El embalse de Navarra de aguas turquesas con la única playa con Bandera Azul donde practicar paddle surf y sup yoga
Una de las playas de interior más llamativas de España está en Navarra, donde un embalse de aguas turquesas y una playa con Bandera Azul atraen cada verano a quienes buscan baño y deportes acuáticos lejos de la costa
Embalse de Navarra creado para riego y abastecimiento que hoy es un popular destino de naturaleza y ocio. (Flickr/Isaías Cruz)
España esconde playas de interior que rivalizan con muchos destinos de costa, y una de las más llamativas se encuentra en Navarra, donde el color turquesa del agua, la calidad de sus zonas de baño y su entorno natural han impulsado su popularidad en los meses de verano, especialmente tras la obtención en 2024 de la Bandera Azul en uno de sus arenales.
De infraestructura hidráulica a destino turístico
Se trata del embalse de Alloz, situado entre los valles de Yerri y Guesalaz, en Navarra, una infraestructura creada para regular el agua del río Salado y garantizar el riego, el abastecimiento y la producción hidroeléctrica. Su origen se remonta a los primeros proyectos impulsados a comienzos del siglo XX, aunque la presa no se completó hasta finales de la década de 1920, consolidándose desde entonces como una pieza clave en la gestión hídrica de la zona. Con el paso del tiempo, su uso se ha abierto al ocio, con especial protagonismo de la playa de la Bahía de Lerate, ubicada en el término de Guesálaz, el primer arenal de la comunidad en obtener la Bandera Azul, un distintivo que certifica la calidad de sus aguas y servicios.
Además del baño, el embalse ofrece una amplia variedad de actividades acuáticas con opciones para todos los públicos. Desde la Escuela Navarra de Vela se organizan paseos en barco por unos 9,50 euros para adultos y 8 euros para niños, así como cursos de iniciación y perfeccionamiento. También es posible practicar paddle surf, con alquileres desde 15 euros la hora o clases guiadas en grupo por unos 25 euros, mientras que el sup yoga, que combina equilibrio y relajación sobre la tabla, se ofrece por alrededor de 30 euros por sesión. A estas propuestas se suman actividades como el piragüismo, con precios desde 7 euros en embarcaciones individuales, o los hidropedales, disponibles por unos 20 euros la hora, configurando una oferta variada que ha consolidado este enclave como uno de los principales destinos de ocio activo en Navarra.
Capacidad hidráulica y nivel actual del embalse
Más allá de su atractivo paisajístico, el embalse mantiene su papel como infraestructura clave en Navarra, con una capacidad total de 84 hectómetros cúbicos. Según datos de embalses.net, actualmente almacena 55,13 hm³ de agua, lo que supone un 83,02 % de su capacidad, asegurando tanto el abastecimiento como el desarrollo de actividades recreativas durante gran parte del año.
El acceso al embalse es sencillo y bien señalizado. Se puede llegar en unos 15 minutos desde Estella por la NA-7320 y en aproximadamente 40 minutos desde Pamplona. Desde Zaragoza, el recorrido dura alrededor de dos horas, siguiendo la AP-68 y la AP-15 hasta enlazar con la red de carreteras autonómicas que conducen directamente a la zona de baño.
España esconde playas de interior que rivalizan con muchos destinos de costa, y una de las más llamativas se encuentra en Navarra, donde el color turquesa del agua, la calidad de sus zonas de baño y su entorno natural han impulsado su popularidad en los meses de verano, especialmente tras la obtención en 2024 de la Bandera Azul en uno de sus arenales.