pertenecía a un fondo quebrado de carlyle

El banco malo alemán se queda con Gran Vía 68 en pleno calentón de la avenida madrileña

Nuevo cambio de cromos en la Gran Vía de Madrid: el edificio situado en el número 68, propiedad de Carlyle, tiene nuevo dueño: el ‘banco malo alemán’, el equivalente a la Sareb en España

Foto: Foto: Google Maps.
Foto: Google Maps.

Nuevo cambio de cromos en la Gran Vía de Madrid. El edificio situado en el número 68 de la codiciada avenida madrileña tiene nuevo dueño. El FMS Wertmanagement, coloquialmente conocido como el ‘banco malo alemán’ –el equivalente a la Sareb en España– se ha quedado con este inmueble, que fue la primera adquisición de la firma de capital riesgo Carlyle en España a finales de 2005, según han confirmado a El Confidencial fuentes conocedoras de la operación.

Este activo pertenecía al fondo inmobiliario Carlyle Europe Real Estate Partners II (CEREP), que Carlyle llevó a concurso de acreedores en marzo de 2012. Se calcula que pagó por él 45 millones de euros y para hacer frente a la operación tuvo que pedir un préstamo a la entidad alemana Hypo Real Estate –intervenida por el Gobierno alemán en 2009–, una deuda que ha acabado en manos del FMS. Según las fuentes consultadas, este activo, valorado actualmente en torno a 21-23 millones de euros, tenía muchas novias.

Cima del edificio del nº 68 de la Gran Vía de Madrid. (Flickr/Julianito)
Cima del edificio del nº 68 de la Gran Vía de Madrid. (Flickr/Julianito)

De hecho, además del FMS, pujaron por él Inveravante, el holding que agrupa todas las inversiones del empresario Manuel Jove, y el fondo norteamericano Autonomy, de perfil oportunista que aterrizó en España en 2013. 

Al encontrarse en concurso de acreedores, la venta ha corrido a cargo del administrador concursal y todo apunta a que el FMS podría haberse quedado con el inmueble por el importe de la deuda, en torno a 40 millones. Las fuentes consultadas por este diario aseguran que la intención del banco malo alemán es buscar un comprador para este edificio en un momento en el que el mercado inmobiliario español ha despegado y en una zona, la Gran Vía de Madrid, que tanto interés y tantas operaciones ha protagonizado en el último año y medio. 

El 'batacazo' inmobiliario de Carlyle en España

Tenemos que retroceder casi diez años atrás para encontrar la primera incursión inmobiliaria de Carlyle en nuestro país. A finales de 2005, la firma compró al grupo Urconsa este inmueble, que data de principios del siglo XX –fue el antiguo inmueble de La Unión y el Fénix Español– con la idea de rehabilitarlo y convertirlo en apartamentos de lujo. Con una superficie de 7.600 metros cuadrados, comprendía tres plantas comerciales y once superiores para uso residencial, en ese momento totalmente vacías. 

Vistas de la Gran Vía de Madrid. Foto: Elena Sanz.
Vistas de la Gran Vía de Madrid. Foto: Elena Sanz.

Allí, Carlyle pretendía construir 75 apartamentos de lujo conservando la fachada original de este emblemático edificio del centro de Madrid. Su apuesta inmobiliaria por España era firme y esperaba tener lista la reforma de las viviendas en dos años. Sin embargo, sus planes se torcieron.

El Ayuntamiento de Madrid no concedió la licencia de obras hasta abril de 2008, según informaciones de Cinco Días, mientras que a 31 de octubre de 2010 sólo se encontraba arrendado uno de los locales, según este mismo diario.

"Estamos encantados de haber realizado nuestra primera inversión en España. El mercado residencial de Madrid es boyante y creemos que habrá una fuerte demanda para estos nuevos apartamentos en un edificio tan impresionante como este. Esperamos que sea la primera de muchas inversiones en España", aseguraba tras anunciar la transacción Rachel Lupiani, la directora de Carlyle Real Estate, encargada de dirigir entonces la operación, que contó con el asesoramiento de la consultora CB Richard Ellis y el despacho de abogados Clifford Chance.

Carlyle también adquirió en España un solar en la calle Alcalá de Madrid y la sede de Telefónica en Barcelona –por el que pagó 219 millones de euros en 2007–.

El banco malo alemán busca comprador

El banco malo alemán, que funciona a semejanza de la Sareb, se creó en 2010 con activos procedentes del banco nacionalizado Hypo Real Estate. Casi 900 millones de euros en activos y préstamos fallidos entre los que figuraba la deuda sobre Gran Vía 68. 

Al igual que en España, el FMS busca ahora comprador para muchos de esos activos y préstamos fallidos. De hecho, a principios de este mes vendió al fondo californiano Oaktree el paquete de deuda Gaudí, heredado también del nacionalizado Hypo Real Estate. En esta cartera destacaba la deuda del hotel Arts de Barcelona, un cinco estrellas que gestiona Ritz-Carlton, así como otro hotel de lujo situado en la localidad portuguesa de Cascais, cinco centros comerciales, cuatro edificios de oficinas, 17 trasteros y otros activos residenciales e industriales.

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