80 baños instalados, el plazo de finalización de la obra se reduce aproximadamente en un mes, aseguraban en 2016 desde la promotora que preside Juan Antonio Gómez-Pintado.

Ahora Aedas va un paso más allá, al atreverse con la construcción íntegra de una vivienda. "Solamente los cimientos siguen realizándose a la manera tradicional", señala a El Confidencial Ángel Fernández, gerente de Industrialización de Aedas Homes, quien explica que la construcción del primer chalé adosado ha concluido en apenas cuatro meses —incluyendo la cimentación y montaje—.

La promoción, compuesta por 10 unidades —una no se vende porque se mantendrá como piso piloto—, salió a la venta en diciembre de 2018 y solamente quedan por vender dos unidades. La finalización de las obras está prevista para el mes de mayo y la entrega, durante el próximo verano.

Las superficies de las viviendas oscilan entre los 150 y 200 metros distribuidos en tres alturas y los precios, entre 390.000 y 425.000 euros. "Hemos salido a precio de mercado. De hecho, hay producto unifamiliar en la zona de segunda mano que al ver nuestros precios ha decidido subir el precio de venta", explica Ángel Fernández, quien reconoce la falta de oferta de obra nueva en la zona y la existencia de una importante bolsa de demanda de reposición.

Tal y como explica, "la industrialización permite una reducción de los plazos, pero no así de los costes. Tiene un coste muy similar al de una obra tradicional, pero con mejores calidades. No obstante, sí nos permite optimizar el coste de la mano de obra. Los trabajadores, a diferencia de lo que sucede en una constructora, tienen un contrato fijo y trabajan en mejores condiciones que en una obra, ya que, en sí, no estamos ante una obra sino ante un proceso industrial", añade.

La industrialización permite una reducción de los plazos, pero no así de los costes, es decir, tiene un coste muy similar al de una obra tradicional

Para poner en marcha este proyecto, la promotora ha creado una nueva división y ha firmado acuerdos estratégicos a tres años con varias empresas del sector, "que estaban acostumbradas a hacer 10, 15 pedidos al año y de repente se encuentran con mucho volumen de trabajo, lo que nos lleva a pensar que es necesario replantearse cómo debe ser la cadena de montaje", reconoce Ángel Fernández.

“La acogida del mercado ha sido excelente, en la línea de lo esperado dada la alta calidad de las viviendas, la buena ubicación y el corto plazo de entrega”, comenta Ángel Fernández. “La inmensa mayoría de los clientes acude muy informada y conoce la serie de mejoras que ofrece la industrialización respecto a la obra tradicional”, afirma. Y concluye: “Quienes compraron sobre plano una casa en Merian a finales del pasado año o principios de 2019 tendrán las llaves en 8-9 meses. Algo inédito en el sector inmobiliario. Además, como ya se puede comprobar en el chalé piloto, la calidad de ejecución y el nivel de acabados es máximo, al tratarse de una edificación realizada con los controles de calidad propios de una producción en fábrica”.

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