La ruta al Mirador de Ogoño, a poco más de una hora de Bilbao, se ha consolidado como una de las escapadas más buscadas en primavera en Euskadi. Este recorrido de senderismo combina bosque, acantilados vertiginosos y vistas al Cantábrico, con la playa de Laga como uno de sus grandes reclamos.
Con el puente de mayo a la vuelta de la esquina y unas temperaturas más propias de finales de junio, las escapadas de naturaleza vuelven a situarse entre las opciones favoritas. En Vizcaya, algunos senderos poco conocidos están empezando a ganar protagonismo entre quienes buscan desconectar sin alejarse demasiado, combinando paisaje, historia y vistas que sorprenden en cada tramo lejos de las rutas más concurridas.
Se trata de la ruta al Mirador de Ogoño, un itinerario de unos 6 kilómetros que arranca en el barrio de Ibinaga, en Ibarrangelu, siguiendo el antiguo camino real y que puede completarse en unas 3 horas y 30 minutos. El sendero, señalizado como PR-BI 165, atraviesa zonas de bosque y tramos suaves en su inicio, permitiendo avanzar sin dificultad mientras el paisaje evoluciona hacia un entorno dominado por el mar. A medida que se asciende, el macizo de Ogoño, moldeado por el Cantábrico, comienza a imponerse con acantilados que marcan el carácter del recorrido.
El punto culminante llega en la Talaia de Ogoño, a 276 metros sobre el nivel del mar. Desde este mirador, la playa de Laga aparece encajada entre acantilados—muy apreciada por surfistas por sus condiciones—, junto a la isla de Izaro y la ría de Urdaibai, en una de las panorámicas más reconocibles del litoral vasco. El último tramo requiere cierta precaución por la presencia de piedra resbaladiza, pero la recompensa visual convierte esta ruta en una de las más completas para disfrutar de la primavera.
La ruta al Mirador de Ogoño, a poco más de una hora de Bilbao, se ha consolidado como una de las escapadas más buscadas en primavera en Euskadi. Este recorrido de senderismo combina bosque, acantilados vertiginosos y vistas al Cantábrico, con la playa de Laga como uno de sus grandes reclamos.