Can Buch, un hotel rural sostenible en Girona, se ha consolidado como uno de los refugios más deseados para desconectar en plena naturaleza. La escapada de Aitana durante la pasada Navidad a esta masía del siglo XVII ha puesto en el foco un enclave que combina tradición, bienestar y ecoturismo en el corazón de la Garrotxa.
Hay lugares donde la desconexión se vuelve tangible desde el primer instante. Entre hayedos, coladas de lava y senderos que serpentean junto a antiguos conos volcánicos, el silencio solo lo rompe el canto de los pájaros y el crujir del bosque. En pleno corazón de la Garrotxa, este refugio rodeado de naturaleza salvaje se ha convertido en uno de los enclaves más comentados de los últimos meses.
El refugio natural que eligió Aitana en la Garrotxa
Fue durante la Navidad de 2025 tras un periodo de gran exposición mediática y después de confesar abiertamente su diagnóstico de depresión en el documental Metamorfosis, cuando Aitana decidióalejarse del ritmo frenético de su carrera y apostar por una estancia tranquila en Can Buch, una masía situada en Sant Aniol de Finestres (Girona). A través de sus redes sociales, compartió algunas imágenes con sus seguidores tras vivir "unos días tan especiales", destacando el trato recibido y la experiencia en plena naturaleza.
Este enclave se ubica en la Zona Volcánica de la Garrotxa, un paisaje único en la península con más de 40 volcanes. A pocos kilómetros se encuentran espacios como la Fageda d'en Jordà o el volcán de Santa Margarida, además de rutas señalizadas que atraviesan coladas de lava, hayedos y valles, ideales para senderismo y cicloturismo.
Una masía de 1621 transformada en hotel sostenible
La historia de Can Buch está ligada a la de su fundador, Gerard Bofill, quien decidió abandonar la vida urbana para reconectar con el campo. A partir de una antigua masía en ruinas, emprendió un proceso de reconstrucción que se prolongó durante más de dos años y medio, dando forma a un proyecto de ecoturismo autosuficiente basado en energías renovables, materiales naturales y la producción propia de alimentos a través de su huerto y granja, con el objetivo de crear un entorno sostenible, equilibrado y en armonía con la naturaleza.
Tras más de dos años de trabajo junto a artesanos, la masía se transformó en un hotel que integra tradición y confort actual. El alojamiento cuenta con habitaciones como El Blauet, con entrada privada y vistas al jardín y la piscina; L'Avellaner, que dispone de una amplia terraza con panorámicas hacia Rocacorba; L'Auró Blanc, con acceso directo al exterior y orientación al amanecer; o La Ginesta, que incluye una terraza cubierta con pérgola y vistas abiertas al paisaje.
Todas las estancias mantienen la esencia de la masía original, con paredes de barro y tierra, techos de cerámica y acabados naturales
También destacan La Alzina, orientada hacia el encinar; La Mallerenga, con bañera y vistas a los riscos; Els Bens, situada junto a los campos donde pastan los animales; y El Castanyer, con terraza elevada y una de las mejores panorámicas del conjunto. A ellas se suma La Cabana, un apartamento independiente de dos plantas con cocina, chimenea y balcón privado. Todas ellas están construidas con materiales naturales —paredes de barro, tierra y madera, techos con bóveda catalana de cerámica, suelos de adobes de La Bisbal y acabados en cal natural—, lo que refuerza la sensación de integración con el entorno, en una estancia cuyo precio parte de los 190 euros por noche con desayuno incluido.
Una de las habitaciones de Can Buch, con materiales naturales y vistas abiertas al paisaje volcánico de la Garrotxa. (Facebook)
Gastronomía de proximidad y experiencia de bienestar
La propuesta se completa con una cocina de autor basada en producto ecológico y de proximidad. El desayuno tipo bufet "eco gourmet" incluye panes de masa madre elaborados en la propia masía, zumos naturales detox, fruta de temporada, yogures artesanales y huevos de sus gallinas. Al mediodía, el hotel ofrece un menú flexible por 16 euros, con platos como ensaladas del huerto, macarrones de trigo con sofrito, croquetas de setas o seitán de Can Buch rebozado, pensado incluso para llevar en formato cesta o take away.
Por la noche, la experiencia gastronómica se eleva con un menú de autor desde 38 euros, con propuestas como ajoblanco con sardina ahumada, raviolis de jabalí, meloso de ternera o bacalao al horno, además de postres caseros como el coulant de praliné o el helado de lavanda. A ello se suma un menú infantil por 16 euros, con opciones como macarrones, arroz con huevos, croquetas o hamburguesa, acompañado de postres caseros como flan, yogur o helados elaborados en la propia finca.
Life in Can Buch ECOturisme could be a dream… ✨ Ven y descubre un rincón mágico en Olot, rodeado de naturaleza, calma y sostenibilidad.🌱 Can Buc Ecoturisme: donde los sueños se despiertan con el canto de los pájaros. 🤍 Life in Can Buch ECOturisme could be a dream… ✨ Vine a descobrir un racó màgic a Olot, envoltat de natura, calma i sostenibilitat. 🌱 Can Buc Ecoturisme: on els somnis es desperten amb el cant dels ocells.🤍
El bienestar es otro de los pilares del proyecto, con un spa hammam privado construido con piedra y cerámica artesanal de la propia masía. Este espacio incluye piscina de agua caliente con hidromasaje, hamaca sumergida y sauna de vapor, y funciona mediante sesiones de una hora en exclusiva por 40 euros por habitación. La experiencia, ambientada con música relajante y luz tenue, utiliza agua de lluvia y ofrece tés e infusiones, aunque permanece cerrado durante los meses de julio y agosto.
Can Buch, un hotel rural sostenible en Girona, se ha consolidado como uno de los refugios más deseados para desconectar en plena naturaleza. La escapada de Aitana durante la pasada Navidad a esta masía del siglo XVII ha puesto en el foco un enclave que combina tradición, bienestar y ecoturismo en el corazón de la Garrotxa.