El mar rosa que anuncia la primavera en Lleida: así es la espectacular floración de melocotoneros que atrae a miles de visitantes
Este fenómeno natural, que solo dura unas semanas y puede contemplarse hasta el 22 de marzo, atrae cada año a miles de visitantes interesados en recorrer sus rutas agrícolas
Floración de melocotoneros en este pueblo de Lleida. (Europa Press)
La llegada de los primeros días templados transforma cada año una parte del paisaje de Lleida en una escena difícil de olvidar. Durante unas pocas semanas, los campos se tiñen de tonos rosados que parecen extenderse hasta el horizonte, creando una imagen tan efímera como sorprendente. Ese fenómeno natural, cada vez más buscado por viajeros y curiosos, convierte a un pequeño municipio agrícola en uno de los escenarios más fotografiados del inicio de la primavera en Cataluña: la floración de los melocotoneros, que este año puede contemplarse hasta el 22 de marzo.
Aitona, situada en la comarca del Segrià, es uno de los grandes territorios productores de melocotón en España y también en Europa. Sus extensiones de árboles frutales—con más de 4.000 hectáreas de melocotoneros junto a nectarinas y paraguayos— dibujan cada año un auténtico mar rosa entre finales de febrero y mediados de marzo. Durante ese breve periodo, miles de visitantes recorren los caminos agrícolas para contemplar la floración, un espectáculo natural cuyo inicio y duración dependen en gran medida de la climatología y de las temperaturas de cada temporada.
Rutas y experiencias para descubrir el mar rosa de Aitona
La espectacular floración de los melocotoneros de Aitona se ha convertido en los últimos años en un importante atractivo turístico gracias al proyecto Fruiturisme, impulsado por el ayuntamiento y que comenzó a desarrollarse hace más de una década. La iniciativa ha permitido aprovechar el paisaje agrícola como reclamo para visitantes que desean recorrer los campos en plena floración. Rutas guiadas, paseos en bicicleta o miradores desde los que observar la inmensidad rosada forman parte de las propuestas para descubrir este paisaje agrícola único.
Entre las opciones más conocidas figuran varios itinerarios que pueden realizarse por libre. La Ruta de Serra Brisa, de unos 4,5 kilómetros, atraviesa cerros cercanos al municipio y conduce hasta la ermita románica de San Joan de Carratalà, desde donde se obtiene una panorámica privilegiada de los campos en flor. También destacan la Ruta del Árbol Frutal, que discurre junto al río Segre, y el Camino Verde Natural Aitona-Soses, un recorrido más largo que bordea el río y permite observar fauna local mientras se atraviesan plantaciones frutales. Durante estos días, cuando la floración alcanza su momento más intenso, el paisaje agrícola de Aitona vuelve a confirmar por qué se ha convertido en uno de los grandes espectáculos naturales que anuncian la primavera en Lleida.
La llegada de los primeros días templados transforma cada año una parte del paisaje de Lleida en una escena difícil de olvidar. Durante unas pocas semanas, los campos se tiñen de tonos rosados que parecen extenderse hasta el horizonte, creando una imagen tan efímera como sorprendente. Ese fenómeno natural, cada vez más buscado por viajeros y curiosos, convierte a un pequeño municipio agrícola en uno de los escenarios más fotografiados del inicio de la primavera en Cataluña: la floración de los melocotoneros, que este año puede contemplarse hasta el 22 de marzo.