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Descubre la calle más romántica y pintoresca de Granada: a los pies de la Alhambra y siguiendo el curso del río
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Con un nombre singular

Descubre la calle más romántica y pintoresca de Granada: a los pies de la Alhambra y siguiendo el curso del río

Un rincón con historia, leyendas y vistas únicas se esconde junto a uno de los monumentos más icónicos de España. Entre agua, piedra y siglos de memoria, este paseo granadino guarda un encanto difícil de olvidar

Foto: Descubre la calle más romántica y pintoresca de Granada. (Turismo de Granada)
Descubre la calle más romántica y pintoresca de Granada. (Turismo de Granada)

A los pies de la Alhambra, junto al curso del río Darro y entre algunos de los paisajes urbanos más fotografiados de Granada, se esconde uno de esos enclaves que resumen por sí solos el magnetismo de la ciudad. Su empedrado, su cercanía con el Albaicín y su atmósfera entre histórica y bohemia lo han convertido en un paso casi obligado para vecinos y visitantes. Además, su imagen, abierta de repente tras la estrechez de la Carrera del Darro, regala una de las panorámicas más reconocibles del patrimonio granadino.

Ese lugar es el Paseo de los Tristes, cuyo nombre oficial es Paseo del Padre Manjón. Situado entre el puente de las Chirimías y el puente del Aljibillo, esta alameda paralela al río mantiene el atractivo de un espacio que ya en el siglo XVI servía como punto de encuentro y celebración popular. Sin embargo, el sobrenombre por el que todo el mundo lo identifica tiene un origen muy distinto: durante el siglo XIX fue paso habitual de los cortejos fúnebres que se dirigían hacia el cementerio de San José, detrás de la Alhambra, mientras muchas familias se despedían allí mismo del difunto antes de la subida final.

Historia, leyendas y edificios singulares en el corazón de Granada

El Paseo de los Tristes no solo destaca por sus vistas a la Alhambra, sino también por la concentración de elementos históricos y curiosidades en su entorno inmediato. Entre ellos sobresale la Casa de las Chirimías, una construcción vinculada a antiguas fiestas y celebraciones, donde músicos y autoridades ocupaban sus balcones durante espectáculos públicos. Muy cerca se alza también la escultura de Mario Maya, como recuerdo de la tradición flamenca de la zona y de la estrecha relación de este espacio con el cercano barrio del Sacromonte. A ello se suma la presencia de hasta 14 puentes en el entorno, con referencias destacadas al de las Chirimías y al del Aljibillo.

Frente a ese ambiente animado, el paseo conserva también un perfil más enigmático. En la otra ribera del Darro aparece el conocido Hotel Reuma, en realidad el antiguo Hotel Bosques de la Alhambra, inaugurado en 1910 y cerrado poco después por el frío y la humedad del lugar. Su silueta abandonada ha alimentado durante años leyendas y comentarios entre los granadinos. Junto a él, otros puntos como la Casa de Castril, la Casa del Horno del Oro o las terrazas cubiertas por glicinias completan el atractivo de una calle que mezcla historia, paisaje y vida cotidiana. Por eso, más allá de su nombre melancólico, sigue siendo uno de los paseos más románticos y pintorescos de Granada.

A los pies de la Alhambra, junto al curso del río Darro y entre algunos de los paisajes urbanos más fotografiados de Granada, se esconde uno de esos enclaves que resumen por sí solos el magnetismo de la ciudad. Su empedrado, su cercanía con el Albaicín y su atmósfera entre histórica y bohemia lo han convertido en un paso casi obligado para vecinos y visitantes. Además, su imagen, abierta de repente tras la estrechez de la Carrera del Darro, regala una de las panorámicas más reconocibles del patrimonio granadino.

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