La maravilla natural que National Geographic te recomienda visitar esta primavera: enamoró a Paco de Lucía y tiene un nombre muy dulce
Un rincón natural en el sur de España destaca por su belleza. Entre senderos húmedos y vegetación única, este enclave es uno de los destinos imprescindibles para esta primavera
La maravilla natural que National Geographic te recomienda visitar esta primavera. (Junta de Andalucía)
La publicación National Geographic ha vuelto a fijarse esta primavera en una maravilla natural de Cádiz que reúne paisaje e identidad cultural en un mismo recorrido. En plenoParque Natural de los Alcornocales, este sendero de ambiente casi selvático sobresale por su frondosidad, por el rumor constante del agua y por una atmósfera singular que lo ha convertido en uno de esos rincones que dejan huella a quien lo visita. Además, su valor no se limita al plano paisajístico, ya que en sus márgenes también aparecen restos que conectan el paseo con la historia del territorio.
Ese enclave es el Río de la Miel, un curso fluvial de apenas nueve kilómetros que nace en la Sierra de la Luna, al este de la Sierra del Bujeo, y atraviesa un valle de alcornoques, alisos y helechos antes de pasar por la aldea de El Cobre y por Algeciras. Su nombre procede del árabe Wadi al-asal, una denominación que ha perdurado con el paso de los siglos y que remite a la dulzura asociada a este paraje. No solo maravilló al poeta árabe Ben Abi Ruh en el siglo XII, sino que también quedó ligado a Paco de Lucía, que dio ese mismo nombre a unas bulerías incluidas en su álbum Luzia, como homenaje a su tierra y a sus recuerdos de infancia.
Una ruta entre canutos, molinos y una cascada final
Uno de los grandes atractivos del sendero del Río de la Miel es su paso por los llamados canutos, estrechos barrancos con humedad permanente que han favorecido la conservación de una vegetación relicta de la Era Terciaria. En este microclima sobreviven rododendros u ojaranzos, numerosos helechos y una de las mejores alisedas del parque, formando una bóveda vegetal que apenas deja entrar la luz y refuerza la sensación de estar en una pequeña selva tropical. A ello se suma la presencia de fauna propia del bosque mediterráneo, con especies como corzos, jabalíes, ciervos, ginetas o meloncillos.
La ruta propuesta para disfrutar de este espacio natural tiene una longitud de 2,4 kilómetros, una duración aproximada de 50 minutos y dificultad baja. A lo largo del recorrido aparecen ruinas de acequias y molinos, tramos empedrados, la fuente de las Niñas y un puente de estilo medieval que, según las leyendas, estuvo vinculado a bandoleros y salteadores en la comunicación entre la bahía de Algeciras y Medina Sidonia. También destaca el Molino de Escalona, uno de los pocos que aún funcionan en el parque. El sendero culmina en una cascada conocida como La Chorrera, flanqueada por grandes rocas y una poza de aguas azul verdosas. Eso sí, el baño no está permitido y tampoco se autoriza la permanencia con elementos de acampada.
La publicación National Geographic ha vuelto a fijarse esta primavera en una maravilla natural de Cádiz que reúne paisaje e identidad cultural en un mismo recorrido. En plenoParque Natural de los Alcornocales, este sendero de ambiente casi selvático sobresale por su frondosidad, por el rumor constante del agua y por una atmósfera singular que lo ha convertido en uno de esos rincones que dejan huella a quien lo visita. Además, su valor no se limita al plano paisajístico, ya que en sus márgenes también aparecen restos que conectan el paseo con la historia del territorio.