El Parador de Galicia que se levanta sobre una fortaleza histórica reconvertida en un establecimiento turístico de primer nivel
Este alojamiento fue escenario de ataques piratas en las guerras anglo-españolas. Ahora, se establece como una alternativa para desconectar de manera plena
Este parador en Galicia es ideal para visitar en la época primaveral. (Paradores)
El clima se muestra cada vez más favorable en una primavera no tan habitual como pueda parecer. Sin embargo, supone una oportunidad ideal para realizar una escapada ocasional en alguno de los diferentes puntos que ofrece la amplia y variada geografía de nuestro país. Y es que muchos de sus espacios permiten recuperar las fuerzas consumidas en nuestra rutina cotidiana.
Uno de los destinos preferidos para alcanzar este propósito es, sin duda, Galicia. Y es que pocos rincones otorgan un ambiente de tranquilidad y calma tan pleno como el Parador de Baiona. Localizada en el municipio pontevedrés con el que comparte nombre, esta antigua fortaleza reconvertida en alojamiento turístico presenta las condiciones idóneas para una desconexión verdaderamente reparadora.
El actual espacio hostelero ocupa el mismo espacio que lo hacía el primitivo castillo de Monterreal, reconvertido en villa fortificada algún tiempo después. En este sentido, acabó por convertirse en escenario de batalla durante las guerras anglo-españolas, siendo objetivo de ataque en el año 1585 por piratas tan reconocidos como Francis Drake.
Alojamiento de calidad
Fue durante el siglo XIX cuando el Marqués del Pazo de la Merced adquirió las ruinas de la construcción para establecer un palacio con un fuerte estilo neogótico de gran presencia. Su figura emblemática le valió el título de Monumento Nacional en 1950. Más de una década después comenzó a funcionar como alojamiento turístico hasta nuestros días.
Además, el edificio sufrió un proceso de restauración que incluyó buena parte de la muralla, así como el levantamiento de una bodega gallega tradicional en el rincón donde antiguamente se localizaban las viejas caballerizas. No obstante, elementos como la escalera de piedra ubicada en el recibidor y el amplio jardín con piscina incluida son parte de sus principales atractivos.
Por otro lado, sus estancias gozan de todo detalle para ofrecer una experiencia sin igual. En sus cómodas instalaciones contamos con grandes ventanales que permiten gozar de una panorámica de la bahía realmente embriagadora. Es por ello que el Parador de Baiona es una alternativa más que competente para unos días alejados de la cotidianeidad.
El clima se muestra cada vez más favorable en una primavera no tan habitual como pueda parecer. Sin embargo, supone una oportunidad ideal para realizar una escapada ocasional en alguno de los diferentes puntos que ofrece la amplia y variada geografía de nuestro país. Y es que muchos de sus espacios permiten recuperar las fuerzas consumidas en nuestra rutina cotidiana.