LA JUNTA DE GOBIERNO LO APROBARÁ HOY

Operación Chamartín arranca por fin con una inversión mínima de 1.700 M

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado incialmente este jueves la modificación del Plan General de Ordenación Urbana que desarrolla el proyecto Madrid Nuevo Norte

Foto: Maqueta de Madrid Nuevo Norte. (EFE)
Maqueta de Madrid Nuevo Norte. (EFE)

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado incialmente este jueves la modificación del Plan General de Ordenación Urbana que desarrolla el proyecto Madrid Nuevo Norte (MNN), nombre con el que ha sido rebautizada Operación Chamartín. Se trata del primer gran trámite administrativo de un proyecto que lleva ya más de 20 años de retraso y que requerirá de una inversión mínima de 1.700 millones de euros, de los cuales, la inmensa mayoría, casi unos 1.200 millones, tendrán que asumirla los principales propietarios de los terrenos sobre los que se levantará esta megaoperación urbanística al norte de la capital.

Así lo recoge la memoria del proyecto, a la que ha tenido acceso El Confidencial, que calcula en otros 554,15 millones los costes de urbanización que deberán asumir el propio Ayuntamiento de Madrid (307,89 millones de euros), Comunidad de Madrid (24,78 millones) y la concesionaria de los derechos de ADIF (220,49 millones), para acometer las actuaciones complementarias y singulares que se deben realizar en el entorno. En total, la cifra ascendería a 1.741,40 millones de euros, eso sí, sin incluir las inversiones necesarias en la estación de Chamartín y en las estaciones de Cercanías propuestas, aún pendientes de concretar por ADIF.

Tras la aprobación inicial y una vez que sea publicado en el Boletín Oficial del Ayuntamiento de Madrid, el documento será sometido a un periodo de información pública de 45 días, en las que podrán presentarse alegaciones al proyecto, para posteriormente someterse a aprobación provisional en el pleno del consistorio, previsiblemente a comienzos de 2019, y no a finales de año, como estaba previsto, tal y como ha avanzado el concejal de urbanismo, José Manuel Calvo, quien ha asegurado "siempre antes de las elecciones municipales".

Asimismo, ha destacado que el proyecto "cuenta con el apoyo de los cuatro grupos que están en el pleno. Queremos que sea un plan consensuado por todos ya que entendemos que es un proyecto para la ciudad de Madrid. Contamos con el apoyo del PSOE y hay que destacar que se va a aprobar con tres partidos distintos en las tres administraciones implicadas. Obviamente, siempre habrá a gente a la que no le guste".

De hecho, el concejal de Ahora Madrid, Mauricio Valiente, ha anunciado en su cuenta de twitter su voto en contra de este proyecto. "Es necesario y urgente atender las demandas vecinales frente al interés privado que empuja hacia un modelo insostenible. Espero que el trámite de alegaciones y la negociación que se abre, reconduzcan esta necesaria actuación".

"Consenso político en el proyecto"

Por su parte, el edil de Ganemos Madrid, Pablo Carmona, en una columna de opinión publicada en el diario 'Público' también ha mostrado su rechazo al proyecto al "núcleo duro del Gobierno de Manuela Carmena" de no frenar la consolidación del norte de la ciudad como un "espacio privilegiado de residencia y negocio para las rentas altas" y de no entender que "reequilibrar una ciudad rota y poner la alfombra roja a la especulación son dos hechos absolutamente antagónicos". En dicha tribuna, Carmona ha recordado que el programa de Ahora Madrid abogaba por eliminar todos los "macroproyectos especulativos", entre los que ha citado Operación Chamartín.

Una vez se produzca la aprobación provisional, la definitiva dependerá de la Comunidad de Madrid, puesto que se trata de una modificación del Plan General. Cuando eso suceda, se tendrán que aprobar los planes de reparcelación del ámbito para, finalmente, constituir las juntas de compensación del ámbito así como la ordenación pormenorizada del mismo, con un detalle mucho más exhaustivo de usos. Si todos los trámites siguen su curso, las primeras grúas podrían llegar durante la primavera de 2019, prácticamente coincidiendo con las elecciones municipales, de ahí la importancia de que los plazos no se alarguen y evitar así posibles contratiempos que puedan retrasar de nuevo el proyecto.

El número de viviendas se ha reducido de las 18.000 inicialmente previstas a 10.500, de las cuales un 38% tendrá algún grado de protección

Por lo pronto, el Ministerio de Fomento, el Ayuntamiento de Madrid y los promotores del proyecto, Distrito Castellana Norte (DCN) —sociedad integrada por BBVA y la constructora San José—, tres de los cuatro implicados en el mismo, parecen de acuerdo en sacarlo adelante. Así lo escenificaron a finales del pasado mes de julio, cuando el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y el presidente de DCN, Antonio Béjar, apadrinaron la puesta de largo definitiva de Madrid Nuevo Norte, en un acto en el que se dio a conocer el diseño definitivo del proyecto.

Un 20% de edificabilidad

Tras muchos ajustes —el proyecto inicial fue anulado por el pleno del Ayuntamiento de Madrid en mayo de 2016 y sustituido por el actual—, MNN ha reducido significativamente su edificabilidad total en un 21%, al pasar de los 3,37 millones de metros cuadrados del plan anterior a los 2,66 millones actuales. Además, se ha dividido en cuatro zonas —estación de Chamartín, centro de negocios, Fuencarral-San Roque-Tres Olivos y Fuencarral-Las Tablas—, cada una de las cuales tendrá un calendario y unos costes de urbanización independientes, como se muestra en la tabla superior.

El 75% del uso residencial se situará al norte de la M-30, con 790.000 metros cuadrados destinados a nuevas viviendas, mientras que el uso terciario de oficinas se concentrará en torno a la estación de Chamartín, es decir, al sur de la M-30. No obstante, para evitar crear un centro de negocios que, al llegar la noche, se convierta en una ciudad fantasma, el 20% de esta zona también tendrá uso residencial. En concreto, habrá 260.000 metros cuadrados destinados a parcelas residenciales en la zona del centro de negocios, una quinta parte protegida.

Maqueta del proyecto Madrid Nuevo Norte. (EFE)
Maqueta del proyecto Madrid Nuevo Norte. (EFE)

El número de viviendas totales también se ha reducido significativamente, hasta pasar de las 18.000 inicialmente previstas a 10.500, de las cuales un 38% tendrá algún grado de protección o será propiedad del ayuntamiento. De hecho, se ha elevado del 10% al 20% el número de viviendas protegidas, lo que equivale a unas 2.100 viviendas, mientras que Carmena se ha garantizado una importante bolsa de suelo residencial libre gracias a las cesiones obligatorias, lo que le permitirá contar con otras 1.900 casas.

El proyecto también contempla una ambiciosa reforma de la estación de Chamartín, que se convertirá en el gran nudo de comunicación multimodal de la capital. Con todos los municipios de la región, Madrid estará conectada desde esta base a través de metro, Cercanías, EMT y autobuses interurbanos. Pero, además, se potenciará su papel de puerta ferroviaria, incluyendo la alta velocidad, y de centro de enlace con el aeropuerto.

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