'Gig-tripping' o viajar a Coachella pasando por Los Ángeles: la tendencia que combina recorrer ciudades y música
El viaje exprés para asistir a un concierto empieza a perder fuerza frente a una nueva forma de viajar. Cada vez más personas organizan sus escapadas en torno a festivales de música, pero alargando la estancia para descubrir el destino
Una chica en el campig de un festival de música (iStock)
Durante dos semanas las redes sociales se llenan de vídeos y fotografías de famosos de todo tipo en el festival de música que se celebra cada año en el Empire Polo Club de Indio, California, Coachella.
No obstante, no son solo famosos los españoles que se desplazan hasta allí. Sara es una joven española de 26 años que ha cumplido su sueño de ver a Justin Bieber en concierto y, para ello, ha viajado hasta California en el segundo fin de semana del festival. Con este viaje, pisaba por segunda vez en su vida el continente americano, así que ha aprovechado y, además del festival, ha disfrutado de unos días en Los Ángeles junto a sus padres.
Este viaje familiar tenía como motivo principal asistir a Coachella, pero el desplazamiento era tal que han querido aprovechar sus días al otro lado del "charco" para conocer Los Ángeles, una tendencia cada vez más en auge denominada 'gig-tripping'.
El 'gig-tripping' consiste en convertir un evento musical en una experiencia completa. Viajar por un concierto o festival de música ya no se limita a asistir al espectáculo y regresar. Cada vez más personas convierten esa escapada en una experiencia más completa, alargando la estancia para conocer el destino con calma y añadir planes más allá del propio festival; y esto es lo que se conoce como 'gig-tripping'.
El viaje exprés para ver a un artista y volver en cuestión de horas empieza a quedarse atrás. La tendencia ahora apunta en otra dirección. Los viajeros ya no se conforman con la música, buscan recorrer barrios, empaparse de la historia local o incluso aprovechar para hacer pequeñas escapadas cercanas.
España se consolida como uno de los escenarios clave para este fenómeno en 2026, con varias citas que combinan música y turismo urbano.
Barcelona, con el Primavera Sound (del 4 al 6 de junio), es uno de los ejemplos más claros. Entre concierto y concierto, la ciudad permite pasear por zonas como El Born o el Barrio Gótico, además de adentrarse en el legado de Gaudí. Una parada imprescindible es la Sagrada Familia, que se puede visitar de forma ágil para no perder tiempo durante el festival.
El público en la segunda jornada de Mad Cool 2025 (Ricardo Rubio / Europa Press)
Madrid toma el relevo en julio con el Mad Cool (del 8 al 11). La capital ofrece un contraste marcado entre la intensidad de los conciertos y su potente oferta cultural. Museos, plazas históricas y el Palacio Real completan la experiencia, con visitas guiadas que permiten aprovechar al máximo la estancia más allá de la música.
Festivales por todo el mundo
El fenómeno del 'gig-tripping' no entiende de fronteras. La combinación de música y destino se extiende por Europa, Estados Unidos y Latinoamérica, con propuestas que invitan a alargar el viaje mucho más allá del propio evento.
En Europa, Amberes se posiciona como una alternativa interesante durante Tomorrowland (del 17 al 26 de julio). A pocos kilómetros de Boom, la ciudad belga ofrece un ambiente más tranquilo, con su patrimonio flamenco, el auge del diseño contemporáneo y una escena gastronómica cada vez más reconocida.
Lisboa, por su parte, vuelve a ser uno de los grandes reclamos con el NOS Alive (del 9 al 11 de julio). La capital portuguesa destaca por su ritmo pausado, sus miradores y su tradición musical.
Gente escuchando a DJs Odymel y Pegassi en el festival de música Tomorrowland (AP Photo Omar Havana)
Más al norte, Nantes se presenta como el contrapunto perfecto al Hellfest (del 18 al 21 de junio). Tras la intensidad del festival, la ciudad francesa ofrece un entorno relajado, donde la naturaleza y el estilo de vida tranquilo marcan la experiencia. Un crucero por el río Erdre, considerado uno de los más bellos de Francia, se convierte en uno de los planes más recomendables para completar la escapada.
El salto a Estados Unidos eleva aún más esta tendencia. Chicago acoge Lollapalooza (del 30 de julio al 2 de agosto) en pleno Grant Park, pero es su skyline el que termina de conquistar a los viajeros. Además, en el desierto de Nevada, Burning Man (del 30 de agosto al 7 de septiembre) plantea una experiencia completamente distinta. Más allá del evento, el entorno invita a seguir explorando algunos de los paisajes más icónicos del oeste americano, siendo posibles excursiones al Gran Cañón o al Valle de la Muerte.
Por último, Latinoamérica completa el mapa con propuestas donde la música se mezcla con el carácter local. Río de Janeiro acoge Rock in Rio en septiembre, en una ciudad donde el propio entorno forma parte del espectáculo. Y Ciudad de México, con el Corona Capital en noviembre, combina una potente escena musical con un legado histórico único. La visita a Teotihuacán permite descubrir sus pirámides y añadir una dimensión cultural al viaje, consolidando esa idea de que el festival es solo el inicio de una experiencia mucho más amplia.
Durante dos semanas las redes sociales se llenan de vídeos y fotografías de famosos de todo tipo en el festival de música que se celebra cada año en el Empire Polo Club de Indio, California, Coachella.